Candidatos llegan hasta el ridículo

Tuxpan

Con tal de salir en la “prensa amiga”, algunos candidatos llegan hasta el ridículo, como Alberto «El Cisne» Silva Ramos, quien con fotógrafo por delante para registrar el «momento histórico» carga por instantes una arpilla con naranjas para
entregarla «generosamente» a los incautos que acuden a sus «recorridos» en busca del voto popular. Desde luego todo está preparado, el fotógrafo no se aparece espontáneamente, se trata de uno que sigue a Silva Ramos desde hace tiempo, al que metió en la nómina de Comunicación Social del «gobierno próspero» y cobraba no por cubrir las actividades o giras de Javier Duarte de Ochoa, sino todos los actos «relevantes» de «El Cisne» para tener su archivo personal de donde escoger, y lo mismo hizo con «secretarias y asesores» como Ezequiel Castañeda Nevarez, hoy Fiscal Regional en Tuxpan coincidentemente, donde antes fue funcionario del ayuntamiento que presidió, obviamente, Silva Ramos, y de allí se fue a Desarrollo Social donde también despachó el hoy aspirante a diputado federal, y quizá por ello su jubilosa expresión de «¡ya chingamos!» al saber Silva Ramos que sería candidato en esa ciudad, porque lo consideran antesala para llegar a la gubernatura de dos años. Pero lo de «El Cisne» es pura imagen sin sustento, hoy carga la arpilla con naranjas, mañana saluda a don Lucio López, un ciudadano de Cazones que ha cumplido 100 años y quien ni siquiera sabe quién es «El Cisne» pero él dizque «le rinde homenaje», o posa a lado de Alfredo Ferrari Saavedra, presidente del PRI estatal comiendo una «bomba» -«camelia» o «concha», como también es conocida en otras partes- y la leyenda «con los mejores candidatos nos comemos al pan» en alusión al partido que desde hace dos trienios gobierna Álamo Temapache a nivel municipal y tiene también diputado por esa región en el Congreso del Estado, por cierto importante productor de cítricos pero no por eso aparece posando ridículamente con una arpilla de naranjas para regalar «generosamente». Claro, también «Beto» es deportista, y no le importa hacer el ridículo en la foto donde empuña el bat para pegarle a la bola pero muestra ya un prominente abdomen que pretende ocultar conteniendo la respiración, o colocando una foto con el pie «desayunando con mi amigo Enrique Ampudia» u otra en medio de Javier Duarte de Ochoa y Rafael Moreno Valle, gobernador de Puebla, que aunque es panista sirve para demostrar que Silva Ramos es amigo de todos, aunque incongruente como es, luego los apuñala por la espalda. En fin, cero propuestas pero mucho maquillaje, mucho reflector y mucha pose. Y uno se pregunta: ¿Servirá de algo eso para los habitantes del Distrito III que lo que quieren es una mejor condición de vida?

(Con información de Gobernantes.com)

00
Compartir