El INE a la oposición

Bisagra

Por José Páramo Castro

Cualquier grupo, persona o líder que se oponga a la actual administración pública se convierte automáticamente en la cabeza de la oposición en México, ante la inactividad catatónica de los partidos políticos. 

Esta vez les tocó a los 11 consejeros del INE encabezar a la oposición en México. Más bien los disidentes se tardaron casi dos años en ubicar donde había un grupo contrario a Morena, a pesar de las señales que los consejeros le daban a todo el país al mantener demandas y altas multas contra Morena a la vista de todos.

Se ha mostrado imparcialidad en la cúpula del INE a grado tal que los partidos políticos consideran que pueden ganar a la mala las elecciones del próximo año y lo hacen porque, a pesar de todo Morena sigue encabezando la intención del voto en prácticamente todas las entidades donde habrá elecciones el próximo año.

Existe una desesperación evidente de la oposición porque saben que, de jugarse limpio en las elecciones del próximo año, el resto de los partidos políticos podrían perder su registro en algunas entidades del país y con ello sus prerrogativas que es por lo que se mantienen al frente de esos partidos y no vocación de servicio.

La designación, por lo regular efímera, del liderazgo de una oposición que es en realidad una guerra de individualidades le queda muy bien a los consejeros electorales. Pongamos un ejemplo muy claro, el del consejero Marco Antonio Baños Martínez, quien debió dejar el cargo de consejero desde el 4 de abril de este año y toma como pretexto la pandemia para perpetuarse en el INE, fue discípulo político de Felipe Solís Acero, para quien trabajó en la secretaría de Gobernación desde 1988, cuando Solís Acero era director de Desarrollo Institucional y Organizaciones, durante el periodo de Fernando Gutiérrez Barrios. Su lealtad al PRI continúa como desde el primer momento.

La Consejera Electoral, Claudia Zavala, indicó que en la resolución de la Comisión se reportó para que todos los actores políticos tengan claro cuál es el modelo, y del mismo modo se les hizo saber que el INE puede actuar de oficio en caso de ver que se está mezclando en la propaganda gubernamental temas electorales, porque esa es la prohibición constitucional.

Pero el fraude ahora se fragua desde el lado de quienes siempre han hecho fraude, ahora en la oposición. Como este, hay casos en cada uno de los consejeros electorales, quienes deben pagar la factura de haber sido designados, porque todos ellos fueron votados por la Cámara de Diputados cuando la mayoría era del PRI y del PAN, por lo que están en deuda con ellos.

El mecanismo de elección de los candidatos implica un círculo vicioso de intereses y consignas, de parcialidades y favores, porque para que un grupo parlamentario favorezca la nominación de alguno de los participantes para ocupar el cargo de consejero electoral debe preguntar al futuro miembro del Consejo General del INE, qué le dará a cambio.

Así, el INE pasa de ser un árbitro electoral imparcial a un grupo plural de la derecha opositora, plural dentro de un límite marcado por sus intereses individuales, como lo demostraron en el momento en que no aceptaron ganar menos que el presidente de la República.

Urge una reforma electoral donde la selección de los candidatos al INE y a la elección de los consejeros no sea amañada, porque por buena que sea la intención del aspirante debe pagar el favor al partido que logra que se instale en la burocracia dorada.

 

 

 

 

(Foto: @INEmexico)

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