¡A otro perro con ese hueso, señor gobernador!

¡Aaaah!, ya nos estábamos preocupando. De modo que nadie se ha robado nada en Veracruz, de modo que no hay tal desfalco, de modo que no hay corrupción, de modo que no se le debe nada a nadie y las finanzas están en completo orden.

 De modo que las personas que exigen sus pagos atrasados sólo son una estrategia para que el partido en el poder pierda votos. ¡Vaya estrategia!, se implementó desde tres años atrás, y creo que todavía siguen con eso. Me preocupa mi amiga Leonor de la Miyar, pues según lo dicho por el gobernador ella es parte de esa estrategia y por eso fue sacada de palomita de las oficinas del secretario de Finanzas, por andar cobrando deudas que no existen.

Vaya pifia la de los senadores de la República, que mandaron un exhorto a la Procuraduría General de la República (PGR) para que procedieran “conforme lo mandata la Constitución, y ejercer acción penal ante los tribunales correspondientes, para que los responsables del desvío de recursos públicos federales, destinados a la educación y a la salud en el estado de Veracruz, sean sancionados con todo el rigor de la ley”. 

Todos esos senadores y diputados, tanto los de oposición como los del PRI, incluyendo a Alejandro Montano, quedaron como ridículos haciendo solicitudes en contra de una entidad incólume como lo es Veracruz, en donde el único problema que se da es el atraso en el manejo de los trámites. ¡Muchachos, no hay que ser tan exagerados!

Pero la culpa de esta falsa imagen que tenemos de Veracruz no sólo es de los mal pensados, la culpa también la tienen esos funcionarios que en mesas de café y en comidas particulares proclaman que no hay dinero en las arcas, que todo el dinero se lo llevaron los amigos de Javier, quien dejó que las saquearan a manos llenas. 

Lo bueno es que existen medios de comunicación honestos, que andan apurados para sacarnos de nuestro error y pregonan los dichos del gobernador como si de una verdad absoluta se tratara. ¡Noooo si los pendejos somos nosotros!, que no entendemos, que no logramos contemplar el estado idílico en que nos tocó vivir. Esos medios de comunicación recientemente se reunieron con el gobernador y a cambio de un café con leche y unos huevos revueltos están obligados a decir la verdad oficial. ¡Dios bendiga a los impolutos que nunca se prostituirían!

Para Javier Duarte el problema financiero en Veracruz se reduce a un simple asunto de trámites. No es que hayan robado los funcionarios de su gabinete, no es que se hayan enriquecido escandalosamente; para él, el problema es muy simple: Sus funcionarios no entregaron a tiempo la documentación que acreditaba la correcta aplicación del presupuesto. ¿Y él es quien habla de “no más medias verdades”?

¡A otro perro con ese hueso, señor gobernador!

Por: Armando Ortiz

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