Amenazas desde Veracruz, una de las líneas de investigación del crimen: PGJDF

MÉXICO, D.F.

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) mantiene abierta una línea de investigación sobre el homicidio del fotógrafo Rubén Espinosa Becerril del semanario Proceso, por las amenazas que recibió por su trabajo periodístico desde Veracruz, bajo el gobierno de Javier Duarte Ochoa.

En conferencia de prensa, el procurador capitalino, Rodolfo Ríos Garza, ofreció escasos detalles de la investigación sobre el crimen del pasado viernes en el departamento 401 de la calle Luz Saviñón 1909, colonia Narvarte, delegación Benito Juárez, donde además de Espinosa Becerril fueron asesinadas cuatro mujeres.

Todos los cuerpos, aseguró, tenían una herida en la cabeza con arma de fuego calibre 9 milímetros, así como escoriaciones en diversas partes del cuerpo, presuntamente originadas por el forcejeo previo al sometimiento al que fueron expuestas. Además, dijo que el departamento fue “saqueado”.

El funcionario indicó que la PGJDF abrió una investigación por “homicidio, robo, más las resultantes sin excluir ninguna de las líneas de investigación”, incluso, la de feminicidio. Hasta el momento no hay ningún detenido.

Cuestionado si dentro de la investigación la PGJDF sigue el antecedente de que el corresponsal de este semanario y de la agencia Cuartoscuro acusó previamente –en entrevistas a distintos medios de comunicación– al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, como el responsable de las amenazas y de lo que le pudiera ocurrir, Ríos Garza contestó:

“Queda muy claro que se encuentran abiertas todas las líneas de investigación. La Procuraduría capitalina por supuesto que está enterada del tema, por supuesto que tiene la sensibilidad de agotar todas y cada una de las líneas que nos lleven al esclarecimiento de los hechos, incluyendo, por supuesto, los datos que tenemos respecto a la entidad de Veracruz en donde desarrollaba la actividad de periodista”.

El funcionario dijo que la dependencia a su cargo tiene conocimiento de que en Veracruz se inició una averiguación previa sobre esos hechos, misma que atrajo la Procuraduría General de la República (PGR).

Agregó que ya solicitó ese documento para agotar todas las líneas de investigación. Sin embargo, se contradijo cuando afirmó que “no hay ningún elemento hasta ahora en el que sea necesaria la participación de la PGR” en la indagatoria del multihomicidio. Comentó que hasta donde sabía, el fotoperiodista no había solicitado medidas precautorias al gobierno federal.

-¿Citarán al gobernador Duarte?

-Tenemos abiertas todas las líneas, pero no podemos dar conocimiento de todo lo que se está llevando a cabo por secrecía.

Ríos Garza agregó que para la investigación del caso, la PGJDF activó los protocolos de homicidio y feminicidio, así como el de investigación para los delitos cometidos en agravio de los periodistas en el ejercicio de esta actividad.

La dependencia, resaltó, trabaja en coordinación con la PGR a través de la Fiscalía Especial para la Atención de los Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) y la Unidad de Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación.

“Voy de salida a la calle”

Datos recabados entre amigos de Rubén Espinosa, señalan que a las 14:13 horas del viernes 31 de julio, el fotógrafo envió un mensaje de Whatsapp que decía: “Voy de salida a la calle”.

Según los testimonios, el jueves anterior llegó al departamento en cuestión donde vivían tres de las cinco víctimas y ahí se quedó hasta la mañana del viernes. Tenía planeado viajar a Puebla.

De acuerdo con el portal plumaslibres.com.mx, una de las cuatro asesinadas junto con Rubén era Nadia Vera, egresada de la Universidad Veracruz y activista del movimiento #YoSoy132 de Xalapa, según declaraciones de Gabriel Soto, integrante de Artículo 19, quien asesora a la familia de la joven. Existe la versión de que era la pareja sentimental de Rubén.

La nota citada asegura que la joven era exintegrante de la Asamblea Estudiantil de Xalapa y fue una de las estudiantes golpeadas por policías de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, durante el desfile del 20 de noviembre del 2012, por protestar contra las elecciones presidenciales, contra el PRI y por los periodistas asesinados en Veracruz.

En la conferencia de este domingo, el procurador capitalino Rodolfo Ríos, informó que con los datos recabados hasta el momento, se sabe que Rubén Manuel Espinosa Becerril tenía 31 años, era soltero y originario de la Ciudad de México. Confirmó que su cuerpo fue identificado ayer por sus familiares.

Éstos, agregó, dijeron que el fotógrafo regresó al DF hace dos meses y “se debió a la búsqueda de nuevas oportunidades como fotógrafo profesional, actividad que desarrollaba en Veracruz, entidad en la que residió por espacio de ocho años”.

Sobre las cuatro mujeres asesinadas, detalló que tenían 18, 29, 32 y 40 años de edad, pero omitió sus nombres en cumplimiento al protocolo ministerial, policial y pericial con perspectiva de género por el delito de feminicidio.

Una de ellas se desempeñaba como maquillista y era originaria de Mexicali, Baja California. Otra realizaba actividades de promoción cultural y era originaria de Chiapas. Ambas eran solteras. La tercera mujer era empleada doméstica originaria del Estado de México, mientras que la cuarta se presume que era de origen colombiano y compartía residencia con el resto de las demás.

Según el funcionario, personal de la Fiscalía ha hecho 15 declaraciones, “diversas” inspecciones ministeriales, así como el levantamiento de indicios, búsqueda de evidencia videográficas y múltiples peritajes en materia de criminalística, fotografía, química y genética.

Además, se han entregado tres de los cinco cuerpos a sus familiares, pues aún no se tienen los resultados de las necropsias por lo que no se ha podido definir a qué hora fue el crimen.

Ríos Garza enfatizó en que en el departamento no sólo se cometió el múltiple homicidio, sino que también “hubo un saqueo”, pero se reservó los datos de las cosas robadas.

El funcionario también omitió dar detalles sobre el número de cámaras de videovigilancia que hay dentro y fuera del edificio donde fue el crimen ni de las que hay en la calle, como parte del sistema de seguridad del gobierno capitalino, mismas que pudieran revelar datos sobre la identidad de los homicidas.

Compromiso

Antes de la conferencia, el procurador Rodolfo Ríos y la secretaria de Gobierno del DF, Patricia Mercado, se reunieron con el director de la revista Proceso, Rafael Rodíguez Castañeda; el editor de la agencia Cuartoscuro, Pedro Valtierra, Daniela Pastrana, directora de la organización Periodistas de a Pie, Darío Ramírez, director de Artículo 19 en México y personal de Pen Internacional.

Según la versión del titular de la PGJDF, ante ellos “se asumió el compromiso de agotar todas las líneas de investigación así como mantener una comunicación fluida que permita el oportuno intercambio de información para el esclarecimiento de los hechos”.

En dicha reunión, Rafael Rodríguez Castañeda dijo al procurador que para Proceso era fundamental que en la investigación del asesinato de Rubén Espinosa se siguiera la línea de investigación de su actividad periodística en Veracruz.

Pastrana lo cuestionó porque la PGJDF no ha buscado a los amigos y conocidos de Rubén para conocer detalles de los últimos momentos en que se supo de él.

(Con información de Proceso)

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