A un mes de explosión en Pajaritos, afectados denuncian olvido oficial

Coatzacoalcos, Ver.

A cuatro días de que se cumpla un mes de la explosión de las plantas de Clorados III, Pemex y Mexichem no han presentado ningún informe sobre las causas del accidente y ninguna dependencia federal o del estado de Veracruz han realizado investigaciones precisas que permitan fincar responsabilidades.

Organizaciones de trabajadores aseguran que se quiere echar al olvido el accidente para proteger a la empresa de Antonio del Valle, y hasta ahora los más afectados con el cierre de plantas han sido los petroleros sindicalizados del complejo petroquímico Pajaritos, quienes no tienen materia de trabajo.

No hay informes especiales

Han pasado 25 días de la fuga y explosión de la planta Clorados III y a pesar de la magnitud del acudiente ocurrido en el complejo petroquímico Pajaritos, en el aíre han quedado más preguntas que respuestas, ya que no hay avances en las investigaciones.

Hasta la fecha, sólo la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) ha emitido un dictamen de lo que recabaron sus inspectores y de ello derivo la clausura parcial de las instalaciones de la empresa.

Profepa concluyó que durante el accidente del pasado 20 de abril, se liberaron altas concentraciones del ácido Clorhídrico, 1, 2 dicloroetano y etileno, entre otras, las cuales son sustancias consideradas altamente carcinógenas

La dependencia ordenó el retiro los residuos peligrosos que se generaron durante la explosión y que se realice un estudio de caracterización para determinar los daños a la planta y al medio ambiente.

Los trabajos de limpieza dentro de la empresa continúan, y sólo los trabajadores de las guardias de día son los que están levantando las sustancias en las líneas.

Sin embargo, no sólo la Profepa es responsable de vigilar a las empresas petroquímicas, la Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS) realizó inspecciones, antes y después del accidente para vigilar las condiciones de trabajo que mantenían sindicalizados y obreros de compañías.

Todas las empresas del ramo petroquímico reciben visitas de los inspectores, quienes vigilan entre otras cosas, las condiciones de seguridad en las que operan las plantas, mientras que la Comisión Mixta de Seguridad e Higiene debió de haber informado sobre las constantes fugas que existían.

El artículo 509 de la Ley Federal del Trabajo señala: “en cada empresa o establecimiento se organizarán las comisiones de seguridad e higiene que se juzgue necesarias, compuestas por igual números de representantes de los trabajadores y del patrón, para investigar las causas de los accidentes y enfermedades, proponer medidas para prevenirlos y vigilar que se cumplan”.

Hasta la fecha, la comisión de Pajaritos, encargada de determinar las labores que se consideran como insalubres y peligrosas, ha sesionado para analizar las condiciones en la que operaba Clorados III y esa información se tiene reservada a Pemex y Mexichem.

Este mismo reporte debe estar en manos de la Secretaria del Trabajo y hacerse extensivo al Comité Local de Ayuda Mutua (CLAM), ya que el accidente provocó afectaciones en empresas que estaban asentadas en el mismo complejo.

De manera oficial, la empresa Innophos Fosfatados, ubicada a un costado de las instalaciones de Petroquímica Mexicana de Vinilo, dentro del complejo petroquímico Pajaritos, pidió a Pemex y Mexichem el resultado de la evaluación, sin que hasta el momento les hayan respondido.

Aunque Pemex estuvo abierto a revelar información en los primeros días de la contingencia, poco a poco fue dejando de aportar datos y se prohibió la filtración de información.

En un primer momento, el director general de Pemex, José Antonio González Anaya, anunció que sería la Fiscalía de Justicia del estado, la que llevaría las investigaciones ya que la planta no era una propiedad federal.

Cuestionado sobre el tema, el fiscal General, Luis Ángel Bravo Contreras, reconoció que se concentró en el trabajo de identificación y entrega de los cuerpos a los familiares, y los peritos aun no desahogan la información que fueron recabando durante la inspección del área.

Manifestó que en los próximos días esperan desahogar toda la información con lo cual puedan conocer el origen de la explosión de manera científica, y determinar si es competencia de la Fiscalía o la Procuraduría General de la Republica (PGR), llevar el caso.

De parte de la PGR, sólo se ha dado a conocer que citaron a varios trabajadores de Pemex que se encontraban en los altos mandos, y que realizaban la inspección de la planta, pero no se ha determinado si atraerá la investigación.

René Marquina, integrante de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNIyPP) manifestó que en otros accidentes en instalaciones petroleras a nivel internacional, la información se transparenta de manera inmediata, sin embargo, en México se trata de ocultar para beneficiar a las empresas de Antonio del Valle.

El personal de Mexichem, dijo, era quien tenía el control de la planta y tomaba las decisiones sobre la producción y las reparaciones, por lo que tienen no sólo responsabilidad económica sino legal, por la explosión y la muerte de 32 personas.

Liquidan a obreros

Los obreros que trabajaban en las empresas constructoras que daban servicio a ICA Flour, empezaron a ser liquidados con pagos por debajo del salario que devengaban semanalmente.

Algunos de ellos con especialidades técnicas como samblasteros y soldadores industriales, tenían salarios de 4 mil pesos quincenales, pero sólo reciben como liquidación 20 mil pesos, muy por debajo de su salario.

“Nos están pagando muy poco, pero no vamos a pelear porque luego no nos quieren contratar, a algunos sólo les tocan 5 mil pesos y al que mejor la va, 20 mil, porque nos tenían dados de alta con el salario mínimo y no con la categoría que teníamos”, acotó un trabajador.

Muchos de ellos han preferido no pelear con las empresas, tomar el dinero y buscar trabajo en otra parte, y apenas un reducido grupo de 15 personas demandaron a las empresas contratistas y a PMV por el pago de salarios caídos y finiquitos.

Los trabajadores que trabajaban en Clorados ya buscan empleo en otras obras en desarrollo en los propios complejos y la refinería Lázaro Cárdenas.

En el caso de los obreros que sufrieron lesiones en diferentes partes del cuerpo, siguen recibiendo su salario y el apoyo de las empresas, por eso las familias no han querido demandar.

Con respecto a los deudos de los 32 trabajadores que perdieron la vida, señalaron que ya les hicieron una oferta de liquidación y compensación por el accidente, y se espera que en los próximos días se realicen los depósitos, aunque por seguridad, no han querido revelar el monto.

Ninguna de estas familias se ha acercado a las instalaciones de la Procuraduría Federal de Protección a los Trabajadores, y hasta el momento están conformes con las negociaciones.

Petroleros los más afectados

Con el cierre de Clorados III, los trabajadores más afectados son los sindicalizados petroleros, puesto que ya no tienen materia de trabajo.

Primero, con la privatización de las instalaciones de Pemex se enviaron a más de mil 200 trabajadores a una nueva área denominada “gerencia de mantenimiento”, la cual tenía como fin prestar servicios a todos los complejos petroquímicos de la zona, incluyendo las plantas que estaban en asociación con empresas privadas.

El convenio CAS 10720/2013, firmado entre Pemex y el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), detalla que los trasferidos a esta nueva gerencia y los que estaban operando las plantas de Clorados III mantendrían todos los beneficios del contrato colectivo de trabajo.

Aquí, Pemex se compromete a reubicar a todos a una nueva instalación, la cual brindaría trabajos especializados a los complejos para evitar la contratación de empresas externas. Sin embargo, Pemex recortó los recursos para este proyecto, y las nuevas instalaciones de la gerencia, ubicadas en el complejo Petroquímico La Cangrejera, se quedaron a medias.

Ramón Hernández Toledo, líder de la Sección 11 del STPRM, reconoció que se les informó que el proyecto ya no caminaría este año debido a las limitaciones económicas que tenía la empresa, y debían apoyar las asociaciones para no perder plazas de trabajo.

Sin embargo, el líder sindical no les ha dado la cara a sus agremiados quienes señalan que se incumplió el convenio que tenía el sindicato con Pemex, y los tienen en condiciones infrahumanas, relegados en espacios marginados de los complejos petroquímicos.

En el caso de los trabajadores que estaban en Clorados III se encuentran también marginados y un reducido grupo de guardia ingresa a laborar, pero sólo la de los turnos matutino y vespertino, ya que PMV suprimió el horario nocturno.

Los trabajadores piden la disolución del acuerdo entre Pemex y Mexichem para que sean ellos los que inicien el trabajo de reparación de las plantas, como lo hicieron en años anteriores.

El artículo 8 de la declaración de principios del sindicato señala que “luchará por evitar paros patronales en la industria petrolera y mediante la incautación de las empresas declaradas incosteables, asumirá la dirección y administración de las mismas con miembros del sindicato, dando preferencia a quienes laboren en la empresa incautada”.

Basados en este artículo, los trabajadores iniciaran varios movimientos, intentando recuperar la operación del complejo y evitar que sean jubilados o liquidados.

La Jornada Veracruz

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