En la opinión del Abogado Lic. Alberto Woolrich: BENEDICTUS JUSTITIA

Un gran ataque agresivo y deliberadamente orquestado se programó, previa convocatoria a todos los medios informativos nacionales y extranjeros, segura y ciertamente, por inconfesables intereses políticos y personales en contra de la trayectoria de un hombre de bien el Ing. Raymundo Collins Flores, ex Director del Instituto de Vivienda.

El pretexto o motivo para tan artero espectáculo y comportamiento por parte de las señoras Claudia Sheinbaum y Ernestina Godoy Ramos, en su carácter de autoridades supremas, una como Jefa de Gobierno y la otra como Fiscal General de Justicia de la Ciudad de México, fue hacer saber no sólo a la ciudadanía sino a la comunidad Internacional que se había librado una orden de aprehensión en contra del Ing. Collins, por supuestas irregularidades detectadas y severos actos de corrupción de administraciones políticas anteriores y, de acuerdo con el avance de la indagatoria a cargo de Ernestina Godoy, existían los elementos jurídicos bastantes y suficientes que apuntaban un liberamiento de una senda orden de captura internacional en contra de ese hombre de bien. No obstante que la Auditoría Superior competente, no había encontrado motivos jurídicamente sustentables para acusar penalmente al ex funcionario del Invi, quien en su oportunidad había atendido y beneficiado las múltiples necesidades de vivienda de la población con bajos o precarios ingresos económicos. Las furibundas mastines confundieron a esta Cuarta Transformación con la corriente de injusticias propiciadas por el neoliberalismo.

Ciertamente, ambas mastines estaban equivocadas, erradas, confundidas, toda vez que no resulta idéntica la monolítica estructura, soberana, jurídica y moral de la autoridad actual, con la justicia. Las reglas, los protocolos, los cánones resultan en esta Cuarta Transformación diametralmente opuestos, entre los caprichos y deseos insanos de ambas damas y nuestra Constitución Política. No son ni siquiera similares a los estatutos y comportamientos de ambas señoras, que el elaborado y profundo derecho a la justicia que rige y exige el orden jurídico en nuestra Nación.

Por ello vengan de donde hubieran venido los ataques, insidias, enconos insertos en la carpeta de investigación incoada en contra de Collins, o por otros obscuros, subterráneos o inconfesables intereses políticos, la verdad es que no pudieron destruir, como ambas lo hubieran querido, a un funcionario ejemplar como lo es el Ing. Raymundo Collins Flores, quien siempre ha sido (desde su paso por la Policía Judicial Federal) y es, ajeno de conductas negativas, comparadas con el comportamiento de otras autoridades, las cuales en cumplimiento a su misión constitucional han cometido gravísimos errores doctrinales, que nada tienen que ver con la defensa de la procuración de justicia y los derechos humanos. Tan resulta cierto ello que el Tribunal Supremo de Justicia de la Ciudad de México, por sí y/o a través del dignísimo Juez de Control Don Joel De Jesús Garduño Venegas, heredero de la honorabilidad y sapiencia de su padre, ordenó en formal audiencia dejar sin efecto la emisión de la ficha roja internacional que solicitó Ernestina Godoy Ramos, al mundo entero para capturar a ese hombre de corrección y consecuentemente la cancelación de la orden de búsqueda, localización y captura que tanto alardearon y deseaban ambas señoras, no obstante su absoluto desconocimiento y supina ignorancia en materia de procuración de justicia y respeto a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En ese inútil intento, usando de todas las maquinaciones jurídicas, publicitarias y políticas posibles, fortalecidas por su abierto desconocimiento de lo que resulta ser el ámbito de procurar justicia, con el único y obscuro afán de promoverse ambas como unas mujeres de excepción y una gobernante a la altura de Margaret Tacher y la otra al nivel de Doña Victoria Adato.

Pero lo que no calcularon en su incalculable osadía, es que la justicia es la reyna de todas las virtudes y por ello no le sirvió de comparsa en su circo de Estado de Derecho que ambas montaron. Justitia Virtutum Regina.

Don Joel De Jesus Garduño Venegas, dignísimo Juez de Control demostró jurídicamente que resultaron falsas de toda falsedad las acusaciones y aseveraciones vertidas por ambas féminas en contra del Ing. Raymundo Collins Flores, lo que resultó terrible al mezclar política con justicia.

Con todo lo aquí relatado, el Gobierno de la República y de manera especial el Primer Magistrado de la Nación y la Justicia  que se busca procurar en esta Cuarta Transformación, deben tener cuidado sumo en el trato personal, jurídico, político y moral con este tipo de simulación de justicia que les hizo sentir a Clauida Sheinbaum y Ernestina Godoy centro del universo.

Pobre de México, pobre de nuestra justicia, con estas salvadoras de la Cuarta Transformación.

Lic. Alberto Woolrich Ortíz.

Presidente de la Academia de

Derecho Penal del Colegio de Abogados de México, A.C.

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