Alianza PAN-PRD amaga al PRI

Lo peor que le podría ocurrir al PRI ya se dio: PAN y PRD son alianza, irán por el minigobierno y el Congreso, para desterrar al duartismo-fidelismo del poder, para encarcelar a Javier Duarte y Fidel Herrera, para que regresen lo que le robaron a Veracruz. Como para no dormir.

Se anuncia como un Frente Amplio Opositor, este lunes 9, en Xalapa, con línea nacional del Partido de la Revolución Democrática, el aval de los dueños del sol azteca, la tribu de Los Chuchos, y la plana mayor del Partido Acción Nacional en Veracruz.

Aluden sus firmantes al Veracruz sumido en la corrupción por la mano del PRI, por la rapacidad de Fidel Herrera Beltrán, el ex gobernador, y su pupilo y títere, Javier Duarte, encargado del despacho de la gubernatura, donde todo lo ha hecho mal; por la impunidad que cobija a la delincuencia, por la falta de empleo que ha llevado a una crisis social.

Hay alianza PAN-PRD de hecho y sólo falta su registro cuando los tiempos del calendario electoral así lo establezcan. Suenan, pues, los tambores de guerra y el sonido de las alarmas ante el embate de la izquierda y la derecha, que esta vez irán juntas, más la ira popular, más los partidos que se agreguen, se ensombrece más el futuro del PRI.

Dice Alejandro Sánchez Camacho, delegado del PRD nacional en Veracruz, que la alianza “busca liberar a Veracruz de la corrupción y las crisis que padece”, consciente de las inercias perredistas que repudian ver al PRD unido a la derecha o porque son peones del duartismo.

“Habrá todavía algunas voces internas en el PRD —advirtió Sánchez Camacho— que no estén de acuerdo con esta alianza electoral y existe esa posibilidad de que caigan en la tentación de escuchar el canto de las sirenas y quieran ser atraídos para mantener sus compromisos con el PRI o algún otro partido”.

Hay blindaje, dice el ex diputado federal, en su momento lopezobradorista a morir, de discurso contundente cuando la fracción parlamentaria del PRD llegó a ser mayoría en San Lázaro, en 2006.

“El blindaje principal —agrega Sánchez Camacho— es que hay un gran acuerdo nacional en el PRD, prácticamente de todas las expresiones y ese acuerdo tiene como propósito fundamental dar el mensaje de que se puede transformar la pobreza y la inseguridad”.

Habló también el líder estatal del PAN, Jesús Mancha Alarcón, yunista azul. Centra el discurso en la seguridad, el empleo, “recuperar lo que se le ha arrebatado a los veracruzanos, el desarrollo, la esperanza de un futuro mejor”.

Mancha sostiene que hay que sacar a Veracruz de la crisis en la que se encuentra. El PRI, asegura, no ganará en 2016 y en el PAN, aunque haya voces discordantes, no hay distanciamientos.

“Convencido de que Veracruz quiere cambiar —agrega—, es que PAN y PRD hemos decidido conjuntar esfuerzos en una sola y gran acción en aras de recuperar todo aquello que se nos ha arrebatado, nuestra seguridad, nuestro desarrollo y nuestra esperanza de un futuro mejor, la realidad exige y exige hoy mismo, para que llegados los tiempos, confirmar una coalición política que represente lo mejor de todas las visiones”.

Es necesario, precisó, acabar con el mal gobierno que aqueja a Veracruz. “La ruta está trazada, nosotros estamos convencidos, vayamos juntos y rescatemos Veracruz”, apuntó.

Tomó la palabra Rogelio Franco Castán, líder del PRD en Veracruz. Instó a combatir la apatía, el abstencionismo, la desesperanza y el hartazgo de la sociedad, para construir una organización electoral abierta.

“Invitamos a todos los que deseen liberar a Veracruz del yugo, del abandono y del estancamiento económico, sólo así, eliminando nuestras diferencias y fortaleciéndonos en las coincidencias, podremos poner fin a este estado de cosas y trascender a la democracia, el bienestar y confianza pública”, apuntó.

Advertía Franco a aquellos que hablan del fracaso de la alianza PRD-PAN que se logró con unidad, “por encima el interés y el bienestar social de la población veracruzana, ya que son dos fuerzas políticas interesadas en que mejoren las condiciones de vida de los veracruzanos”.

Podría ser discurso y nada más. Podría ser demagogia azul o demagogia amarilla. Podría ser un ardid político para sacudir al PRI. Pero ocurre cuando el priismo enfrenta la peor elección de su historia, sin oferta política, socavadas las instituciones por la acción depredadora de una pandilla, la de Fidel Herrera y Javier Duarte, que saqueó Veracruz con cinismo e impunidad, de su lado las leyes, de su lado la ley, de su lado el Ministerio Público y los jueces, con un fiscal, Luis Ángel Bravo Contreras, alias “Culín”, convertido en el brazo ejecutor del tirano de palacio, que no procura justicia sino que usa el poder para perseguir a los enemigos del gobernador.

Sabrá si la alianza PAN-PRD llegará al 2016, si se descarrilará, si será objetada e impugnada, si la echará por tierra el sistema priísta para no perder Veracruz por lo que implica en votos la llamada segunda reserva electoral nacional, porque si el PRI pierde Veracruz no habrá triunfo en la presidencial de 2018.

Sabrá si la alianza PRD-PAN siga su curso hacia la elección de 2016, si se allegue el minigobierno de dos años y el Congreso estatal, pero hoy es la opción más sólida para desterrar el duartismo-fidelismo, echarlos del poder, traerlos a cuentas, confinar en un celda a Fidel Herrera y en otra a Javier Duarte, y obligarlos a devolver lo que le arrebataron a los veracruzanos.

Se llama Frente Opositor Amplio. Nace el lunes 9. Nace en la víspera de la gira del presidente Enrique Peña Nieto a Veracruz, este martes 10, para inaugurar el Clúster Científico y Tecnológico BioMimic, adjunto al Instituto Nacional de Ecología (Inecol), en Xalapa. Ahí se espera una señal, humo blanco, palabras para leer entre líneas, la frialdad o el calor a Javier Duarte para que frene sus rencores o los acelere con las consecuencias que pueda tener.

Mal inicia la semana aquel a quien ahorcan en lunes. Así está el PRI, aquejado por sus males, por sus enconos, sumido en una profunda división de la que es responsable el gobernador de Veracruz por su afán de regatear una candidatura que sabe de antemano que no es suya, que se decide en Los Pinos, pasada por el filtro del presidente Peña Nieto, diseñada y operada por el PRI, por Manlio Fabio Beltrones, alias Don Beltrone, y por el senador Emilio Gamboa Patrón.

Vaya lío para el PRI. Javier Duarte sabotea a los Yunes rojos —Pepe Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa, los senadores que traen línea nacional—, los enfrenta, los exhibe con alardes y desplantes, rebasadas las formas, olvidando que la ropa sucia se lava en casa, como si no fuera priista, como si fuera militante del PRD, donde si no hay pleito es como si no hubiera partido.

Llegarán los priistas a una elección letal en 2016. El gobierno de Javier Duarte ha sido nefasto. Se salió de control la deuda, se frenó el desarrollo, se ensanchó la desigualdad, se dio pase de cortesía al crimen organizado, coludida la policía y el aparato de justicia, y se convirtió a Veracruz en el gran cementerio con fosas clandestinas en toda su geografía, muchas de ellas oficialmente negadas pero existentes, con cuerpos de migrantes y connacionales.

Llegará 2016 con un panorama adverso, complicado para el PRI, divididos como nunca sus militantes, una minoría aliada del gobernador u operando para la fidelidad, con los recursos y los programas sociales en la mano, otra mayoría alejada del grupo en el poder y a un paso de pactar con el panismo o con el perredismo, o con ambos.

Confrontado Javier Duarte con el yunismo rojo, con Peña Nieto, con don Beltrone, llevó al PRI a su peor nivel, pues erosionado por la corrupción, el saqueo, el endeudamiento descomunal, la riqueza que les brota por los poros a los miembros más insignes de su pandilla, qué le puede ofrecer a los veracruzanos.

Y enfrente tiene ya a la alianza PAN-PRD.

Con información de mussiocardenas.com

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