Es Pepe o es Pepe Yunes

Barandal

Por: Luis Velázquez

  • Cambian priistas lealtades
  • Mejor irá a Veracruz

ESCALERAS: Las elites priistas están entre la espada y la espada. Unos se sienten atrapados y sin salida. Si preguntan si es Pepe Yunes Zorrilla o es Héctor Yunes Landa el candidato a gobernador. Y aun cuando la mayor parte está segura de que Pepe ya fue bendecido por Los Pinos, se dan “de topes en la pared” preguntándose por qué, entonces, Héctor sigue en precampaña.

El chamán tiene la siguiente respuesta: muy sencillo, Héctor ya sabe que “las últimas palabras” de Enrique Peña Nieto le han sido expresadas a Pepe y de hecho y derecho es el candidato, pero al mismo tiempo (ni hablar, así es la política), Héctor sigue jugando en la cancha, más que para “ponerse más caro”, para llegar con más fuerza a la mesa de la negociación y exigir más.

Y de paso, amarrar espacios políticos para los suyos, si se considera que el año entrante también serán elegidos los diputados locales y federales y los senadores.

Es más, en el carril rojo miran a su hija Andrea como la inminente candidata a diputada local por el distrito de Boca del Río, y en donde, de ser así, nadie dudaría de que Miguel Ángel Yunes Linares lanzaría a su hijo Omar como el abanderado panista.

Los primos, entonces, Andrea y Omar, se enfrentarían en la campaña electoral y en las urnas.

Una parte de las cúpulas aseguran “veinte y las malas” que Héctor será candidato pluri a diputado federal y el coordinador de la bancada priista de Veracruz en el Congreso de la Unión.

Y, bueno, como lleva tanto tiempo en precampaña, digamos, desde el año pasado cuando perdiera la gubernatura, entonces, también soñaría con recuperar el dinerito invertido.

Se trata, entonces, de una jugada cien por ciento política de Héctor.

Pero…pero mientras tanto, el ánimo político de los priistas hace agua, flota y descarrila.

PASAMANOS: Por ejemplo, entre más el CEN del PRI y Los Pinos atrasan el destape de los candidatos a gobernadores en las 9 entidades federativas, entre ellas, Veracruz, las tribus rojas se están fragmentando. Y hay deserciones.

En la contienda electoral del año anterior, Juan Carlos Molina Palacios, presidente de la Liga de Comunidades Agrarias, estuvo a morir con su compadre Héctor Yunes.

Ahora, se bajó del barco hectorizado y anda con todo en la fila de Pepe Yunes Zorrilla…, soñando con la candidatura a Senador de la República.

Y mientras Érick Ayala, lideresa de la CNOP, estaba con Héctor el año pasado ahora es fans de Pepe Yunes.

Y en tanto Anilú Ingram Vallines, delegada federal de la secretaría de Desarrollo Social, estaba con Héctor en el año 2016, ahora está con Pepe.

Y mientras José Tomás Carrillo Sánchez, delegado federal del Instituto de Migración era, el año anterior, fans de Pepe Yunes, ahora está con Héctor.

Y si así anda parte de las cúpulas, podrá el lector imaginar los estragos en la militancia.

Más todavía: los priistas dicen que el Peñismo está apostando todo al góber azul con su hijo, el primogénito, de candidato de la alianza PAN y PRD, esperanzado en que descarrile a Andrés Manuel López Obrador, de MORENA, con su candidato Cuitláhuac García, porque de ser así, desplomaría en automático a “El peje” como candidato presidencial.

Y es que para Enrique Peña Nieto, el objetivo central es derrotar una vez más al tabasqueño camino a Los Pinos, aún cuando pierdan algunas gubernaturas.

Y como una prueba más de la jugada de cinco estrellas está que al momento siguen acéfalas 5 delegaciones federales (SEP, PROFECO, FOVISSSTE, CONAFOR y Trabajo y Previsión Social), pues el Peñismo manifiesta su rechazo a la familia priista que en el año 2012 favoreció con su voto a la panista Josefina Vázquez Mota como candidata presidencial.

CASCAJO: En la hora eterna de la espera, los priistas hacen sus quinielas y juegan con el siguiente escenario:

Entre Yunes Linares y Héctor Yunes Landa, se quedan con Yunes Linares.

Pero entre el Yunes azul y Pepe Yunes, se quedan con Pepe.

Pepe, dicen, es el mejor de los tres, pues, entre otras cositas, lo avala su trayectoria política y pública impecable, donde nunca, jamás, ha sido envuelto en un escándalo de ninguna naturaleza.

Además, ninguno de los legisladores federales y los que han sido ha cabildeado tantos recursos federales para los alcaldes y productores de Veracruz, como Pepe, más de 4 mil millones de pesos, entregados en forma directa a los beneficiados.

Y nadie como Pepe ha caminado tanto de norte a sur y de este a oeste el territorio jarocho.

Más aún, el profundo, inalterable respeto que tiene para todos, amigos, adversarios y enemigos.

Y por añadidura, si José Antonio Meade, secretario de Hacienda y Crédito Público, sale ungido candidato presidencial, y toda vez que Pepe Yunes es su amigo desde el tiempo estudiantil, entonces, el primero en Los Pinos y el segundo en el gobierno local, Veracruz saldría ganando más, mucho más, en un dos por tres, pues está comprobado que, si al góber le va bien, mejor va a la patria chica.

Por eso, y cuando hay conciencia priista de que Pepe ya tiene la candidatura amarrada, la jugada de Héctor Yunes la miran como un pataleo político para cotizarse mejor en la mesa de la negociación.

Por eso, y como dijera Carlos Salinas de los perredistas cuando ya iban seiscientos muertos, “ni vean ni oigan” a Héctor como el candidato para el año entrante.

Es Pepe o es Pepe.

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