No fue despeñadero sino putrefacción plena de gobierno

Por: José Lima Cobos*

Es triste, dolorosa,- no tiene perdón de ningún género-,  si se deja pasar la oportunidad histórica que tiene el presidente Andrés Manuel López Obrador de castigar los crímenes que se han cometido en contra de la nación y que han aherrojado a su pueblo en la miseria más profunda, si no se aplican sanciones severas y serias contra los responsables, que se enseñorean  y aún se dan el lujo de presumir sus riquezas  y eso se tolera, en el corto plazo,  se verá repetida esta tragedia.

En los pocos días que lleva este gobierno se ha demostrado, de manera palmaria y elocuente,  que la corrupción y la impunidad, era la bandera de la patria en manos  quienes gobernaban, como lo fueron los priistas y panistas quienes, si bien moralmente están señados desde ahora,  y en apariencia derrotados, querrán volver por sus fueros, pues son muchos los intereses creados que existen, que son suficientes para poner de rodillas a todo gobierno que se preste a la honestidad republicana.

Ya se vio , ahora sí,  que el presidente de la república es el solitario del palacio nacional, donde ondea a toda asta la bandera de la lucha contra todo género de corrupción e impunidad de lo que aún,  muchos no se acostumbran y que, los aplaudidores orgánicos de ayer, empoderados en los medios de comunicación, no desaprovechan la oportunidad para arreciar la batalla en contra de todo propósito que tienda a que se cambien las cosas que tanto han dañado a la nación y que, obviamente, pelean por conservar los privilegios.

Si  estaba en quiebra  el país, como lo señalan quienes califican a los gobiernos del mundo para el efecto de que las grandes empresas inviertan o permitan préstamos, me queda la duda que cómo es posible que la industrias estratégicas-PEMEX y CFE-se encuentren a punto del precipicio por sus altos endeudamiento que en ningún momento se observó en los regímenes de Fox,  Caderón o Peña Nieto, lo que lleva a sospechar que existe gato encerrado, es decir, una forma de chantaje para que se sigan endeudando y, como decía un gobernador veracruzano, “esa empresa próspera hay que crearle un conflicto para que quiebre  y después la compramos”, vaya cinismo que debe ser el mismo que se anida en esos grupos oligárquicos.

En las  conferencias  lecheras o mañaneras  del presidente  López Obrador –que esperamos que continúen hasta el final de su gobierno- se da cuenta de los grandes niveles de corrupción en que nos encontramos, es  decir, se heredó un gobierno en total estado de descomposición – peor que los camiones de asesinados de Jalisco- cuya  putrefacción ha infestado al país y si ese estado de cosas no tiene  castigo, volverán, en el corto tiempo, de ahí que el bono democrático que tiene el gobierno, debe aprovecharse, ahora o nunca, para que México tenga la justicia que se merece.

Sí, basta de impunidad, no debe quedar títere con cabeza y en primer término debe empezarse por quienes imparten la justicia, pues la violencia se fomenta y estimula cuando quien ha cometido un delito o crimen grave, es absuelto, y casos de estos son muchos y más ahora con el nuevo sistema penal acusatorio, oral y adversarial, que no admite improvisación, por lo mismo, si el primer respondiente, que es el policía, integra mal su informe, debe ser consignado, al igual que el fiscal que integra la carpeta con todos los datos de prueba, medios de prueba y pruebas para que la investigación sea robusta, lo que impide que el juez de control pueda poner en libertad al imputado, lo que es primordial para el éxito de una acción penal por insignificante que parezca

Por lo mismo, es de la mayor relevancia que los fiscales de las entidades federativas y de la federación tenga la capacidad, profesionalismo y la eficiencia indiscutible en su actuar, porque de otra suerte, el fracaso no se dejará esperar cuando los expedientes mal integrados sean sujetos de revisión y se culpe a los jueces, magistrados o ministros de ser los responsables de que un crimen quedó sin pena alguna, lo que constituye una vergüenza, los elocuentes casos de Gordillo ,Salinas de Gortari, Napoleón Gómez Urrutia u otros que han servido de ajustes de cuentas mediáticos.

No hay que olvidar -y de esto deben estar conscientes los magistrados y ministros de la Suprema Corte, más estos que aquellos- que las sentencias que sedes internacionales han dictado contra el gobierno mexicano, es responsabilidad de esta última, sin que hasta ahora se haya fincado responsabilidad alguna o que es el colmo de la impunidad, que igual funciona con diputados, senadores y demás caterva de perversos que, de continuarse así, la nación seguirá galopando entre el hazmerreír y la burla.

limacobos@hotmail.com

Twitter@limacobos1

*Diplomado en Amparo y Derechos humanos.

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