Tuxpan y su gran reto de cautivar al turismo

Por: Valentina Téllez

Muchos se indignaron cuando en la película Roma, de Alfonso Cuarón, se dijo que en Tuxpan “las playas son bien feas”. La verdad es que las playas tuxpeñas no son feas, lo que sí está horrible son sus vías de acceso, el desorden urbano, la anarquía de los palaperos, la falta de servicios y la apatía de todos los que viven del turismo.

Hoy en día, lo que sostiene la economía del municipio es el turismo y a pesar de ello, poco se está haciendo para constituir un plan integral de desarrollo que permita posicionar el nombre de Tuxpan como un destino ideal para los visitantes.

Cuando uno llega a Barra Norte lo primero que ve es un enorme bache en la entrada, seguido de un grupo de franeleros que les caen a los turistas como aves de rapiña. Después viene un tramo de terracería deshecho que es custodiado por un adefesio de metal abandonado, que algún día dijeron que sería un módulo de atención turística.

A pesar de estar a 50 metros de las olas, la playa no se ve porque los palaperos han copado todo con sus horribles enramadas. La SEMARNAT-ZOFEMAT ha permitido esta anarquía y cada año juran que habrá ordenamiento.

Pero si esto no luce bien, los que se aventuran a ir a la playa de Barra Galindo tienen que vivir un verdadero calvario, debido a que el tramo paralelo a la barda de la Termoeléctrica López Mateos está totalmente hecho pedazos. ¡Es una vergüenza!

LA UNIDAD, EL CAMINO PARA PROYECTAR A TUXPAN

Los prestadores de servicio siempre quieren ganar-ganar y en forma permanente exigen al gobierno que invierta en mejorar la infraestructura turística, cuando ellos ni siquiera son capaces de pagar la capacitación de sus empleados para mejorar la atención a los visitantes.

El gobierno debe responsabilizarse por obras de infraestructura y los prestadores de servicio deben invertir en el mejoramiento de sus instalaciones, en la capacitación del personal y preservación de la zona, sin olvidar su responsabilidad social.

Además, se debe exigir al Gobierno Federal que la Secretaría de Turismo destine fondos suficientes a la promoción de Tuxpan, como lo hace con otros centros turísticos. La SEMARNAT, debe retribuir a Tuxpan y entregar los fondos del fideicomiso del pago de concesiones para el mejoramiento de la playa.

En este municipio no hay empleos debido a que la industria está paralizada. Lo único que mantiene el dinamismo económico son los turistas que llegan cada fin de semana y en periodos vacacionales. Lo menos que se puede hacer es brindarles una buena oferta de entretenimiento, seguridad y buena atención.

Queremos que el turismo venga a Tuxpan, pero más que regresen muchas veces. Para lograr esto, tanto gobierno, como iniciativa privada deben hacer la parte que les corresponde.

Es cierto, Tuxpan no es Cancún, pero se debe tener la aspiración de ser un centro turístico que enorgullezca a los tuxpeños.

 

Artículo publicado en la edición 131 de la Revista Políticos al desnudo

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