Abuso sexual en kínder de la Ciudad de México ya había sido denunciado meses antes

Lo más valioso y sagrado que tienen los padres de familia son sus hijos. Su inocencia y ternura, los obligan a prodigarles cariño y amor. Cuando ellos presentan algún cambio en su comportamiento, los padres deben estar alerta.

Pues resulta que en el Colegio Montessori Matatena de la Ciudad de México detectaron que algunos niños se quejaban de «dolor en la colita» según, palabras de niños de tres a cinco años, algunos mostraban un comportamiento atípico, otros estaban con ira, enojados y no querían asistir a la escuela, uno de ellos, hizo un dibujo de un pene.

Cuando los padres se percataron que el patrón de conducta era recurrente en varios niños, un grupo de ellos presentaron una queja ante la secretaría de Educación Pública (SEP). De manera que desde el 8 de diciembre de 2015, los funcionarios de esta dependencia hicieron oídos sordos a la queja que, de acuerdo a las evidencias, apuntaba a un craso de abuso sexual.

Rafael Leopoldo Duarte Pereda, empleado del kínder, es el nombre del presunto violador. Un sujeto enfermizo que presuntamente se llevaba en grupos de cuatro a los niños; a tres los hacía jugar a las escondidillas en el baño, a los bebés les quitaba la ropa y les daba «la medicina como doctor».

Pues bien, al parecer la SEP ordenó de manera definitiva toda incorporación y autorizaciones para operar que se les haya extendido a la escuela Montessori Matatena y solicitar al gobierno de la Ciudad de México la clausura definitiva del inmueble en que funcionaba el establecimiento.

El tortuguismo en las dependencias encargadas de aplicar la justicia es evidente, después de la presión en los medios un juez ya ha mandado a citar al presunto violador, sin embargo los padres piden la aplicación de todo el peso de la ley.

Libertad Bajo Palabra

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