Campesinas contra políticas “rosas”

Por: Marco Antonio Ortiz Salas*

En el marco del Día Internacional de la Mujer, campesinas del Frente Auténtico del Campo se movilizarán el próximo 8 de marzo para hacer visible su reclamo de respeto a sus derechos y una mayor inclusión en las políticas públicas de este país.

El tema elegido por la ONU para la celebración “Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio” pone en el centro de la reflexión las formas en que se puede abogar por la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en sociedades democráticas como la nuestra.

Las compañeras de las cuatro organizaciones que conforman el FAC: UNTA, CIOAC, CODUC y MST aprovecharán la efeméride para denunciar lo que las políticas neoliberales han dejado en sus comunidades: pobreza, saqueo de sus recursos naturales, violencia creciente e inseguridad, que se han intentado paliar con políticas “rosas” con tintes paternalistas que no atienden los profundos rezagos estructurales.

La pobreza y la marginación se recrudecen para las mujeres de los sectores rurales. 69 de cada 100 hombres empleados como trabajadores agrícolas trabajan por cuenta propia, mientras que en el caso de las mujeres el número es de 57 cada 100. Las trabajadoras rurales están en posiciones subordinadas con menores ingresos y, en muchos casos, sin pago alguno.

Las oportunidades para hombres y mujeres no son las mismas. En las últimas décadas se impuso en México un modelo que, bajo una pretendida “modernización,” desmanteló todos los instrumentos de apoyo y fomento al campo, dejando la conducción económica a cargo de los mercados.

Desde entonces hay una ausencia de estrategias para el empoderamiento económico, laboral y educativo de mujeres rurales y de zonas indígenas, cuyas voces no han sido escuchadas.

Ante los reclamos de las mujeres del FAC los gobiernos han respondido con insensibilidad e indiferencia. Ni los políticos, ni los intelectuales del sistema que ahora, desde la arrogancia y el oportunismo quieren “encarrilar” la cuarta transformación, se han ocupado nunca de campesinas e indígenas porque eso no les reditúa política ni económicamente.

En la CODUC pensamos que la solidaridad con las compañeras no es sólo ponerse a su lado en las movilizaciones. Es ir con ellas en una ruta de construcción de espacios democráticos, incluyentes, en el que se discuta, se participe, se respalden las propuestas del gobierno si son en beneficio del pueblo o se denuncien si van en sentido contrario, pero se acompañen las objeciones con propuestas.

Los “contrapesos” en una sociedad democrática no se dan desde grupos con fines poco transparentes que apuntan más a la ambición de poder, (como los anunciados públicamente en días pasados por algunos actores políticos, intelectuales y empresarios) sino con organismos legalmente acreditados para la participación política. En CODUC impulsamos un CAMBIO en la transformación del modelo neoliberal y sólo con las mujeres del campo y la ciudad podremos lograrlo.

 

 

 

*Secretario General de la Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y Campesinas (CODUC)

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