Por amor a las mujeres

Casa de Citas

Por Baltazar López Martínez

“No teníamos claro hacia dónde ir, pero si te sirve de consuelo, jamás hubiera soltado tu mano”.

– @Ale Lah’Ruz

“Mi lugar favorito guarda un palpitante corazón, un olor amaderado y un calorcito que contrasta con lo gélido de mi piel”.

– @Morty Proust

“La felicidad es un recuerdo, nunca es presente. Nos damos cuenta que fuimos felices cuando ya no lo somos; jamás somos conscientes de la felicidad cuando estamos inmersos en ella”.

– @Linka

Yo no sé ustedes qué opinen al respecto, pero creo que llegó el momento de las mujeres en la literatura. Estoy lejos de ser un experto, pero al menos lo que yo aprendí en mis años de lector, es que la cantidad de escritores supera de manera apabullante a la cantidad de escritoras. El fenómeno puede tener varias explicaciones, que si la diferencia de sexos, que si los intereses personales, lo que ustedes gusten y manden, pero lo cierto es que la literatura es como el trabajo industrial: un mundo de hombres, en el que las mujeres se van abriendo camino a fuerza de voluntad y dolorosas conquistas.

Piensa, lector, en cuántas mujeres hay notables en la literatura, y verás que son muy pocas y casi todas ellas lo son de tiempos recientes. Las escritoras del pasado escasean todavía más. Lo mismo ocurre en disciplinas como la pintura, la música y la filosofía. E incluso en la política. ¿Acaso se debe a una deficiencia de las mujeres para expresarse por medio de las artes y el pensamiento? No lo creo. Se trata más bien de un fenómeno social en el que los hombres tienen mucho que ver. Pienso en el caso más evidente, Juana Inés de la Cruz, a quien el mundo del virreinato silenció por la fuerza. Y creo que el caso de Juana Inés es el de miles de mujeres cuyas aspiraciones fueron sofocadas por una sociedad de hombres, para hombres, no necesariamente machista pero sí discriminativa.

Me llama la atención que una de las mujeres más sobresalientes en la ciencia, la polaca María Sklodowska, ganadora dos veces del premio Nobel de Física, sea conocida mundialmente por el apellido de su marido y se le llame Madame Curie. No lo entiendo. No hay un solo hombre que sea conocido por el apellido de su señora, lo cual nos da la idea del papel secundario al que relegamos a las mujeres, que durante siglos estuvieron tuvieron la función de compañeras y ayudantes, casi siempre un paso atrás y pocas veces lado a lado. Es cierto, la historia del hombre es una historia de esclavitudes, pero en ese mundo las mujeres fueron el esclavo de los esclavos. John Lennon definió con brutales palabras esta circunstancia de sujeción: “La mujer es el negro del mundo”.

El mundo editorial dio un vuelco con el advenimiento de internet y las redes sociales. Antes era casi imposible publicar un libro si no le garantizabas a la editorial que sería un éxito de ventas. En años más recientes las editoriales pudieron apostar por algunos escritores desconocidos al combinarlos con ediciones de autores de ventas masivas, lo cual les permitía asimilar las pérdidas. Pero llegaron las páginas web, los blogs, los libros electrónicos y hubo una proliferación inédita, en la que miles de personas encontraron un medio inmediato para publicar su trabajo, ya fueran textos, fotografías, dibujos, música, y acceder a un escaparate vertiginoso en el que se lucha por cada segundo de atención de los cibernautas.

Diré ahora que las escritoras, que se cuentan por centenas, y los escritores (aunque ese asunto del lenguaje inclusivo me parece una tontería, insistiré aquí en diferenciar a las escritoras de los escritores, porque ese es el tema que nos ocupa) encontraron la manera de expresar su voz y de obtener comentarios y compartir experiencias en los grupos de Facebook. @Somos Polvo de EstrellasS es uno de ellos, impulsado por una dama incansable @Pizanik Silverman, al que llegué por invitación de @Catalina Castillo, reúne a una gran cantidad de mujeres escritoras, que comparten sus experiencias, su vida, sus ideas, sus creaciones, en un vertiginoso, cambiante medio, y que revelan además la voluntad de poner por escrito esa parte del mundo que nos está vedado a los hombres la mayor parte del tiempo: los pensamientos y las ideas de las mujeres.

Cada que puedo me doy un tiempo para leerlas y me asombra la diversidad de voces, la audacia en el lenguaje, esa desfachatez para tratar incluso los temas más escabrosos de la sexualidad, el amor, la sumisión y la independencia, con un lenguaje al que por fin liberaron de su camisa de fuerza, libre, desvergonzado, que alumbra ahí donde los escritores de la vieja guardia como yo apagábamos la luz, por pudor o prejuicios, cuando no por abierta mojigatería. Mujeres que se abren en canal, que se exponen sin prejuicios, cuyos relatos apasionados, violentos y en carne viva muchas veces desafían línea por línea las normas comunitarias de Facebook en cuanto a la crudeza del lenguaje y los temas que eligen.

Esta es una comunidad de comunidades, un coro de voces que abren paso a través del tiempo y la distancia y que nos hablan de cosas imposibles y bellas. Es un libro compuesto de muchos otros libros, que viajan como botellas con mensajes en el mar enorme, casi infinito, de la red, y en el que se mezclan el amor, la ternura, la lujuria, el desamor, los recuerdos, las vivencias. No hay manera de ponerles freno. Las escritoras alimentan con sus ideas y sentimientos estas páginas, a la par de los escritores, y brindan textos desaforados, feroces, en los que se plantean respuestas a las viejas preguntas de la literatura y la filosofía, ¿quién soy?, ¿cómo soy?, ¿quién eres?, y cómo ese buscarse a uno mismo puede culminar en el reconocimiento del otro, en un interminable juego de espejos en el que el propio rostro se confunde con los rostros de los demás.

La tarde de hoy leí un poco en páginas como @Yann, @Dulce Y Amargo Café, @Memorias de un alma caótica, @Proust, letras al viento, @Moribundas notas, @Ale La’hRuz, @CarlaMaxFlores, @A puritas letras, @Linka – De Oruga a Mariposa, así como a @UnMinutoDePoesía, @Palabras, y @Letra Suelta, que son de escritores. Pero sobre todo a las dos páginas que actúan como columna vertebral de este proyecto de expresión colectiva, @Somos Polvo de EstrellasS y @Hada Chalada, ambas de @Pizanik Silverman, que mantienen de pie y son la fuerza que impulsa a proyecto y proponen siempre una dinámica de intercambio, de autodescubrimiento y que a últimas fechas propone otros proyectos como el aprendizaje en línea del arte de escribir.

Como les dije, son espíritus libres, escriben como quieren, como pueden, con más o menos literatura, pero con pasión y voluntad de iluminarnos el camino. Si tienes un poco más de tiempo verás que una página te enlaza a otros, y éstas a su vez a otras más, hasta que comprendes que la vida es breve y que tiempo es lo que falta para asomarse a este mundo virtual de letras y experiencias en el que las mujeres encontraron al fin una manera de expresarse con libertad, territorio que no deben abandonar nunca. Leerlas ha sido un deleite y ya solo me resta pedirles que no se detengan nunca.

Por último, quisiera incluir en este caótico recuento a mi editora @Zay Córdoba, mujer talentosa sin duda alguna. Ignoro si escribe textos personales, pero si no lo hace debería de hacerlo. Si algo distingue a Zay es su dominio del idioma y un carácter inquebrantable que sin duda la llevaría a crear textos bellos y llenos de vida. Anímese, Zay, en serio.

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