Nunca un carnaval tan jodido…

•Primero, no hay dinero. Segundo, muchos robos. Tercero, la inseguridad, dice el capitán de meseros de un restaurante tradicional, inevitable de visitar para un turista en Veracruz

–Capi, el negocio está vacío. Y es carnaval… dijo al capitán de meseros del restaurante donde se frecuenta el lecherito y el laurel.

–Sí, jefe, nos ha ido mal. Nunca un carnaval tan jodido como ahora, revira el capitán.

–¿Por qué, capi, por qué, si Harry Grappa dijo que vendría un millón de turistas y Javier Duarte que más de dos millones?

–Primero, no hay dinero. Segundo, muchos robos. Y tercero, la inseguridad.

–Pero, capi, hay lugares sagrados para un turista. El castillo de San Juan de Ulúa. El Sanborcito. El mar, la playa, la arena. Los Portales. Y, claro, La Parroquia. Y aquí debiera estar el turismo.

–Pues sí, pero la gente está jodida. Por eso, incluso, y como hacen cada año, las gradas empezaron costando 70 pesos y ayer las vendían a 10 pesos y ayer martes fue de okis.

–De okis siempre han sido los martes.

–Pero ni así. Las gradas están vacías. Insisto, hay mucho miedo por los malosos.

–Ni modo, capi, a seguir soñando el año entrante.

–Sí, jefe, el año entrante.

Entonces, el reportero habla con el doctor en Economía, Carlos Quiroz Sánchez, académico en la Universidad Veracruzana para profundizar en el tema.

–Doctor, poca afluencia turística en el carnaval, vacíos los restaurantes, vacíos los hoteles, vacíos los antros.

–Es muy sencillo. La economía en picada. La cuesta de enero que continúa ahora en febrero. Y llegará a marzo.

–¿Tan jodido mira los días que vendrán?

–El aguinaldo fue pagado en enero. Y se utiliza para pagar deudas. El recorte millonario en el gasto público. El inminente despido de personal burocrático en las oficinas públicas. Tan sólo PEMEX despidió a 5 mil trabajadores de confianza el año pasado. Más otros 5 mil sindicalizados.

–Pero, además, la devaluación del peso. El dólar, por ejemplo, estuvo antier a 15 pesos con 40 centavos, casi al nivel del euro, que estuvo a 17 pesos, como nunca antes en la historia.

–El gobierno de Peña Nieto anunció un crecimiento del 3.6 anual; pero con la caída del precio del petróleo y el ajuste del presupuesto, apenas, acaso, quizá, y llegaremos a 1.2 por ciento.

–El carnaval, por ejemplo, y como siempre, cayó en fin de semana. Además, en quincena. Y con buen tiempo. Y, sin embargo, baja afluencia turística. Sin dinero y con la inseguridad, la gente prefirió quedarse en casa.

–Por eso, una vez más, el secretario de Turismo, Harry Grappa, se fue con las cuentas alegres diciendo que habría una derrama de 250 millones de pesos. ¡Pobrecito, ni idea tiene de dónde está sentado!

–Además, se atraviesa fin de cursos en la Universidad Veracruzana. Y los padres de familia necesitan ahorrar para enfrentar los gastos de los hijos. Y el desempleo. Y los salarios de hambre. Y la migración a la frontera norte y Estados Unidos, que antes era sólo de indígenas y campesinos; ahora es de profesionales.

–Y para colmo la inseguridad. La fama pública de Veracruz, por más que se oculte. Segundo lugar nacional en secuestros. Segundo lugar nacional en fosas clandestinas. Segundo lugar nacional en trata de niños. Los carteles disputando la jugosa plaza Veracruz.

–Todo se junta, asegura el doctor en Economía, Carlos Quiroz. Incluso, hasta las pifias del alcalde. Por ejemplo, remodelaron el Centro Histórico. La Plaza de la República. Ahora, una gigantesca mole de acero. De día, nadie camina por ahí por el sol. Y de noche, por la inseguridad, es una boca de lobo.

–Lo peor es lo siguiente: el carnaval sólo dejó destrozos. Ramón Poo alardeó de que invirtió diez millones de pesos para sembrar plantitas y florecitas en el bulevar. Ahora, muchas se secaron. Y otras, fueron arrastradas por la vorágine humana. Los diez millones tirados al agua. Sin sentido. Y sin que nadie rinda cuentas.

Por: Luis Velázquez

00
Compartir