Buganza, en el carril de la gubernatura

•En su bolita de cristal están la candidatura del PRI, la del PAN, como candidato externo y/o como abanderado independiente
•Sería considerado hasta como elemento distractor para quitar votos al candidato del PAN, y más si es Miguel Ángel Yunes Linares
•Jugada indigna que nunca aceptaría el titular de la SEGOB jarocha

Por: Luis Velázquez

Sabed, sabed príncipes, vasallos y méndigos políticos de Veracruz: el ingeniero químico, Gerardo Buganza Salmerón, secretario General de Gobierno por segunda ocasión, sigue en el carril como aspirante y suspirante a la candidatura a gobernador que será decidida hacia final de año y/o en todo caso, hacia la primavera del año entrante.

Ya sea por el PRI.

Ya sea por el PAN como candidato externo.

Ya sea como candidato independiente.

Y como es un político terco y porfiado, disciplinado y obsesivo, que derrotó a la muerte que se le apareció en forma de cáncer, continuará luchando por la candidatura hasta el último momento.

Fue candidato panista en el año 2004 cuando se afirma derrotó en las urnas a Fidel Herrera Beltrán, pero fue derrotado en el tribunal.

La perdió en el año 2010 en la contienda interna panista frente a Miguel Ángel Yunes Linares.

Y ahora, en el último tren político de su vida, está listo.

Incluso, sus fans (familiares, amigos, ni-nis y socios) aseguran que en la lucha electoral ante Yunes Linares lo descarrilaría por completo, pues es un político serio, respetado y respetable, intachable en su vida pública y privada.

También observan que si Buganza logra la candidatura por el partido político que sea, así sea abanderado independiente, entonces “nadie lo detendrá camino a la victoria”.

Tan tozudo es, afirman.

Además, le endilgan otras cualidades y atributos, entre ellos, el siguiente:

De los aspirantes y suspirantes priistas, desde los llamados Niños infieles (Jorge Carvallo Delfín, Érick Lagos, Adolfo Mota y Alberto Silva) hasta los senadores Pepe Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa, sería el único que nunca, jamás, traicionaría al gobernador y sería, más que institucional, respetuoso, de tal manera que Javier Duarte podría retirarse tranquilo a la vida que siga.

Claro, observan de igual manera, y como es lógico, de salir nominado y ganar, su Plan Estatal de Desarrollo sería lo más opuesto al plan duartista, pero al mismo tiempo, respetando el tiempo y el espacio de sus antecesores, incluido Fidel Herrera Beltrán, quien en el año 2004 le arrebatara la victoria.

CABILDEO CON BAJO PERFIL

Disciplinado y estoico, Buganza, exmiembro conspicuo de aquel grupo de elite del PAN conocido como el Yunque, cabildea con un bajo perfil tanto en Veracruz como en el altiplano.

Pero también busca resultados concretos y específicos en su chamba como secretario General de Gobierno para ser considerado en la toma de decisiones del jefe máximo.

Y por eso mismo su activismo escuchando todas las campanadas de la iglesia civil reuniéndose con todos los actores sociales, sobre todo allí donde la lumbre se prende.

Tal cual sería la última vez que el tren de la sucesión pase por su vida, luego de una carrera legislativa productiva que lo llevara en varias ocasiones, por la vía pluri, al Congreso de la Unión, tanto en la Cámara de Diputados como Senadores.

Pero, además, que lo hiciera renunciar a su partido de toda la vida, desde que el filósofo César Leal Angulo, QEPD, le abriera la puerta por vez primera a la política como síndico en el Ayuntamiento del cordobés Tomás Ríos Bernal.

Según sus fans, Buganza la jugaría con y sin Javier Duarte, con y sin el PRI, con y sin el PAN, a partir, de ser necesario, de la candidatura independiente.

Sin embargo, su institucionalidad se impone y busca convencer con hechos y resultados a Duarte de que es su mejor opción, antes, mucho antes, de que Yunes Linares entre al palacio principal de gobierno en Xalapa.

El tiempo parece, no obstante, navegar en contra. Habrá de apresurarse porque de aquí hacia fin de año, cuando Los Pinos pronunciaran las últimas palabras con el nombre del candidato priista, sólo restan de seis a siete meses.

Y si el humo blanco se va hacia el mes de marzo, entonces sumarían unos 10 meses.

Más aún si se considera que al momento, los senadores priistas, Pepe Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa, son punteros en la encuesta histórica.

JUGADA INCONCEBIBLE

Pero, bueno, en su bolita de cristal también está la nominación como un candidato externo del PAN, si es que Yunes Linares y Juan Bueno Torio lo permiten, y/o la candidatura ciudadana.

Un priista de buen perfil advierte otra posibilidad:

Buganza podría ser lanzado por el duartismo como candidato de otro partido, incluso, hasta independiente, solo como un contrapeso para descarrilar a Yunes Linares en caso de ganar la postulación azul y abonar sufragios al candidato priista.

Buga, quien se la está jugando en serio, jamás aceptaría tal jugada indigna para su historial político.

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