Frente y equilibrios políticos

Barandal
Por César Ramírez Rodríguez
 
La postura puntual, generadora de polémica política que los partidos políticos habían abandonado fue retomada por el Frente Ciudadano por México, integrado por las bancadas del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, como un llamado de atención ante la inercia operativa de las instituciones políticas, los integrantes de esta alternativa exigieron revertir el gasolinazo, eliminar el fuero para todos los servidores públicos y aprobar la Ley Federal de Gobiernos de Coalición.
Los líderes nacionales del PAN, PRD y MC, Ricardo Anaya, Alejandra Barrales y Dante Delgado, presentaron una agenda de 15 puntos que no se limita a éstos sino que podría ampliarse.
Los partidos políticos habían olvidado reaccionar ante acciones de gobierno y de adoptar posiciones definidas frente a decisiones de los tres niveles de gobierno. Los partidos se adherían o se mantenían al margen. La necesaria reacción de equilibrio ante el ejercicio del poder ha sido retomada por este frente lo coloca a la delantera de otras organizaciones, en cuanto crear conciencia en la ciudadanía acerca de hechos en el momento en que suceden.
Con esas acciones se terminan las especulaciones acerca de la fragilidad de las fuerzas que integran el Frente, que en lugar de mostrar escisiones internas no sólo se complementan sino que alcanzan los equilibrios que de manera independiente no pudieron lograr.
En realidad se trata de un partido fuerte, uno de regular condición  y el último, pequeño y al borde de la pérdida del registro; sin embargo, juntos deciden objetivos comunes e inquietudes compartidas. Este es el primer paso para un gobierno de coalición que arroja toda alianza electoral. O que debe conformarse luego de la unidad de varias organizaciones políticas en busca del poder que otorgan los votos.
A pesar de que la historia de las coaliciones electorales no han conformado en realidad gobiernos acordes al proyecto inicial, el Frente empieza a caminar paralelamente entre sus pares y definen, al mismo tiempo, sus espacios propios.
Pero más allá de mostrar una postura definida ante hechos antipopulares o poco democráticos, el Frente al buscar consenso entre sus cúpulas ha logrado cohesionar al interior a sus respectivas militancias a partir de objetivos comunes.
La añeja geometría ideológica entre izquierda, derecha y centro, se diluye para conformar un ente crítico, es decir, un frente común opositor que no está dispuesto a dejar pasar ninguna disposición de gobierno que afecte a la mayoría de los mexicanos y el gasolinazo es un claro ejemplo de quiénes son sus enemigos a vencer.
El gran reto del Frente se ubica en el tiempo en junio del próximo año, donde se elegirán cientos de puestos de elección popular. PAN, PRD y Movimiento Ciudadano lo primero que deben tomar en cuenta es verse entre iguales; el pronóstico es que una vez en el poder, ya sea en la Presidencia de la República o en otros espacios políticos producto de la elección popular, no serán equitativos a la hora de repartir el poder y dividir las responsabilidades públicas.
El equilibrio que se muestra en el interior de cada una de las tres organizaciones políticas, la mesura equidistante entre las disposiciones de gobierno y el proyecto de nación común que presenten en los próximos meses para competir, de igual a igual por la Presidencia de la República definirá la idea de gobierno y, al mismo tiempo, definirá ideologías y precisará posturas.
El Frente debe escoger candidatos con mayor cuidado que cualquiera otra organización, y en cada uno de ellos debe estar tomada en cuenta la voluntad de los tres partidos políticos que lo integran.
Los ojos del resto de los partidos contrincantes que pelearán puestos de elección popular estarán puestos en todo movimiento del Frente, y será en sus escisiones donde tendrán el mejor pretexto para cuestionar y descalificar.
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