Violenta intolerancia

PARQUE JUÁREZ

Por Mónica Camarena Crespo

La reacción de un gobierno frente a una manifestación dibuja de cuerpo entero a un régimen político. En una verdadera democracia las manifestaciones suelen ser vigiladas por las fuerzas de seguridad; en cambio, en un régimen no democrático, serán reprimidas con más o menos violencia. 

El sábado pasado quedó al desnudo la intolerancia del gobierno en el poder, pronto se les olvidó el plantón en la avenida Reforma de la Ciudad de México en protesta por el triunfo de Felipe Calderón.

En julio pasado se cumplieron 14 años de aquel plantón que dejó en la quiebra a la mayoría de los negocios ubicados en la avenida Reforma.

Fueron cerca de 50 días de plantón que ordenaba Andrés Manuel López Obrador a sus seguidores, para exigir el conteo de “voto por voto” “casilla por casilla”.

El presidente y la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum podrían ser los protagonistas de negros episodios si continúan con la intolerancia a la libre manifestación.

El sábado pasado Integrantes del Frente Nacional AntiAMLO (FRENAAA) iniciaron un plantón en la avenida Juárez de la Ciudad de México, frente al Palacio de Bellas Artes.

Los manifestantes denunciaron, y quedó consignado en imágenes, que la policía les impidió llegar al Zócalo de Ciudad de México.

Esta protesta forma parte de las acciones contra el gobierno de López Obrador de esta organización formada por 67 grupos, y que en los últimos meses ha celebrado protestas con vehículos en varias ciudades del país.

Más allá de quienes sean los lideres visibles de FRENAA, la violencia que se utilizó hasta para quitar pertenencias a los manifestantes, muestra absurda intolerancia y la violación del más elemental derecho de tránsito de los mexicanos por parte del gobierno morenista.

Nosotros sí, ustedes no, parecería ser el mensaje; nosotros somos el poder y nadie debe cuestionar.

El país se divide frente a la intolerancia en el poder, con pronósticos reservados para aquellos que disientan u opinen, el presidente y sus empleados buscan aplastar, desaparecer y hasta golpear si es necesario a todos aquellos que los rechacen, que exijan, que escriban, que luchen, hasta que hablen.

Preocupante lo que sucedió el sábado pasado, desnuda nuevamente a la mal llamada cuarta transformación cual tribu del garrote.

@monicamarena

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