PROFECO Tuxpan y el derecho a prácticas comerciales justas

Por: Jorge Ballesteros

Durante el gobierno municipal del exalcalde Alfredo Huerta León, Tuxpan era el centro gubernamental federal de todo el norte de Veracruz y aquí se concentraban dependencias de primer orden que no solo daban prestigio a Tuxpan, sino que, además, respondían a los requerimientos y necesidades de nuestra sociedad.

Una de estas oficinas gubernamentales era PROFECO, que llegó a Tuxpan gracias al respaldo de Roberto Campa Cifrián, del gobernador Miguel Alemán Velasco y del gobierno de Huerta León. Al frente quedó Ángel Álvaro Peña, quien en poco tiempo no solo atendía a Tuxpan, sino a 36 municipios más.

PROFECO se convirtió en una institución encargada de defender los derechos de los consumidores, de prevenir abusos y garantizar relaciones de consumo justas.

Más que una institución sancionadora, esta procuraduría de la mano de Ángel Álvaro logró altas tasas de resolución de conflictos por la vía de los acuerdos conciliatorios.  Por primera vez, la población del norte de Veracruz se sintió respaldada y protegida en sus derechos como consumidor.

Al mismo tiempo las gaseras, gasolineras, tortillerías, tiendas comerciales y grandes empresas se vieron limitadas en sus prácticas, y quienes reincidían eran castigados de acuerdo a la Ley Federal de Protección al Consumidor y la Ley Federal de Metrología y Normalización.

Desafortunadamente vino el cambio de gobierno, el panista Vicente Fox llegó a la presidencia de la república y nombró como procuradora del consumidor a María Eugenia Bracho González. En Tuxpan llegó como alcalde Tavo Greer, también del PAN. En poco tiempo PROFECO se extinguió, o la extinguieron los panistas.

La justificación que dieron fue de carácter presupuestal; sin embargo, PROFECO Tuxpan aportaba recursos provenientes de multas a las arcas municipales, gracias a un acuerdo de coordinación fiscal entre el municipio, estado y federación.

En los años siguientes se hicieron esfuerzos para poder consolidar a PROFECO en Tuxpan. El más reciente ha sido en el gobierno de Juan Antonio Aguilar Mancha, que en mayo del 2018 dio posesión a Mario Alberto Segura como titular.

Hoy, menciona que PROFECO Tuxpan ya cerró sus puertas y, de ser así, nuevamente los consumidores estarían en total desamparo. Indudablemente esta dependencia no es una oficina de burócratas, sino una procuraduría con un sentido social que tutela las prácticas comerciales justas. El vacío de autoridad siempre tiene un impacto en el bolsillo de los que menos tienen.

La procuración de cualquier derecho fundamental en la vida de las personas debe ser considerada como un asunto prioritario de carácter impostergable.

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