Delincuentes desgastan a sus partidos

Bisagra

Por José Páramo Castro

Tanto el PAN como el PRI tienen más pasado que futuro. La desconfianza que crea cualquier expresión de cualquiera de esos partidos es repelente a la motivación del voto.

Ante este escenario se suman condiciones judiciales que limitarán la oferta política, muy raquítica, por cierto, que tiene como punto de partida dos juicios contra funcionarios públicos de esos partidos, el de Genaro García Luna, que desgastará no sólo al PAN sino a algunos candidatos y dirigentes.

Lo mismo sucede con el PRI, a través del juicio contra Emilio Lozoya Austin, quien al aceptar la extradición a México significa que va a hablar y, por lo tanto, a señalar cómplices, lo cual no dejará bien parados a muchos priistas que intenten ser candidatos o impulsores de candidaturas.

La situación es tan crítica al interior de ambos partidos, que el PAN requiere de una alianza electoral con todos los partidos que se pueda y no para ganar la mayoría sino para sobrevivir. Por su parte, el PRI, ahora quiere hacer alianza con Morena en las elecciones de 2021.

El PAN esperaba que el PRI se les uniera, pero ha habido tantos absurdos en la derecha, que el PRI quiere definirse mejor con Morena que con el fascismo, porque el PAN se acerca a esta tendencia que fortaleció en Italia Benito Mussolini, hace casi 100 años.

La permanente crítica, muchas veces sin sentido, contra la administración pública del PAN, MC y lo que queda del PRD, que cada día queda menos, les crea una imagen negativa ante la población porque, en primer lugar, nunca aportaron nada en año y medio como oposición y, por si fuera poco, cuando se les solicitó otorgar la mitad o algo similar, de sus prerrogativas para luchar contra el Covid-19, nunca soltaron ni un peso, pero eran muy buenos para exigir presupuesto para las entidades que gobiernan.

Esta y otras muchas contradicciones se convierten en el lado oscuro de las elecciones de la derecha que cada día tiene menos simpatizantes porque han demostrado que sólo echan agua a su molino y que el ser humano es lo de menos cuando de ganar dinero se trata. La obsesión del PAN y sus aliados por desgastar la imagen de la actual administración, sin propuesta alguna de por medio, y sus chantajes para exigir dinero cuando debieron ser los primeros en dar la mitad de las prerrogativas del INE.

El líder nacional del PAN daba por hecho que otros partidos se unirían con el propósito de ganar la mayoría en la Cámara de Diputados, pero en realidad lo que está en juego es el registro de todos esos partidos, incluyendo Acción Nacional.

Doval, del PAN, asegura que las alianzas les han dado buenos resultados, y uno se pregunta qué tal si les hubieran dado malos resultados, ahora no existirían, porque una cosa es que sea la segunda fuerza electoral y otra, muy distinta, contar los pocos votos que recibieron, cuya cantidad estuvo muy alejada de la obtenida por el partido ganador, ahora en el poder.

El desgaste de los militantes delincuentes del PRI y del PAN desgasta a toda la oposición partidista, de ahí que hay otras organizaciones que quieran convertirse en contrapeso con resultados más pésimos que regulares.

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