Un tuxpeño poco ilustre

Por: Jorge Ballesteros

La mayoría de los tuxpeños son personas cálidas, amables y de buen corazón; sin embargo, en toda sociedad existen manzanas podridas, ese es el caso del Licenciado Raúl Quiroz, un personaje conocido por muchos, ya que durante toda su vida se ha visto involucrado en cuestiones de fraudes, extorsiones y grillas de vecindad.

Raúl Quiroz cuenta en su curriculum con estafas como la realizada a taxistas y dueños de placas en la región, pues durante la administración de Javier Duarte salieron a la luz varias irregularidades con la asignación desmedida de concesiones, situación a la que Quiroz no desaprovechó y, diciéndole a los concesionarios que por haber estudiado en Xalapa tenía amigos influyentes que los podían ayudar a solucionar cualquier problema, les solicitó cantidades que van desde los 5 hasta los 25 mil pesos, a cada uno de los más de 20 afectados, para -según él- viajar a Xalapa a ver a sus amigos y promover amparos que con sus influencias resultarían favorables. No hubo amparos, no hubo viajes y no hubo ningún tipo de ayuda, pues tales influencias jamás existieron.

Pero él no es el único en su tipo, pues estas prácticas son una tradición en la familia Quiroz Cifuentes. Su madre, Laura Cifuentes, se ha auto proclamado directora de la UPAV con sede Tuxpan, con carácter vitalicio, y así mismo tuvo a bien a nombrar a su esposo, Raúl Quiroz, subdirector «Honorífico», cargo que sobra decir que no existe dentro de la ley orgánica de la universidad, pero que es muy útil a la hora de pedir dinero para «agilizar trámites» o cualquier otro cuento que se le ocurra, y por supuesto que el personaje principal de esta trama también saca provecho de esta situación, pues gracias a su madre cobra horario completo como asesor solidaridad de la UPAV, a pesar de que su máxima carga laboral ha sido 3 clases por semana.

Aunque el mayor beneficio no lo obtiene del cheque del fideicomiso de la UPAV, sino del alumnado. Estudiantes que han pasado por su aula han denunciado que son extorsionados para obtener notas aprobatorias a cambio de diferentes cantidades de dinero, y con las alumnas del sexo femenino es secreto a voces que les ofrece la opción de recibir pago “en especie” para no reprobarlas.

En 2014, durante la toma de instalaciones de la SEP, en Tepetzintla, Raúl Quiroz acudió a esta delegación con intenciones que aún no están claras; al llegar le fue negada la entrada, motivo por el cual arremetió a golpes contra una profesora lanzándola contra un barandal en un segundo piso, por lo que estuvo a punto de caer desde 3 metros de altura. Al verse enfrentado por el resto de los manifestantes, Quiroz se presentó ante ellos como “jurídico de la Secretaría de Educación” y entró por la fuerza a las oficinas a sustraer documentos.

Raúl Quiroz Cifuentes también es conocido por hacer alarde en redes sociales sobre sus proezas como matar gatos en el centro de la ciudad de Tuxpan «Les pongo alimento en trampas para ratones con pegamento, los capturó y no sobreviven»; además de publicar instructivos acerca de cómo colocar veneno en los patios para matar gatos, esas son sólo algunas de sus increíbles aportaciones a la humanidad.

Una de sus últimas acciones fue la de amedrentar a los propietarios de una gasolinera, amenazándolos con mover sus influencias para clausurar la construcción si no le entregaban una fuerte cantidad de dinero. Al negarse la empresa, Quiroz comenzó una campaña en su contra, para esto engañó y movilizó a más de 50 vecinos para que se manifestaran y de esta manera lograr la clausura; sin embargo, una vez que se clausuró la obra, Raúl Quiroz se acercó nuevamente a negociar logrando su cometido: consumar la extorsión para dejar el tema y no volver a molestarlos.

Estafas, extorsiones, grillas y tratos turbios, son prácticas arraigadas a esta estirpe de tuxpeños que Raúl Quiroz Cifuentes ha aprendido a dominar, convirtiéndolas en su modo de vida.

¿Cuánto tiempo más soportará la gente buena de Tuxpan a un tipo de esta calaña?

00
Compartir