En una de esas, puede ganar Juanito

Por: Luis Cárdenas

Desde el 2012, las encuestas electorales han presentado un gran tino para el desatino, se han equivocado sistemática y radicalmente, tanto el pronóstico de ganadores y perdedores como en el porcentaje de los mismos.

Citemos, por ejemplo, el caso de Tamaulipas 2016: días antes de los comicios, varias encuestadoras colocaban a Baltazar Hinojosa, candidato del PRI, con una ventaja de entre 4 y 10 puntos, pero, al final del conteo de votos, el candidato del PAN, Francisco García Cabeza de Vaca, terminó venciendo “al ganador de las encuestas” por casi 15 puntos.

La encuestadoras han fallado ridículamente en sus pronósticos no tanto por la mala entraña de un acuerdo que favorezca los números de quién paga, cosa cada vez más difícil de lograr para efectos prácticos, sino por un porcentaje cada vez mayor de personas, que opta por no revelar sus preferencias o, incluso, por mentir intencionadamente para afectar las muestras e incidir en el daño de estrategias.

Estos últimos días, previos a la elección que marca la carrera del 2018, he visto de todo, inclusive una encuesta de internet que coloca casi como vencedor a Juan Zepeda, otra que le da ventaja de 12 puntos a Delfina, otra que marca un empate entre las izquierdas con una ventaja de más de 10 puntos para Del Mazo y una Josefina que apenas araña el 10% del total de votos.

Hay números para todos los gustos, para todos los caprichos y para todos los egos.

Ni Coahuila, ni Nayarit, ni todas las presidencias municipales que se juegan en Veracruz para este año, pueden representar los millones de votos que se disputan en el Estado de México, que se vuelve hoy la metáfora de una carrera espinoza para la elección presidencial…. o, ¿tal vez no?

Insisto, desde el 2012, la mayoría de las encuestas han mostrado un fracaso sustancial, ¿que pasaría si al final vemos que MORENA resulta más débil de lo que creíamos?, ¿qué tal que se ha medido a los grupos descontentos pero no a los apolíticos?, ¿que tal si al final vemos una sorpresa que esfume de un ramalazo la supuesta fuerza en la furia de los “indignados” y termine canalizada a cualquier otra sorpresa?

Sería aire resucitador para el PRD, para los candidatos independientes, para los priistas que hacíamos ya en el matadero o para los panistas que tendrían que llegar unidos, sin dedazos, a una contienda en donde todo puede suceder, en donde cualquiera puede terminar por tener un peso determinante en el resultado final

¿Qué pasaría si, como en Tamaulipas, como en Quintana Roo, como en Durango, como en el 2016, las encuestas estaban totalmente erradas?

Aunque, si al final aciertan… las encuestas serán las ganadoras y el verdadero peligro del próximo año.

Tomado de MVS Noticias http://www.noticiasmvs.com/#!/noticias/en-una-de-esas-puede-ganar-juanito-399

00
Please follow and like us:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *