Otro madrazo duartista, Congreso elegirá gobernador

•Y también al gabinete legal

I

Tal cual hábito duartista, la generación fidelista en el poder sexenal envía mensajes a los políticos a través de los medios sopesando que el Congreso de Veracruz podría, digamos, nombrar al gobernador por dos años.

Así, evitarían de paso el gasto de mil millones de pesos para la campaña del candidato priista a la silla embrujada que desgasta y enloquece a todos ocupada por Javier Duarte.

Incluso, los boletines dicen como pian pianito que un grupo de constitucionalistas de Xalapa trabaja en el operativo para documentar y sustentar la iniciativa de ley que, en todo caso, sería enviada a la Legislatura el año entrante en el momento oportuno.

Es más, aseguran que el jefe máximo de Veracruz estaría cabildeando con el jefe máximo de Los Pinos para una reforma constitucional.

Tal cual y como lo habían cacareado en el segundo semestre del año anterior, el ciclo sería cerrado.

El Congreso, integrado por 50 diputados, con mayoría del PRI y PAN, marcarían la pauta para lo que desde entonces llaman un gobierno de coalición bajo un principio democrático universal, el siguiente:

E’to pa’ti y e´to pa’mí.

Es decir, una gubernatura y un gobierno legal y ampliado a modo, donde el pastel sea repartido entre los partidos políticos y sus figuras claves a fin de que todos formen una sagrada familia.

Alerta, pues, a los senadores de Veracruz (Pepe, Héctor y Fernando Yunes) como también a la oposición y a los partidos políticos y a los líderes sociales y empresariales.

II

El politólogo Carlos Ronzón Verónica ha observado que una característica del Duartismo es lanzar una idea, una iniciativa, la posibilidad de un nombramiento, una decisión… en la prensa y pasearla de un medio a otro para evaluar reacciones.

En caso de que el jonrón político pase sin una respuesta en contra de peso, entonces, proceden.

Pero si de pronto, los actores políticos, sociales y económicos truenan y se expresan en contra en lo que aventuran como una encuesta, un sondeo de opinión, una encuesta, dan marcha atrás y dejan para un tiempo favorable el intento.

Y, bueno, de hecho y derecho así estarían operando ahora.

La inquietud pasea ya en una que otra columna periodística, porque de seguro están calibrando a los líderes sociales.

Es hora, pues, de revirar en igualdad de circunstancias.

Lo peor que en materia democrática puede ocurrir en Veracruz luego de la mini gubernatura de dos años es que el Congreso nombre al sucesor de Duarte.

Y con una Legislatura con mayoría priista, y con la mayoría de diputados de oposición maiceados, dispuestos a vender al mejor postor, nada fácil sea que el hecho sea consumado.

Un gobernador de dos años elegido en el Congreso repartiéndose cargos los partidos políticos como si se tratara de una herencia imperial y faraónica.

Podrá entonces el lector visualizar sentados en la silla principal del palacio de Xalapa a un Jorge Carvallo junior, “el hijo más ruin”.

Pero también a un Érick Lagos, el amigo que dejara desaparecer a José Christian Morales Carreto.

Y de igual manera a un Adolfo Mota, el peor secretario de Educación que ha pasado por la dependencia.

Y a un Alberto Silva Ramos, el narcisista número uno de la generación fidelista.

Y, por supuesto, al mesiánico e impoluto Gerardo Buganza Salmerón.

Es más, si tal ocurriera hasta el Fiscal General por nueve años, Luis Ángel Bravo Contreras, daría la gran sorpresa.

Total, Javier Duarte dispondría de la voluntad de la mayoría legislativa local y pronunciaría las palabras mayores con el nombre del sucesor a modo, como traje a la medida.

III

Siga el lector la pista a tales comentarios en las columnas.

Ya apareció en la columna Sale vale de Notiver el jueves 26 de febrero, página 11.

Y de ahí brincará a las columnas en otras ciudades y seguirá caminando, digamos, en las ciudades más importantes. Claves. Desde Tuxpan y Poza Rica hasta Córdoba y Orizaba y Coatzacoalcos y Minatitlán.

Ha sonado, entonces, la hora de una contraofensiva inteligente que, en efecto, se multiplique en el territorio jarocho, pero al mismo tiempo, cabildee en el altiplano y llegue a Los Pinos.

De lo contrario, desde alguna zona oscura del poder ha comenzado el fuego amigo y si hay dudas, titubeos, indecisiones, cuando despierten a la realidad, el dinosaurio ya estará en la cima del poder.

POSDATA: Tal cual como el sexenio próspero manejó la iniciativa de ley y su visto bueno en la LXIII Legislatura para achicar la gubernatura de dos a seis años por el siguiente periodo ha comenzado la pasarela mediática para que el Congreso nombre al sucesor de Javier Duarte en lo que llaman un gobierno de coalición… Así, con sentido patrimonialista, las elites políticas afines se repartirían el suculento pastel de los cien mil millones de pesos de presupuesto anual… Pero más aún, Fidel Herrera se saldría con la suya imponiendo su Maximato…

Por: Luis Velázquez

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