Visiones opuestas entre la élite empresarial mexicana se acentúan con T-MEC

Los cambios al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que se establecieron ayer de forma definitiva con la firma del protocolo modificatorio a este acuerdo comercia abrieron una brecha entre los grupos empresariales del país.

Durante el acto realizado ayer en Palacio Nacional, Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), se mostró “contento” con las modificaciones, toda vez que dan certeza y certidumbre a inversiones millonarias con el mercado externo, en tanto que Gustavo de Hoyos, líder de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), advirtió que el gobierno fue un mal negociador al traspasar muchos límites en los que estaba el interés del país.

Esta no es la primera vez que dos de los grupos empresariales más importantes del país muestran tener perspectivas totalmente diferentes respecto a un mismo tema, sobre todo relacionados con el gobierno de la “Cuarta Transformación”.

El CCE ha sido uno de los grupos que más ha apoyado al gobierno de Andrés Manuel López Obrador y así quedó claro desde la toma de protesta de Carlos Salazar Lomelín como presidente del organismo en febrero de este año, cuando le afirmó que contaba con el sector empresarial organizado.

Otra muestra de la relación estrecha entre este grupo y la administración de López Obrador es el liderazgo de Salazar Lomelín para coordinar el Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura entre el gobierno y el sector privado.

La distancia entre el grupo que dirige Gustavo de Hoyos y la actual administración se hizo patente desde octubre de 2018, cuando, después de hacer una “consulta popular”, López Obrador −en calidad de presidente electo− decidió suspender la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco.

De Hoyos fue uno de los empresarios que encabezó las declaraciones en contra de esta decisión y aseguró que afectaría las finanzas públicas y la confianza de los inversionistas extranjeros en el país.

Más tarde en agosto de 2019, el organismo empresarial fue señalado junto con el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) de contar con un “proyecto de nación alternativo” para reclutar alrededor de 6,600 jóvenes para llevar a cabo actividades cívicas y políticas, así como de liderazgo, de cara a las elecciones de 2021.

Coparmex también conforma el colectivo No Más Derroches, el cual promovió decenas de juicios de amparo para evitar el avance de la construcción del nuevo aeropuerto en Santa Lucía, en reemplazo del NAIM.

Finalmente ayer, De Hoyos reprochó en Palacio Nacional que los empresarios, quienes participaron activamente en el proceso de modernización del Tratado de Libre Comerción de América del Norte (TLCAN), fueron marginados del último proceso de modificaciones al T-MEC.

 

 

 

Con información de Forbes

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