122 mil millones por pagar los siguientes 40 años

Nos cayó el chahuistle.

Cuando el gobernador Patricio Chirinos anunció al fin de su mandato que no dejaba deuda, los moderadores de opinión dijeron que “era su obligación; con Miguel Alemán que nos heredó pendientes por 2 mil 300 millones de pesos, quien la hizo de jamón fue Fidel Herrera, quien a su vez nos facturó una deuda pública de 8 mil millones de pesos, que después el gobierno de Javier Duarte se encargaría de ajustársela hacía arriba en 18 mil millones de pesos.

Hoy, sin embargo, no se le despeina un cabello al señor gobernador saliente Duarte cuando con papeles en mano se le demuestra que nos deja a los veracruzanos un débito de 121 mil 979 millones de pesos.

Tan solo para tener una idea del monto de la deuda habrá que remitirnos a la deuda pública nacional.

En la década de los setentas el presidente José López Portillo dejó a la república una deuda de 170 mil millones de pesos y una brutal devaluación que seguimos pagando todos los mexicanos.

¿En qué momento pues, se registra ese disparo de 122 mil millones para Veracruz?

Dice Hilario Barcelata, acaso el economista más enterado de las cuentas públicas de Veracruz, que el seguimiento financiero demuestra que Fidel Herrera nos dejó en números redondos una deuda de 50 mil millones de pesos, misma que el gobierno de Duarte se encargó de dispararla hasta los 122 mil millones.

Son acaso muchos números, pero necesario consignarlos porque es lo que vamos a pagar –nosotros, nuestros hijos y nietos- los siguientes 40 años.

Son dos mil millones los que se deben a la UV; mil 500 MDP a los pensionados; seis mil millones a acreedores; 18 mil millones a bancos y créditos contratados por 26 mil 127 millones de pesos, 28 mil millones por comprobar a la Auditoria Superior de la Federación, todo hasta sumar la cifra arriba citada.

Es así, según Barcelata, “que Javier Duarte heredará a Veracruz la deuda pública más grande de su historia”. Y es pues, ese futuro desolador para Veracruz que solo tiene un responsable.

¿Pasará impune quien nos llevó a ese estado de quiebra?

Ya en algún momento un acreditado académico de carácter financiero de al UV cuyo nombre lo reservo, documentaba como se repartieron de a 10 mil millones de pesos por piocha el dinero público los más cercanos colaboradores del jefe a cambio de complicidad, así como la cuota de ocho millones de pesos mensuales al jefe de la Fidelidad, a amén de los 100 millones anuales que formaron parte de la cuota que exigió a lo largo del sexenio.

Se tiene además fe del manejo y distribución de los dineros de parte de identificados “servidores públicos” de la Sefiplan y SEV, que también se embolsaron lo suyo como presuntamente son los casos de Gabriel Deantes, Vicente Benítez (ya localizaron la casa de las taiboleras en el fraccionamiento Bugambilias y hay fotografías), Carlos Aguirre y Juan Manuel del Castillo.

Temas sin duda, delicados. Realidades, sin embargo, inobjetables.

¿Dónde está el dinero?

Si no se invirtió en obra pública, si no se pagaron ni siquiera intereses por deuda interna, si ni se justificó el dinero federal ante la ASF, si no se surtieron hospitales ni se pagaron salarios ni pensiones; si no se cubrieron adeudos de seis años atrás a prestadores de servicios, ni hubo preocupación por regularizar el acrecentado adeudo con la Universidad ¿dónde está la plata?

Y si en efecto, se llevaron carretadas de dinero, extrañamente en efectivo, dónde están guardadas esas famosas cajas de huevo repletas de dinero, a qué hora se hizo el lavado de dinero, en qué momento se transfirió a paraísos fiscales.

Los dos más fuertes candidatos a suceder a Javier Duarte, los dos Yunes –Héctor y Miguel Angel- se han comprometido a llevar a la cárcel a los saqueadores y obligarlos al vómito negro, es decir, a que devuelvan lo robado.

Dice por su parte el candidato independiente Elías Moreno Brizuela que está cierto que se pueden recuperar en lo inmediato 35 mil millones de pesos “yo me encargo”.

Obligado, sin embargo, preguntar ¿En qué momento permitimos toda esta escalada?, ¿Qué le hicieron a nuestro Veracruz?

Dice la historia universal que la peor plaga del mundo es el hombre, parásitos cuya voracidad termina destruyendo todo. Esa plaga es la que ha pasado por Veracruz. Una plaga de la cual no nos podemos librar. Nos está destruyendo y no hay fuerza que la pare…

Pero bueno, ajeno a la filosofía simplemente le reitero el dato: usted y yo debemos 122 mil millones de pesos.

Pequeñeces:

El que fuera Secretario Adjunto del PRI Estatal y presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Socialdemócrata, Guilebaldo Flores Lomán, quiere la diputación del distrito 10 de Xalapa Urbano. Muchos la quieren, sin embargo, su propuesta llama la atención ya que va en busca de un poder legislativo fuerte, un Congreso que no esté arrodillado al gobernador. Quiere la ciudad capital, una sede que no es de nadie y cuyos habitantes están dispuestos a apoyar a quien traiga la mejor propuesta. Guilebaldo va con la sombrilla de la coalición PAN-PRD que en Xalapa ha tenido sonados triunfos electorales. Habría pues que observar a este amigo que trae carisma y liderazgo y que eventualmente se estaría enfrentando a Rodrigo Montoya quien ya está palomeado por Pepe Yunes.

Tiempo al tiempo.

Édgar Hernández *Premio Nacional de Periodismo

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