Independientes, con el poder de sus firmas

12 de enero de 2018

ALMA GRANDE

Por Ángel Álvaro Peña

Para los precandidatos independientes a la Presidencia de la República la lucha por la candidatura no termina al reunir las 866,593 firmas. El siguiente paso consiste en validar dichas firmas.

La validación se lleva a cabo en el INE donde el secretariado de los consejeros electorales coteja, una por una las firmas, para corroborar que corresponda al padrón electoral. Este paso es el más severo porque detecta cualquier anomalía.

El presidente de la Comisión de Prerrogativas y Partidos, Políticos, Benito Nacif, informó que el INE encontró inconsistencias en las firmas recopiladas por aspirantes independientes a diputaciones, mismas que violan la ley en materia de uso de datos personales, por lo que ya inició investigaciones al respecto para deslindar responsabilidades.

Si a esto sumamos las declaraciones de uno de los aspirantes a la candidatura independiente a la Presidencia de la República, Pedro Ferriz de Con, encontramos que habrá que poner reglas más estrictas y sanciones más duras a quienes intenten alterar el espíritu de la independencia de los candidatos así denominados.

Porque Pedro Ferriz de Con responsabiliza a Margarita Zavala, Jaime Rodríguez y Armando Ríos de comprar paquetes de credenciales para alcanzar las firmas que el INE solicita.

Aseguró, que a él han intentado venderle hasta un millón de credenciales del INE para alcanzar las firmas necesarias que le permitan estar en la boleta electoral el 1 de julio.

Explicó que muchas personas al enterarse que estaban pagando por los apoyos de la credencial hasta mil pesos por firma, sacaron varias credenciales apócrifas en sus diferentes estados, donde las credenciales falsas tiene un valor promedio de 400 pesos, incluyendo la Plaza de Santo domingo de la Ciudad de México.

Así, se pudo crear un mercado negro de firmas, donde un mismo ciudadano podría vender las que quisiera, ya el problema sería después cuando el precandidato viera desvanecer el número de firmas y reducirlo muchas veces a la mitad como ha sucedido con algunos en el proceso de validación que lleva a cabo el INE.

“(Ofrecieron) un paquete de un millón de credenciales, entonces investigamos y dijimos ‘oye, dame prueba de verdad y consigue mi credencial de elector, y si consigues mi credencial de elector dentro de tu paquete, quiere decir que va'”, dijo Ferriz de Con en entrevista con Ciro Gómez Leyva para Grupo Fórmula.

Más de un precandidato independiente se dio cuenta de que no era fácil recolectar firmas, ni siquiera entre sus simpatizantes, porque el voto es secreto y la firma implica todo un compromiso que da santo y seña de quien apoya. Cada precandidato tuvo conciencia de esto una vez que el ritmo y el entusiasmo de la gente bajó considerablemente luego del primer mes de la cacería de firmas.

Llegó el momento en que el ritmo de crecimiento calculado de firmas no les funcionó. El pronóstico de recaudación de firmas se detuvo, esto alarmó a los precandidatos que empezaron a darse cuenta de que era necesario tomar atajos, al mismo tiempo ciudadanos encontraron la forma de vender sus firmas al mejor postor, ya sea para el mismo candidato pero con diferentes recaudadores o bien a diferentes candidatos, el objetivo era obtener dinero por las firmas, toda vez que algunos precandidatos se dieron cuenta de la urgente necesidad de obtener el número ansiado, al precio que fuera.

Aquí, como sucede dentro de los partidos políticos, las candidaturas fueron depurando aspirantes porque sólo habría oportunidad de crecer a quienes tuvieran más dinero, de tal manera que la denuncia hecha por Pedro Ferriz de Con, explica una serie de conductas en los ascensos artificiales en el número de firmas.

En este sentido los culpables de falsificar credenciales no pueden ser detectados para castigarse, pero sí los precandidatos, quienes no confesarán que utilizaron estos medios para engrosar el número de adeptos. Sin embargo, el cuerpo del delito está plasmado en la repetición de credenciales, en los domicilios, en los nombres o en las fotografías. O simplemente el ciudadano referido en las credenciales no existe o está en el padrón con otros datos.

La desesperación de los recaudadores de firmas les impide reparar en la autenticidad de las credenciales y, por otra parte, nunca fueron capacitados para definir entre una falsa y una verdadera. Al contrario, es lo que menos les importaba, porque en el caso de personajes como Margarita Zavala, cuenta con un ejército de más de 20 mil personas sólo para la recaudación de firmas, más uno que otro panista que quiere ver de cerca el desarrollo de este proceso para saber si se sale del partido o continúa adentro.

Ahora, tanto los aspirantes como sus simpatizantes saben que la validación de las firmas no puede ser violentada. Y la cantidad de firmas reales en muchos casos ni siquiera los precandidatos la conocen. Es decir, ellos mismos se engañan con datos que les son de vital importancia a la hora de realizar la campaña; sin embargo, prefirieron, más de uno hacer trampa, antes de que la desesperación los afectara.

Son muy pocos los precandidatos independientes a la Presidencia de la República que se convertirán en candidatos, no pasarán de tres, y esto creará una serie de descontentos al interior de quienes creyeron que la salvación de nuestra democracia era la ciudadanización de la política.

Ahora es necesario echar a andar una maquinaria diferente. La figura del candidato independiente seguirá vigente toda vez que comprueba la pulverización del voto opositor. Las candidaturas de este tipo aparentan refrescar un sistema de partidos que no entregará la Presidencia de la República a ningún independiente y para no desgastar la figura política de este novedoso modelo de candidaturas, les otorgarán puestos públicos a más de un supuesto candidato independiente, para preservar el sistema tal y como está pero aparentar que la democracia mexicana no solamente sí existe sino que se fortalece con la aparición de estas candidaturas que desde ahora mostraron su desgaste y poca o nula aportación a la política mexicana. PEGA Y CORRE.- Conseguir las firmas en Veracruz es complicado y además existe miedo, aseguró la integrante del Concejo Indígena de Gobierno en la entidad, María Elena Solís Jiménez, al ver que en más de un mes de búsqueda de firmas en favor de la candidatura independiente de María de Jesús Patricio, Marichuy, lanzada por el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, de Chiapas, sólo ha obtenido cuatro mil en todo el estado, a pesar de que el 10 por ciento de su población pertenece a alguna comunidad indígena… Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.

 

 

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