El tinglado electoral también viene a pique

A los signos del derrumbe del régimen que ha gobernado Veracruz los últimos once años hay que agregar un nuevo golpe.

La tarde-noche de este jueves 3 de marzo, el Órgano Jurisdiccional Local Electoral (OJLE) revocó por segunda ocasión la designación de Víctor Hugo Moctezuma Lobato como secretario ejecutivo del Organismo Público Local Electoral del estado de Veracruz (OPLE).

Hace unas semanas, este tribunal ya había echado abajo el nombramiento de Moctezuma como secretario ejecutivo del órgano electoral, toda vez que no había cumplido con el requisito de tener al menos cinco años de haberse titulado de su licenciatura al momento de su nombramiento.

Mañosamente, al reponer el proceso y a pesar de todas las críticas y del evidente cinismo político que ello implicaba, el Consejo General del OPLE volvió a proponer y a nombrar como secretario ejecutivo a Moctezuma Lobato, pues para entonces, el 10 de febrero pasado, ya se habían cumplido los cinco años de haber obtenido el título profesional que marca la ley, acto de simulación y dolo que no pasó desapercibido para el OJLE.

Víctor Moctezuma sólo prolongó su agonía y lo peor, el OPLE fue expuesto al ridículo y exhibido como un organismo cuyas resoluciones no otorgan certeza jurídica en medio de un proceso electoral altamente competido.

Por unanimidad, y a partir de un recurso de apelación presentado por PAN, PRD, PT y Morena, los magistrados del tribunal determinaron revocar nuevamente el nombramiento, pues consideraron que “queda en evidencia que el ciudadano Víctor Hugo Moctezuma Lobato, como funcionario electoral, no goza de buena reputación, objetividad y profesionalismo en el desempeño de una función electoral, careciendo de aptitud o idoneidad para desempeñar el cargo de secretario ejecutivo del OPLE”.

Además, en la sentencia se señala que el presidente del OPLE, José Alejandro Bonilla Bonilla, y el resto de los consejeros, no analizaron correcta ni exhaustivamente el perfil y los requisitos legales establecidos en los lineamientos del Instituto Nacional Electoral y del propio Código Electoral de Veracruz para escoger al secretario ejecutivo, ya que existía información precisa respecto de la sanción que se aplicó a Víctor Moctezuma en 2008, cuando se desempeñaba como funcionario del IFE, por “ejercicio indebido de su cargo, incumpliendo las normas que determinan el manejo de recursos del erario, así como las disposiciones administrativas relacionadas con el servicio público, siendo responsable de actos y omisiones en daños y perjuicios en dinero al patrimonio del IFE, conductas irregulares con las que vulneró disposiciones de orden público, al incumplir sus obligaciones como servidor público”, según consta en el resolutivo RAP 15/2016 y acumulados, de más de 100 hojas.

Para evitar otra chicanada del OPLE, en la sentencia se especifica puntualmente que en el nuevo proceso de selección de secretario ejecutivo no podrá participar Víctor Moctezuma y se pide que se “procure la paridad de género en igualdad de oportunidades”.

En los hechos, esto representa un duro golpe a la de por sí cuestionada credibilidad del OPLE, que fue evidenciado como un organismo que actúa por consigna al servicio de un grupo de poder, en este caso, el del gobernador Javier Duarte y su “operador” electoral Gabriel Deantes Ramos, verdadero “jefe” de Moctezuma Lobato.

Aunque por otra parte, la actuación del tribunal electoral del estado arroja signos positivos y esperanzadores, pues al haber decidido con independencia y sin importar las fuertes presiones existentes, abrió un resquicio para que el proceso electoral en curso pueda llevarse a cabo dentro de los cauces de la legalidad.

Ojalá que así se mantenga. Por lo pronto, el tinglado electoral también viene a pique.

Por: Aurelio Contreras Moreno / «Rúbrica»

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