Asesinados tres niños

•14 años de “Los Porkys”
•El Veracruz impune

PASAMANOS: Ahora sí, y como el título de la novela de Edmundo Valadés, la muerte sigue teniendo permiso en Veracruz… Y aun cuando desde el poder se rasguen las venas diciendo que del lado de los policías también hay muertos, como los cuatro emboscados en la carretera de Papantla a Tihuatlán, en el norte de Veracruz, en el sur una vez más el diablo anda suelto… Tal cual manifiesta la indolencia del gabinete policiaco y seguridad del duartismo, incapaz de garantizar la seguridad en la vida y en los bienes como lo establece la Constitución Política… Por ejemplo, en las últimas semanas tres menores de edad han sido asesinados… El tsunami volvió a instaurarse a partir del secuestro y asesinato de un chico de 13 años de edad, de nombre José Ángel Sastré, originario de Las Choapas, y su cuerpo tirado en Agua Dulce… Después, el 28 de agosto, Arturo Daniel Morales, de 13 años de edad, quien se ganaba la vida vendiendo tamales de casa en casa, de puerta en puerta, de familia en familia, fue secuestrado, desaparecido durante dos días y de pronto su cuerpo tirado en el basurero del municipio de Agua Dulce… Y el último, Vicente González Centeno, de 14 años de edad, plagiado y desaparecido durante un par de días y su cuerpo tirado en un predio propiedad de Petróleos Mexicanos, en Las Choapas, sin vida, amarrado de pies y mano y con visibles huellas de violencia y tortura… Así, el eje de la muerte de menores de edad se está dando de Las Choapas a Agua Dulce y viceversa en un nuevo caso tan dramático y trágico como el secuestro, desaparición, asesinato y sepultada en una fosa clandestina de la niña Karime Alejandra, de 5 años de edad, que tanto coraje popular e indignación social originara en el sur de Veracruz…

BALAUSTRADAS: El triple asesinato de menores en el sur ha coincidido con una fecha trágica para la familia del señor Humberto Palomeque, de Xalapa, padre del joven estudiante, Manlio Humberto Palomeque, quien hace 14 años, en el sexenio de Miguel Alemán Velasco, fuera asesinado por una banda juvenil apodada “Los Porkys”… Por eso, el fin de semana llevaron flores al lugar donde fue asesinado, cerca de la torre Hakim, y en donde expresó que todavía sigue esperando justicia, pues el alemanismo se agotó, siguió el fidelato que también se agotó y prosiguió el duartismo, que se está agotando, y ningún detenido ha existido al momento… Pero además, el trasfondo, más que policiaco y social, es político… La banda de “Los Porkys”, por ejemplo, estaba integrada por hijos de políticos conspicuos del alemanismo, algunos de los cuales continúan en el poder, como por ejemplo, Ricardo García Guzmán, entonces, como ahora, Contralor del gobierno de Veracruz, ex diputado local y ex presidente municipal de su pueblo, Pánuco, que ahora ha mudado al nombre de Pánico… Uno de sus hijos, de nombre Ricardo García Escalante, también conocido como “El Ricky”, fue legislador local y luego premiado, ahora, como alcalde del pueblo, siguiendo la huella de su padre, quien como es lógico y natural lo ha protegido en todo y con todo… Incluso, su poderío político y tráfico de influencias carece de límites, pues en vez de que el vástago hubiera sido llevado, con sus amigos de ‘’Los Porkys” a un juicio penal, el muchacho fue premiado… En tanto, los otros, ninguno fue detenido, todos hijos de políticos, lo que expresa la impunidad en su máxima dimensión en el Veracruz del Fiscal General, Luis Alberto Bravo Contreras…

ESCALERAS: Hemos llegado a límites inverosímiles en el territorio jarocho, por ejemplo, el secuestro y crimen de niños, la infancia y la adolescencia de que tanto alardeaban los gobiernos priistas en el siglo pasado como el gran futuro del país… Peor tantito si se considera la trata de blancas como la aflorada en la Costa Esmerada, la región de Nautla, donde las niñas eran secuestradas para el placer de los traileros de paso y que según el Fiscal se extendía hasta Coatzacoalcos, sin que al momento nada se conozca de la acción oficial… Tal cual, la reproducción de “Los demonios del Edén”, el libro donde la escritora y reportera, Lydia Cacho, retrata el Cancún de los pedófilos y de los políticos pederastas… Pero mientras en Cancún sólo se trata de la esclavitud sexual, en Veracruz, además de la servidumbre sexual, el asesinato de menores de edad… Es decir, simple y llanamente, que estamos peor… Y si a tal hecho y circunstancia se añade la impunidad, todavía peor… Y más cuando, como en el caso del sur, dos niños, que vivían con sus padres, fueron ejecutados y otro niño, que vendía tamales para llevar el itacate a casa, también fue plagiado y asesinado… Ahora sólo falta que la Secretaría de Seguridad Pública y/o el Fiscal salgan con el rollo de que los menores eran halcones de unos malandros y los otros malosos cobraron venganza…

Por: Luis Velázquez

00
Compartir