CBTIS Las Choapas: cátedra de corrupción

Cree Emilio Chuayffet Chemor que la reforma educativa es real, aplicable. Quizá en todo el país. Quizá en Guerrero, Oaxaca, Chiapas no. Tampoco en Las Choapas. Ahí, por decisión de la mafia sindical, es letra muerta.

Callejistas, los líderes sindicales siguen en lo suyo, convertida la educación en negocio millonario, de alcances exponenciales, usado el presupuesto para enriquecer a grupos afines al líder moral del magisterio veracruzano, Juan Nicolás Callejas Arroyo, un peón de lujo del PRI.

Un caso, el del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS 113), evidencia que el secretario de Educación, Chuayffet, vive en el error.

No en cualquier escuela se da cátedra de corrupción; en el CBTIS de Las Choapas sí. Ahí se trafican plazas laborales, puestas al mejor postor; imponen directores y los domestican al gusto de la dirigencia sindical, y si replican, los expulsan; rasuran el salario de los trabajadores o se roban los aguinaldos; detentan el control de la cafetería escolar y de todo aquello que signifique recursos económicos.

Es una isla en la cruzada peñanietista para salvar la educación mexicana, inmune a todo, a la evaluación magisterial, a la transparencia en el manejo de recursos, a la ética en la impartición de los programas de estudio. El CBTIS 113 es fuente de corrupción.

Sus artífices son Themis y Soledad Cobos Reyes y Guillermo Alvarado López, los capos de la mafia, señalados en un amplio informe que advierte del deterioro de la institución por el ajetreo sindical, la concentración de poder, la impunidad con que se conducen y la complicidad en altas esferas de la Secretaría de Educación Pública.

Themis y Soledad Cobos, hijas del ex encargado del Registro Civil de Las Choapas, Hugo Cobos, también implicado en escándalos hasta que fue relevado del cargo, fans del diputado local Renato Tronco Gómez, agitador e implicado en casos de corrupción y abuso de la ley, han provocado un serio daño a la imagen del CBTIS 113, su linchamiento social, pues en menos de cuatro años han pasado por la dirección del plantel cinco titulares, a quienes presionan, someten y cuando no lo logran, les toman las instalaciones hasta que precipitan su destitución.

Ver cerrado el CBTIS, es lugar común. Las Cobos tienen por qué hacerlo, según como amanezca su nivel de ambición. Suspenden clases, niegan el acceso al director del plantel en turno, impiden la entrada a los alumnos, y todo por dos joyas del botín: el número de horas asignadas a los miembros de la mafia y la asignación de plazas de trabajo, que son vendidas al mejor postor.

En un segundo nivel está el control sobre la cafetería escolar, asignada a prestanombres, cuyas utilidades tiene origen incierto. Una parte de lo ingresado por la venta de productos se deposita en una cuenta que manejan el hijo del cacique magisterial, Juan Nicolás Callejas Roldán, el príncipe títere, y sus incondicionales.

Un caso que fue llevado a los tribunales tuvo que ver con el robo de la segunda parte del aguinaldo de un docente que cubrió un interinato, del cual hubo denuncia formal, pero archivada ilegalmente. Hasta ahí llegan los tentáculos de las Cobos.

Chuayffet no desconoce qué ocurre en el CBTIS 113. Su caso circula en las altas esferas de educación tecnológica, desde noviembre de 2014. Según una fuente, el documento está dirigido a la SEP, a la Subsecretaría de Educación Media Superior (SEMS), a la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial, a la que pertenece el CBTIS, y a otras instancias.

Son acusadas Themis y Soledad Cobos de violar los derechos de los trabajadores de mayor antigüedad, “asignándose ellos plazas arbitrariamente sin tomar en cuenta a los docentes que no están de acuerdo con ellos en sus corruptelas”.

Dos semanas después, el Órgano Interno de Control de la SEP notificó que se le daba curso al expediente. Un funcionario de alto nivel explicó que sabían del caso y que la información que se les había requerido a las hermanas Cobos les había sido rechazada.

Pero en enero de 2015 el caso dio un vuelco. No sólo no se les sancionó sino que las dirigentes sindicales atropellaron la esencia de la cruzada por la educación del gobierno peñanietista.

Explosivo, el documento revela que por encima de los procedimientos de la reforma educativa y los exámenes de evaluación, la mafia de las Cobos Reyes lograron asignarse una mayor cantidad de horas de trabajo, que por supuesto cobran pero no trabajan. O sea, le ganaron el brinco a Chuayffet.

Refiere el informe:

“Lic. Themis Cobos Reyes, tenía una plaza de 20 horas (E4661 00.0 275694) y ahora tiene una de 40 horas (E4863 00.0 060044).

“Ing. Guillermo Alvarado López, tenía una plaza de 40 horas de técnico docente (E4853 00.0 730002) y ahora de la noche a la mañana aparece con una también de 40 horas pero del perfil profesional (E4861 00.0 060006), la cual es mucho mejor remunerada y que por cierto, según las normas de la ley anterior y de la nueva, no se puede pasar de técnico a una de perfil profesional.

“Lic. Soledad Cobos Reyes, tenía una plaza de 20 horas (E4661 00.0 275693) y ahora tiene una de 30 horas (E4729 00.0 060006).

“Ing. Guillermo Jáuregui Guzmán, tenía una de 30 horas (E4763 00.0 275576) y ahora aparece con una de 40 (E4863 00.0 000221).

“Química Laura Jerez Pavón, tenía una de técnico de 20 horas (E4679 00.0 275115) y ahora tiene una de 30 del perfil profesional y la más alta que existe (E4763 00.0 060013).

“Lic. Sarahí Saw Lay Nip Ortíz, tenía solo 16 horas de una clave baja (E4513 16.0 000001) y ahora tiene 20 horas de una clave alta (E4661 00.0 275693) por cierto la que dejó la Lic. Soledad Cobos.

“Los siguientes dos son de nuevo ingreso, otra anomalía, ya que según la nueva ley de la reforma educativa, para que se le asignen plazas a docentes de nuevo ingreso, tienen que pasar varios filtros, como el examen que aplica el INEE:

“María del Rosario Sánchez Campos entra con la clave que deja la Lic. Themis Cobos Reyes (E4661 00.0 275694) clave alta de 20 horas.

“Mateo Hernández Jacinto entra con la clave que deja la química Laura Jerez Pavón (E4679 00.0 275115) 20 horas de técnico”.

Las Cobos son un Rey Midas al revés: lo que tocan lo convierten en desperdicio. Acabaron con el prestigio del CBTIS 113, lo hicieron tocar fondo, dañaron la formación educativa de cientos de estudiantes que acudían al plantel pero durante semanas y meses no podían tomar clases, y han generado un éxodo de alumnos y maestros.

Chuayffet cree que la reforma educativa camina. Quizá en el resto del país sí. En Las Choapas no. Aquí, en el CBTIS 113 no esperan que a los evalúen; los capos de la mafia se asignan más horas de trabajo; lo hacen sin el examen del Instituto Nacional de Evaluación Educativa; se apoderan del plantel; expulsan directores, y mantienen el control de todas las fuentes de ingreso porque, por si el secretario de Educación no lo sabía, la escuela es un negocio.

Y así seguirá. El callejismo encubre a su mafia. El callejismo es un ariete del PRI.

En el CBTIS de Las Choapas se imparte cátedra. Es la cátedra de corrupción.

(Con información de mussiocardenas.com)

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