Ayotzi: policías los balearon, soldados los abandonaron

+Municipales sí dispararon y mataron a estudiantes
+El Ejército fue irresponsable criminal

A unas horas de que se cumpla un año de la matanza estudiantil en Iguala, surgen nuevas declaraciones ministeriales y testimonios que apuntan hacia dos acciones que dejan muy mal parado al Estado mexicano: que policías municipales dispararon y asesinaron, al menos, a dos muchachos de Ayotzinapa, y que militares estuvieron muy cerca de la tragedia y se cruzaron de brazos. Nada hicieron.

Y más allá de la proclama de ¡Fue el Estado!, que hoy retumba en torno a Ayotzinapa, impulsada con dosis de razón y de fanatismos, lo que sí se puede comprobar es la intervención de fuerzas públicas cuya obligación constitucional es proteger y defender a los mexicanos, bajo cualquier circunstancia, y que entre la noche del 26 de septiembre de 2014 y la madrugada del día 27, claudicaron de esas responsabilidades, y los resultados ya los sabemos todos: la masacre de 43 estudiantes a manos de sicarios de Guerreros Unidos.

¿Los policías municipales de Iguala forman parte del Estado mexicano? La respuesta es sí. Sin duda.

¿Los soldados del 27 Batallón de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), integran al Estado mexicano? Sí. Sin duda, también.

Policías igualtecos dispararon y mataron a estudiantes de Ayotzinapa.

Soldados estuvieron durante su detención y no los protegieron.

Con esos elementos contundentes, irrefutables, y más allá de fanatismos, pues sí, las evidencias así lo indican: ¡También fue el Estado!

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Esta columna obtuvo parte de las declaraciones ministeriales incluidas en el Pliego de Consignaciones PGR/SEIDO/UEIDMS/1017/20141, dentro de la Causa Penal 01/2015-2. La intención periodística es intentar aportar, con bases y no con especulaciones, cómo se actuó aquella noche infernal en Iguala, y tener un panorama más amplio y detallado. (Lo anotado entre paréntesis es para mejor comprensión del lector y en nada altera el contenido original):

Aquí, parte de lo declarado:

“En la calle Juan N. Álvarez son interceptados (los estudiantes a bordo de camiones) por patrullas de la Policía Municipal de Iguala, entre ellas la 02, que les impide el paso…los elementos de la Policía Municipal de Iguala Raúl Cisneros García y Nicolás Delgado Arellano señalan que son agredidos por los estudiantes y realizan disparos con armas de fuego, lo anterior se va robusteciendo con las inspecciones Ministeriales a los autobuses, los cuales presentaron impactos de bala, así como cristales rotos…que hacen referencia al sentido de la trayectoria de los proyectiles de arma de fuego…

“…siendo impactados de bala Aldo Gutiérrez Solano, quien es trasladado en ambulancia al hospital, falleciendo 2 estudiantes: Julio César Ramírez Nava y Daniel Solís Gallardo, de los cuales la Fiscalía de Guerrero realizó los levantamientos…

“En Actuaciones de la PGJE de Guerrero, los estudiantes reconocen a 19 policías municipales cómo los que les dispararon y detuvieron a sus compañeros”.

Hasta aquí lo asentado en cuanto a la agresión de policías contra los estudiantes.

¿Y los militares?

Vayamos, ahora, a lo declarado respecto a la presencia de soldados del Ejército mexicano en Iguala:

“A las 00:00 del 27 de septiembre de 2014, los estudiantes escuchan disparos que vienen de las camionetas con torreta, por lo que corren, percatándose que cae al suelo Edgar Andrés Vargas, lo cargan y se refugian en la clínica particular “Hospital Cristina”, ubicado en calle Juan N. Álvarez No. 14, dónde les refieren que no hay médico, pero que pueden quedarse, llegando al lugar elementos de la Sedena del 27 Batallón, quienes toman fotos y registro y queda corroborado con su declaración…y con las declaraciones del personal del hospital quienes tuvieron contacto directo con los estudiantes”.

Aún más:

El diario El País, en su edición del lunes pasado, revela que de acuerdo a lo declarado por el Teniente Joel Gálvez y el soldado Eduardo Mota, el Ejército mexicano “supo de primera mano acerca del ataque que los normalistas sufrieron, y además hubo una orden para que los soldados no intervinieran”.

Asienta el periódico español que el soldado Mota – integrante del 27 Batallón de Infantería, destacado en Iguala-, sólo tomó fotos y se retiró, como le ordenó el Teniente. Acudió a un punto cercano a la terminal de autobuses, dónde policías municipales de Iguala tenían rodeados a los estudiantes.

Nada hizo el militar. Nada reportó.

Los estudiantes fueron entregados, posteriormente, al grupo delictivo Guerreros Unidos. Los mataron. Los quemaron. Los enterraron. Los desaparecieron.

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Ha quedado demostrado que la Policía Municipal de Iguala disparó y mató a estudiantes de Ayotzinapa.

Ha quedado demostrado que militares del Ejército Mexicano supieron de la captura de los estudiantes, estuvieron cerca de ellos, los fotografiaron, y absolutamente nada hicieron para evitar que fueran entregados a los sicarios y ser masacrados.

Y sí: bajo esas pruebas y testimonios, y fuera de fanatismos: ¡También fue el Estado!

(Con información de Sin Embargo/ Por: Martin Moreno)

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