Atrapado, y sin salida

•Javier Duarte soñó con trascender como el mejor gobernador; pero en la sequía de su vida política le imponen su agenda pública
•Veracruz sigue igual de revolcado y turbulento que en los años 2011, 2012 y 2013 •En la CONAGO apenas y pudo llegar a la Comisión de Protección Civil, la misma del góber precioso, Mario Marín, y que desempeña en el Senado Héctor Yunes
•Gobierna por mensajes telefónicos, de los que carecen indígenas, campesinos, seniles y analfabetos
•Finanzas, más deshidratadas que en el inicio sexenal

El gobierno de Veracruz vive uno de los peores momentos del sexenio.

El revés de la Auditoría Superior de la Federación. El revés del Instituto Nacional Electoral con el spot del PAN sobre el no pasa naaada. El regreso del fuego cruzado, como en Ángel R. Cabada, entre carteles y policías. El quinto lugar nacional en secuestros.

La caída internacional del petróleo y el reajuste en las participaciones federales. El aumento en las tasas de interés en Estados Unidos. La deuda pública. Los proveedores y abastecedores de servicios públicos cobrando en abonitos. Veracruz, como estado migrante.

La agenda pública que la establecen otros partidos y autores políticos, incluso, desde el altiplano.

Golpes políticos que han minado la fuerza social, es más, soltando un ratito el discurso provocador y triunfalista de los primeros años.

Veracruz, con intranquilidad en la vida cotidiana, pero también, con bandazos en la vida interna, como por ejemplo, los 57 funcionarios despedidos y enrocados al momento. Seis titulares en SEFIPLAN. Cinco en la SIOP. Cuatro en la SEDESOL. Cuatro subsecretarios. Cuatro secretarios particulares. Tres en Desarrollo Agropecuario. Tres voceros.

Pero más aún: el cambio del candidato favorito a la sucesión.

Primero, era el compadrito estimado, Salvador Manzur Díaz, y el Pacto México lo descarriló. Luego, el amigazo guitarrista, Fernando Chárleston jr., y se fue, incluso, hasta enfermándolo de epilepsia. Luego, el frívolo Alberto Silva Ramos, desfondado en la encuesta histórica. Ahora, ni hablar, el enemigo número uno desde el año 2010, quizá desde antes, el senador Héctor Yunes Lana, nomás, porque según la lógica priista, es el único que podría, digamos, quizá, acaso, ganar en las urnas a su primazo, el priista por dentro y panista por fuera, Miguel Ángel Yunes Linares.

Cuatro años con cinco meses después, ni una obra pública trascendental para dignificar la vida en un pueblo, en una región, en una comarca. Incluso, por enésima vez, el presidente Enrique Peña ha estado en Veracruz (siempre prefiere la zona conurbada Veracruz-Boca del Río), pero para cumplir con un ritual histórico, como por ejemplo, el último, la gesta heroica del 21 de abril de 1914.

Ni una sola vez para inaugurar obra pública. Bueno, una mini/autopista allá por Coatepec, que solo le llevara unos minutos, manejando una camioneta teniendo como copiloto a un jugador de carreras.

FINANZAS… DESHIDRATADAS

Es más, de hecho, en la vida real, el sexenio ya piró. Este año, la prioridad será ganar el mayor número de diputaciones federales para, digamos, entregar un buen saldo a Los Pinos, de que con todo y que el gobierno priista está descarrilado, ganan en las urnas, claro, con el préstamo de 5 mil millones de pesos que autorizado por el sumiso Congreso local en diciembre de 2014, nadie conoce hasta hoy su destino, aun cuando la versión popular es que son y serán para amarrar el triunfo electoral.

Y un día después del 7 de junio la efervescencia de la sucesión del gobernador en su punto rojo que, bueno, desde hace ratito se ha anticipado como nunca antes en la historia política local, y lo que alimenta la existencia de los vacíos de poder ocupados por los suspirantes y aspirantes a ocupar la silla embrujada del palacio principal de Xalapa.

Lo peor de todo ha sido la misma constante desde el mes de diciembre de 2014: las finanzas públicas, deshidratadas, a tal grado que seis titulares de SEFIPLAN manifiestan el caos, no obstante que por ahí pasó Javier Duarte como subsecretario y secretario de Finanzas.

El colmo:

En el SAS, Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano, se chingaron el Fondo de Ahorro de los trabajadores sindicalizados, que es sagrado.

Al ADO le siguen debiendo 11 de los 21 millones de pesos por el servicio prestado en los Juegos Centroamericanos, luego del fracaso de las Villas Olímpicas que obligara a instalar a los deportistas en los hoteles.

Los estudiantes pobres y jodidos a quienes otorgaban becas debieron irse a la protesta callejera ene número de veces para que les dieran un abonito.

Parte de los líderes empresariales de Xalapa, a quienes adeudan, parece, mil millones de pesos, fueron corridos de SEFIPLAN cuando fueron en bloque a extender la mano para un abonito.

Es más, los únicos logros alcanzados en la tarea de gobernar han sido mediáticos, donde suelen pintar un mundo color de rosa, quizá, acaso, esperanzados los magnates periodísticos a que con la industria del halago les paguen los aproximadamente 2 mil millones de pesos que también les deben.

ABARATADO EL PETRÓLEO, MÁS AHORCADO EL GOBERNADOR

La política, ha escrito Raymundo Riva Palacio, “es un arte, pero para que se pueda desarrollar y extender, para persuadir y construir, se necesitan recursos”.

Y por eso el gobierno de Veracruz sigue endeudando las finanzas hasta para dentro de 20 y 30 años esclavizar las participaciones federales desde ahora.

Y más porque el gobierno federal ha anunciado un recorte más con el petróleo abaratado en el mundo, y por tanto, la austeridad se recrudecerá más, mucho más en la tierra jarocha, a menos, claro, que sin ton ni son, con una Legislatura dócil, la deuda pública se dispare.

En medio de la crisis, la oposición que todavía patalea. El diputado local, el panista Julen Rementería, por ejemplo (antes, muy cerca del panista rojo, Enrique Cambranis) hace agua con su discurso provocador y dice que las irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación, ASF, en Veracruz llegan a once mil millones de pesos, en tanto, del lado oficial pregonan que todas las observaciones han sido solventadas, mientras el silencio de la ASF resulta ominoso.

Malabares retóricos, pues, digamos, para salir del paso y sortear el huracán del descrédito, la evidencia y la sospecha de un sexenio que nunca pudo ser el mejor, como soñaban, según aquella confesión a Rogerio Pano en el noticiero estelar de Telever.

MEJOR MENSAJEAR DE FORMA UNILATERAL

Tal cual, con el mundo en negro y blanco donde el sexenio próspero está empantanado, no obstante la biblia que fue el Plan Estatal de Desarrollo 2011-2016, mapa de ruta para nunca, jamás, perderse en el camino, el duartismo está desquiciado en las redes sociales, el tuiteo, el Facebook.

Incluso, el jefe máximo gobierna y ejerce el poder a través de los mensajes vía celular y, como lo dijo años anteriores, yo amo al Twitter.

Y tanto lo ama que, bueno, desde ahí se gobierna y cada día se cabecea la realidad. Pero además, en el reducido mundo de las elites priistas, los iguales, pues los miles de indígenas y campesinos y seniles y analfabetos viven felices sin el teléfono celular.

Han pretendido así, a través del Internet, crear un mundo imaginario para contrarrestar el mundo real a partir de una vieja y antigüedad verdad narcisista y acomodaticia: Tú me alabas, yo te alabo. Tú me críticas, yo te crítico.

Javier Duarte es un joven político a quien la gubernatura le llegó antes de tiempo, todavía inmaduro, sin el necesario fogueo ni derrotas para ejercer el poder. Y, lo peor: se rodeó y/o lo rodearon de iguales, como si fueran a manejar la sociedad de alumnos de un kindergarten.

Nadie, claro, lo puede dar por muerto, porque en política nadie lo está hasta que lo sepultan, lo creman y tiran sus cenizas al mar.

Pero, al mismo tiempo, en la sequía de su vida política, otros imponen la agenda pública, a tal grado que su fuerza se mide por lo siguiente, entre otras cositas: en la Conferencia Nacional de Gobernadores, CONAGO, apenitas y tiene la cartera de Protección Civil (por allí pasó el góber precioso, Mario Marín Torres), la mismita que Héctor Yunes Landa usufructúa en el Senado de la república, con tan buen karma que de enemigos que fueron en la transición de Fidel Herrera ahora son aliados y cómplices.

El Veracruz del siglo XXI pudiera resumirse en la frase de Juan Goytisolo al recibir el Premio Cervantes en España:

En mundo está lleno de “desempleo, desigualdad, inseguridad y corrupción”.

Por: Luis Velázquez

00
Compartir