Carta abierta a Javier Duarte gobernador de Veracruz

La cara del Gobernador enfureció cuando se le increpó “Su gabinete está lleno de Zetas”.

El Colectivo por la Paz Región Xalapa dirigió una carta abierta al gobernador Javier Duarte de Ochoa. En ella, recriminó la falta de cumplimiento de compromisos hechos a familias con personas desaparecidas.

Defensores de los derechos humanos de las víctimas de la violencia e inseguridad, afirmaron a un año de obligar al mandatario estatal a otorgarles una audiencia, los acuerdos ahí firmados, no han sido cumplidos.

“Hoy, un año después, Javier Duarte no puede ni siquiera sostener los compromisos que medianamente asumió, porque esa hojita firmada que le dio ‘en corto’ a un familiar comprometiéndose a crear la Fiscalía Especializada para Desaparecidos y de reunirse con el Colectivo cada quince días, se quedó en eso, una hojita firmada. Aunque lo hubiera hecho ante notario, las cosas serían igual.

“Esa reunión desató acciones, apuró a los funcionarios, abrió las puertas de la Procuraduría, empujó la Alerta Amber, empujó una tipificación del delito de Desaparición Forzada que parece que premia a quienes deciden incurrir en esta conducta delictiva.

“Hoy, un año después, esas acciones y esos simulacros han servido de muy poco para localizar a las y los desaparecidos”, dice la carta de los activistas.

A continuación el texto completo:

Javier Duarte de Ochoa
Gobernador del Estado de Veracruz

Xalapa, Veracruz.- Hace un año, fue la primera vez que el Colectivo por la Paz Región Xalapa se reunió con el Gobernador del Estado de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa. La primera de dos ocasiones.

Esa reunión se logró a empujones, de no haber sido porque el Colectivo por la Paz y los familiares que lo integran irrumpimos la celebración del día de la Bandera en la Plaza de la Soberanía, esta no habría sido llevada a cabo al día siguiente, el gobernador se vio obligado a decir: “Nos vemos mañana en el World Trade Center a las 12”.

Las familias en lo individual y en el Colectivo habíamos solicitado audiencias en innumerables ocasiones para ser atendidos por el mandatario, quien en cada una de ellas se negó a recibirnos, nos dio largas o simplemente nos ignoró.

La reunión del 25 de febrero de 2014 fue a puertas cerradas. La cara del Gobernador enfureció cuando se le increpó “Su gabinete está lleno de Zetas”. Cuando un padre le dijo cuan lleno estaba el Estado de Veracruz de dolor por la desaparición y la violencia Javier Duarte sólo pudo responder con un: “no es cierto, pero bueno” y un ademán de incredulidad, alejando las palabras en el aire como si con ese ademán se fueran a alejar los reclamos de dolor de los familiares de desaparecidos y otras víctimas.

Presentó el gobernador un gabinete: el Secretario de Gobierno, Ministerios Públicos de alto rango, el quien entonces ocuparía el cargo de Procurador General de Justicia, un Almirante, la Directora de la Comisión de Atención Integral a Víctimas del Estado de Veracruz.

Hoy, un año después, Javier Duarte no puede ni siquiera sostener los compromisos que medianamente asumió, porque esa hojita firmada que le dio ‘en corto’ a un familiar comprometiéndose a crear la Fiscalía Especializada para Desaparecidos y de reunirse con el Colectivo cada quince días, se quedó en eso, una hojita firmada. Aunque lo hubiera hecho ante notario, las cosas serían igual.

Esa reunión desató acciones, apuró a los funcionarios, abrió las puertas de la Procuraduría, empujó la Alerta Amber, empujó una tipificación del delito de Desaparición Forzada que parece que premia a quienes deciden incurrir en esta conducta delictiva.

Hoy, un año después, esas acciones y esos simulacros han servido de muy poco para localizar a las y los desaparecidos.

La Fiscalía Especializada, cuya especialización todavía no se logra notar, resultó una oficina de revictimización, resultó ser el lugar donde las investigaciones van a parar a simples revistas de consulta. Porque en la práctica, o en la obligación más bien, no se hace nada.

No es “conveniente” desaparecer en Veracruz: te mandan a un Secretario, te mandan a un Procurador, te mandan con una Fiscal, te mandan a que te atienda la directora de aquí o de allá y los desaparecidos no aparecen. Los procesos no se siguen.

Fue, es, y sigue siendo el Estado, por acción, por omisión y por falta de compromiso.

Se llama Javier, se llama Arturo, se llama Luis Ángel, se llama Erick o se llama Gerardo, se llama María Aurea, se llama Rosario, se llaman candidatos; se van cambiando de nombre y de cargos… tienen varios nombres pero el Estado no responde al llamado de Justicia.

Le escribo, mandatario, como acto de memoria. Esa memoria que la ciudadanía en gobiernos como el suyo, estamos obligados a tener.

¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

Anaís Palacios

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