Vivir en el pasado

Postigo

Por José García Sánchez

El ateísmo es tan antiguo como las creencias religiosas. Nace con la religión misma. Se trata de dos posturas antagónicas pero igualmente humanas, porque dependen de la conciencia de los hombres y las mujeres. No son parte de ningún decreto ni obedecen a ningún mandato.

Aunque el ateísmo cobró forma filosófica más sólida hasta el siglo XVIII, con Paul Henri Thiry, barón de Holbach, gran pensador francés, nacido en 1723. Es decir, hace casi 300 años.

Esto viene a colación para demostrar la vetustez de las ideas de los conservadores que ahora colocan en peligro su fe personal para atacar a la actual administración argumentando que la política de la 4T quiere imponer el ateísmo, idea milenaria y fantasma anciano en las ideas de algunos desconocedores del a historia.

Señalan que el ateísmo impera en Rusia, en Venezuela y en Cuba, cuando hay iglesias abiertas, de todas las religiones en ambos países, pero la ignorancia y la desinformación parecieran ser los insumos de las ocurrencias de una derecha que creyó posible que los cascos azules de la ONU al campamento de FRENAA.

La derecha afirma que algunas personas de la 4T son “soviéticas” gentilicio de la Unión de Repúblicas Soviéticas socialistas, que dejó d existir oficialmente el 26 de diciembre de 1991, es decir hace 29 años. Ese gentilicio corresponde a un país que ya no existe.

El comunismo nunca se ha puesto en práctica, el manifiesto al respecto fue escrito en 1848, es decir hace 172 años.

Aseguran también que se quiere imponer el comunismo que es otra idea que cumple más de un siglo y tuvo su auge en el Macartismo de 1950, definida como la acusación política sin pruebas de parte del entonces senador Joseph McCarthy, la razón de acusaciones que terminaban en la cárcel era de ser comunistas. Una vez que esa inquisición trataba de demostrar el grave de lito de ser comunista, se agregaba, de manera automática, el delito de traición a la patria y, por si fuera poco, de subversión. Estamos hablando de hace 70 años.

Denominan dictador al presidente con más votos a favor en la historia de México y aseguran que la lucha contra la despenalización del aborto debe estar vigente, a pesar de que en la capital del país no es un delito interrumpir el embarazo desde el 24 de abril de 2007. Es decir, hace más de 13 años.

Lo rancio de las demandas de la mayoría de los conservadores nos remiten a, por lo menos 70 años atrás, y a veces siglos. Desde luego que por eso se les llama conservadores porque se niegan a todo cambio, porque consideran que todo tiempo pasado fue mejor y que el presente y el futuro representan un peligro.

La inoperancia de esas ideas y creencias, combinadas con dogmas de fe, que nada tienen de tangible, muestra a una parte de la población que vive en el ayer, pero quiere vivir en el anteayer. No aceptan el presente, lo niegan, han dejado de percibirlo, de ahí su permanente rechazo a conocer la historia.

Para los conservadores el tiempo no pasado, seguimos en tiempos de la Inquisición, (1478-1834) ya uno de sus escribanos decretó que los morenistas deben morir quemados en el zócalo.

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