Quistes en el gobierno

Postigo

Por: José García Sánchez 

Uno de los errores de Fox para concretar su proyecto personal de gobierno fue no extirpar de mandos medios para arriba en su administración. Finalmente, los proyectos, cuando los había, eran tan similares a los de su antecesor que no consideró pertinente despedir a subdirectores y directores de área y directores generales, que finalmente se convirtieron en filtraciones de información y, en algunos casos, saboteadores de muchos de sus proyectos en diferentes dependencias.

Calderón en lugar de despedir a esos herederos de un priismo añejo, mejor abrió plazas con altos salarios para sus amigos y familiares.

Ahora, ante la llegada de un cambio real, algunos funcionarios públicos del viejo régimen se aferran al cargo a pesar de estar totalmente identificados no sólo con la forma burocrática del pasado sino de hacer de las suyas y servirse del puesto.

Ahora hay verdaderos quistes que no sólo dañan la imagen del nuevo gobierno, sino que pueden convertirse en verdaderos reductos del pasado y centros de corrupción e irresponsabilidades. Acostumbrados a hacer nada y lo poco que hacen lo hacen mal, en oficinas de la Segob, de la Dirección General de Medios Impresos, los directores no quieren irse y toman el poder por asalto, siguen tratando con los medios como si fueran directores generales.

La Dirección General de Medios Impresos nunca se estableció como una oficina real de Gobernación, sus tareas fueron creadas sobre la marcha para justificar un área que nunca tuvo origen definido. Siempre trabajó sin reglas de operación y fue creada como un espacio de análisis sobre la realidad política, en apoyo a Francisco Labastida, al perder las elecciones se creó esta dirección con atribuciones sacadas de la manga. Ahora es un bastión del priismo más reaccionario y con una estrecha relación con los medios.

Otro de los espacios cuyos ocupantes siguen medrando de sus cargos es la Profeco, donde sólo cambió el titular. Su antecesor, Rogelio Cerda, sólo sabía extorsionar, condicionar pagos a cambio de recomendar la calidad de productos y marcas, pero sobre todo tenía como clientes a los gasolineros, a quienes enviaba a sus subalternos a cobrarles cuotas fijas.

La caja chica de Economía debe transformarse a fondo porque los vicios que se practican en la Profeco nada tienen que ver con la honestidad ni con el compromiso que anuncia el nuevo gobierno.

Estos grupos que velan por sus intereses personales en primer lugar y por algunos grupos que dentro y fuera del nuevo gobierno están en pugna, deben erradicarse cuanto antes en beneficio del país y de la buena tarea de un gobierno que debe demostrar cambios hasta en estos detalles que pueden convertirse en una bola de nieve y perjudicar la imagen y el compromiso con la población.

Las Secretaría de Gobernación y de Economía son pilares de la política nacional. Ahí es donde se encuentran esos quistes malignos que deben ser auditados, supervisados y erradicados, para la buena salud del actual gobierno.

Esa gente debe responder sobre actividades prácticamente inexistentes y por los altos salarios que cobran, más la exigencia de viáticos para viajes injustificados. Un peligro para la administración pública.

00
Please follow and like us: