Aumenta rezago en el estado; 58% de los veracruzanos, en pobreza: Coneval

Poza Rica, Ver.

En tan solo cuatro años, coincidentes con la actual administración estatal, Veracruz aumentó su número de pobres, según informes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), pasando de 4.448 millones de personas en 2010, a 4.634 millones en 2014, lo que representa 58 por ciento de la población total; aunque cabe señalar la mínima reducción de población en situación de pobreza extrema.

Ayer jueves 23 de julio de 2015 el Coneval dio a conocer los resultados del estudio de medición de la pobreza en México 2014, en el cual se detalla el índice de rezago social, medición que engloba indicadores de educación, de acceso a servicios de salud, de servicios básicos, de calidad y espacios en la vivienda, y activos en el hogar, entre ellos el acceso a la alimentación.

En el informe se detallan cada una de las entidades federativas. A nivel nacional el país sufrió en cuatro años un aumento de 0.1 por ciento, para alcanzar un total de 46.2 por ciento de la población en situación de pobreza, lo que representa 55.3 millones de personas, por lo que se mantiene la tendencia de que por cada dos personas en México una de ellas es pobre.

En Veracruz, con una población total de 7.643 millones de personas, el Coneval encontró que 58 por ciento de ellos se encuentran en situación de pobreza, es decir, 4.634 millones de personas son pobres.

Del total de población, el 40.9 por ciento se encuentra en pobreza moderada, indicador en el que se registró el mayor aumento, al pasar de 2.999 millones de personas en 2010 a 3.263 millones de personas.

El rubro en el que se tuvo un ligero descenso fue en el de pobreza extrema, reduciéndose del 18.8 por ciento en 2010 a 17.2 por ciento en 2014.

La población con al menos una carencia social paso del 81.2 por ciento en 2010 a 82.8 por ciento en 2014, lo que representa 6.613 millones de veracruzanos.

Otros de los indicadores que se incrementaron fueron el rezago educativo, que para el año pasado alcanzó el 27.8 por ciento, así como las carencias por acceso a servicios básicos en la vivienda (40 por ciento) y por acceso a la alimentación (30 por ciento).

De igual forma la población con ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo pasó de 27.8 por ciento en 2010 a 29.2 por ciento en 2014 y la población con ingreso inferior a la línea de bienestar se sitúa actualmente en 63 por ciento.

Se recrudece la pobreza en comunidades rurales

Basta con recorrer alguno de los municipios veracruzanos para constatar los números que presentó el Coneval. Comunidades que han quedado en el abandono, red carretera que se colapsa en partes, viviendas en mal estado y una población carente de servicios básicos como agua potable y drenaje.

En la carretera que va desde el municipio de Coatzintla hasta Espinal, el común denominador es una carpeta asfáltica en malas condiciones, abandonada, luego del auge en la actividad petrolera en la zona, que llevó a Petróleos Mexicanos (Pemex) a invertir en el acondicionamiento de la misma para el paso de sus unidades pesadas y de las compañías que le trabajaban.

Una vez concluidos los trabajos de perforación y retirados los equipos, las carreteras han quedado casi desiertas y ya nadie invierte en su rehabilitación. La mala calidad de los materiales y la composición propia del suelo ha generado deslaves y hundimientos que ponen en riesgo la integridad de quienes se ven en la necesidad de transitar por ellas.

El paisaje es otro; entre los naranjales y milpas aparecen una tras otra instalaciones petroleras. Grandes extensiones de cultivos fueron arrasados para la perforación de los pozos petroleros; contratos millonarios que en poco beneficiaron a las comunidades, en las que muy pocas personas lograron algún contrato durante la bonanza.

La naranja ha dejado de ser rentable, por lo que mucho del producto que debería ser cosechado, yace al pie del árbol descomponiéndose; la cosecha de la milpa es para consumo local, ahora es más cotizada la hoja de maíz para la elaboración de tamales en el Altiplano.

Las mujeres y niñas caminan una tras otra desde el pozo más cercano a sus viviendas para llevar un poco de agua para uso doméstico; en algunos casos existe red de agua entubada, pero éstas se encuentran secas, casi como los arroyos que también continuamente se ven afectados por derrames de crudo.

En cada uno de los poblados el mensaje de bienvenida va acompañado de la propaganda del programa Prospera, antes Oportunidades, y mucho antes, Solidaridad. Se asoman viejas construcciones de madera y otros materiales orgánicos, muchas de ellas en malas condiciones, pero con la placa distintiva del programa social en el que orgullosamente informan que cuentan con piso firme, aunque la construcción se esté casi cayendo.

(Con información de La Jornada Veracruz)

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