Encuestas sin brújula

Morena avanza

A pesar del avance de movimientos, existe una insistencia por mantener en un sitio que no les corresponde a esos partidos

Por Staff

A pesar de que todo el aparto de estado, el apoyo gubernamental y los sabotajes del gobierno federal, Morena sigue adelante en Veracruz, en la candidatura de Cuitláhuac García, que permea en la sociedad en busca del voto y del verdadero cambio.

Las encuestas lo colocan por encima de su contrincante más cercano, el hijo del actual gobernador, Miguel Ángel Yunes Márquez, quien quiere consolidar una dinastía y no una democracia en Veracruz.

Las encuestas de intención de voto tienen una lectura que puede modificarse con diferentes aspectos de las simpatías de la población. Los propios factores de las campañas tienden a transformar muchos de los resultados actuales, incluso revertirlos.

Uno de estos aspectos son los debates y la manera con la que llevan a cabo sus campañas. De este modo las encuestas de intención del voto son una base que puede dar una idea del comportamiento de la votación; sin embargo, también surge un segmento de incertidumbre a partir de dichas encuestas. Mientras más proliferan estos estudios de opinión, mayor es el número de indecisos a pesar de que la intención original de las encuestas es exactamente lo contrario.

En Veracruz, el PRI tiene descalabros importantes que no por ello debe considerársele un partido rezagado en la escena estatal. Existen personajes como la doctora Zaida Alicia Lladó Castillo, quien pudo renunciar al partido ante negligencias internas, pero seguirá peleando por lo que pertenece a ella y a los priistas. El propio candidato a la gubernatura por ese partido, le pidió prudencia.

Zaida Lladó, priista desde hace 40 años, quien fue parte de la comisión de procesos internos del PRI, afirmó que los candidatos plurinominales tienen una pésima reputación, y no aportarán votos a la campaña a la gubernatura de José Yunes Zorrilla.

Las candidaturas fueron arrebatadas por uno o dos militantes priistas, de ahí parte de su deterioro.

La inercia de popularidad o impopularidad que puede emanar del partido en el poder, que el gobernador hereda, en el más amplio término de la palabra, o intenta hacerlo a su hijo, puede quedar fuera de la competencia de un momento a otro. Así, el PRI puede recuperar un segundo o primer lugar. El gobierno del estado debe ser muy cuidadoso de no cometer errores, pero también de no meter las manos en la elección. Difícil no hacerlo, imposible impedirlo.

Las fuerzas políticas en Veracruz apenas se están conformando. La rapiña impuso tiempos más reflexivos y decisiones mejor pensadas. Las encuestas de hoy pueden ser desechadas el día de mañana.

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