Madre hondureña abrazó a su hijo en Coatzacoalcos, después de 8 años de no saber de él

Coatzacoalcos, Ver.- María Herlinda Ramírez pasó casi tres mil días y tres mil noches sin saber de su hijo, rezando y en vigilia, desde que partió de su casa en Honduras para buscar llegar a la frontera con los Estados Unidos para encontrar una mejor vida.

Ocho años después pudo abrazarlo, aferrarse a él por unos minutos para decirle que lo amaba y escuchar que él también a ella, desde el penal de Duport Ostión en Coatzacoalcos, en donde se encuentra recluido por un delito que ella asegura no cometió.

“Fue un encuentro muy especial, emocionante, porque 8 años después, y saber que hoy lo vengo a ver, lloro de la alegría, de la emoción, no sé qué sienta.

Me dijo que me ama, que me ama, que me quiere muchísimo, que nunca me ha olvidado, siempre ha pensado mucho en mi persona”, fueron las primeras palabras entre el llanto de María Herlinda Ramírez al salir de Centro de Readaptación Social donde se reencontró con su hijo.

María es unas de las 40 personas que vienen en la Quinceava Caravana de Madres Centroamericanas que llegó a Coatzacoalcos como parte del recorrido que iniciaron el pasado 15 de este mes y terminará el próximo 3 de diciembre en la Ciudad de México.

Esta mujer hondureña, vestida con una playera beige con logos de la Caravana y una falda típica de su país que trae bordadas figuras de hojas de colores, siempre tuvo la fe y la esperanza de que volvería a ver su hijo.

Incluso todos esos años se dedicó a ayunar, hacer vigilia, rezar y hasta tirarse al piso dentro de su Iglesia Cristiana para pedirle a Dios que pudiera encontrarlo.

A pesar de su corta edad tiene canas en su cabello que reflejan el dolor y la angustia que padeció por mucho tiempo.

Nunca se imaginó que lo pudiera volver a tener en sus brazos, pero por poco tiempo, porque a él, le falta más de 2 años para salir de la cárcel al ser acusado de extorsión, violación y robo.

El corazón de María Herlinda sabe que su hijo es inocente, como él se lo aseguró en el corto tiempo que estuvieron juntos dentro del penal.

Caravana sigue su camino

María tendrá que regresar a su país al terminar la Caravana porque también es madre soltera de tres hijos más, dos mujeres y un hombre, que tiene que mantener y cuidar.

Su hijo condenado había salido hace 8 años de Honduras a buscar el “sueño americano”, para ayudar a su madre a mantener a sus hermanos menores de edad.

Debido a su falta de recursos y la falta de apoyo por parte de las autoridades de su país, nunca pudo venir a México para buscar a su hijo, hasta que tuvo el contacto con integrantes del Movimiento Migrante Mesoamericano, quienes ya habían tenido comunicación con el muchacho, porque él les pidió que buscaran a su madre.

Por lo pronto, María continuará en el recorrido de la Caravana, en la que participa por primera vez y también espera apoyar para que más mujeres como ella logren volver a saber del paradero de sus hijos.

Después de acudir al penal, donde también entró todo el contingente de la Caravana con las fotografías de sus hijos para dar y obtener información, fueron a la Casa del Migrante, a un costado de las vías en donde comieron y  escribieron en un muro del puente sus nombres con el de la persona que buscan, con la esperanza de que algún día lleguen a leerlo.

Esta Caravana, encabezada por la presidenta del Movimiento Migrante MesoamericanoMartha Sánchez Soler, estará el jueves en Córdoba donde se reunirán con Colectivos de Desaparecidos de la Zona y con Las Patronas y el jueves viajarán a Xalapa, donde también se reunirán con colectivos de desaparecidos y después con el Gobernador del Estado, Cuitláhuac García Jiménez, a quien le entregarán un pliego petitorio, que hasta el momento están redactando.

 

 

 

Con información de E Consulta Veracruz

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