Camino sin retorno

El senador Pepe Yunes Zorrilla insiste en desmarcarse del gobierno de Veracruz sobre la mini/gubernatura de dos años, aprobada por 45 de los 50 diputados locales.

Así, ha abordado una vez más el amparo interpuesto en la Suprema Corte de Justicia de la nación, SCJN, para anular tal ley que incluso modificó la Constitución Política de la tierra jarocha.

Habla, por ejemplo, de que solo un fallo de la Suprema Corte, que tiene recursos de institucionalidad en etapa de valoración, podría nulificar la gubernatura de dos años para dar paso a la de seis años, con lo que, observa, Veracruz ganará “mayor estabilidad y más alcance”.

Tal cual, si los ministros de la SCJN aprobaran el amparo, entonces, la mini quedaría eliminada y en automático entraría en vigor la constitucional de seis años, como ha sido siempre en el Veracruz moderno.

Pero la expectativa del senador va más allá, pues confirma la ruptura con el gobernador que hay llegado a límites insospechados, donde uno nada desea saber del otro, como si de plano fueran ya militantes de partidos políticos opositores.

Fue, por ejemplo, la historia de Miguel de la Madrid y Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, quienes cuando la raya se ensanchó, los dos últimos renunciaron al PRI y se fueron por la libre.

En el caso, Pepe Yunes sólo expresa, por lo pronto, una marcada diferencia de opinión como es la vida misma, y más cuando se atraviesan formas distintas de mirar y apreciar y entender y comprender la vida pública.

Pero, bueno, de igual forma pudiera esperarse un milagro, como ha sido el caso, por ejemplo, del senador Héctor Yunes Landa con Javier Duarte.

En el año 2010, Yunes Landa despotricaba como chivo en cristalería en contra de Fidel Herrera, quien lo engañó con la candidatura a gobernador; pero también rafagueó a Duarte, el favorito del góber fogoso y gozoso para la sucesión.

Ahora, oh paradoja, Yunes Landa se ha convertido en el candidato ideal de Duarte para la silla embrujada de palacio de gobierno.

Bastaría referir que el góber bendijo a Héctor ante 30 mil evangélicos en el estadio de fútbol Luis “Pirata” de la Fuente, de Boca del Río, y también lo bendijo ante miles de ganaderos en la Feria de Ilang Ilang, donde lo llevó y tuvo a su lado.

Se ignora si Duarte sedujo a Héctor y/o Héctor hectorizó a Duarte; pero así es la percepción ciudadana, no obstante que el góber tenía como el penúltimo candidato a Alberto Silva Ramos, luego de abrigar esperanzas con Fernando Charleston Hernández y Salvador Manzur Díaz.

EL MOMENTO DE LOS YUNES ROJOS

El primero de octubre iniciará el proceso sucesorio de la gubernatura, aun cuando, claro, se trata de una sucesión demasiado anticipada que, además, arrancará con todo el día 8 de junio, un día después de la elección de diputados federales.

Por tanto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación habrá de multiplicar su chamba para que en tiempo y forma resuelva los más de cien amparos en contra de la mini/gubernatura, pues ni modo que se haga omisa y occisa ante las solicitudes.

Nada, por ahora, indica la línea que seguirá el humo blanco emanado de la SCJN.

Quizá, de parte y parte las tendencias políticas estarían cabildeando ante los ministros.

Acaso con una gran madurez política, cívica y democrática, digamos, las partes esperarían el humo blanco, sin el cabildeo correspondiente.

Con todo, el senador Pepe Yunes, igual que Héctor Yunes, estarían prestos para anotarse en la contienda interna por la gubernatura de 2 y/o de 6, la que sea, pues ni modo de dejar pasar la oportunidad.

Y más, cuando de cara al 2018, tiempo de la sucesión presidencial, los vientos políticos les pueden ser desfavorables.

Y es que a veces el tren con asientos disponibles en primera suele pasar una sola vez en la vida y ni modo de dejarlo pasar.

Pepe Yunes, con Luis Videgaray, Fernando Aportela y José Antonio Meade, de su lado.

Y Héctor Yunes, con Manlio Fabio Beltrones y César Camacho Quiroz; pero más aún, Alfredo del Mazo González, el tío preferido de Enrique Peña Nieto.

UN PUNTO SIN RETORNO

No obstante, y más allá de la resolución de la SCJN, resulta manifiesto que el senador Pepe Yunes apuesta con todo a que el recurso de institucionalidad sea aprobado y por tanto, la gubernatura sea de seis años.

En el fondo, el choque de trenes con el gobernador, lamentable para la vida pública de Veracruz.

Pero ni modo, la vida es así y se ha llegado a un punto sin regreso…

Lástima del desencuentro.

Por: Luis Velázquez

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