Con un Congreso a modo, la segunda etapa de reformas de Peña va sin riesgos: analistas

La nueva distribución de la Cámara de Diputados, donde el Partido Revolucionario Institucional (PRI) –el del Presidente Enrique Peña Nieto– alcanzó una mayoría simple, que se refuerza por la presencia de partidos aliados al tricolor, abre la puerta para que la actual administración continúe sin problemas con la aprobación de la segunda etapa de reformas estructurales, en especial la del campo, la de seguridad social y la del agua, coincidieron analistas políticos, quienes añadieron que el poder de la oposición será “simbólico” y “no alcanzará” para frenar ninguna legislación propuesta por el Ejecutivo federal.

Al cierre de esta edición, y de acuerdo con los resultados preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE), el PRI tendría hasta 203 diputados en la Cámara Baja, el Partido Acción Nacional (PAN) 116, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) 60, el Verde Ecologista de México (PVEM) 48, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) 40, Movimiento Ciudadano 29, Nueva Alianza (Panal) 12, Encuentro Social (PES) 10, el Partido del Trabajo (PT) 12, el Humanista (PH) 1, y un independiente.

“El resultado revela que el PRI no incrementó su simpatía y que arrastra la poca confiabilidad que existe en el Presidente, quien no ha sido una figura que aporte de manera positiva al desarrollo del país. Sin embargo, ese partido ha sabido hacer alianzas que lo han mantenido apenas con la mayoría”, consideró Silvia Gómez Tagle, investigadora del Colegio de México (Colmex).

Los analistas consultados por SinEmbargo también coincidieron en que las fuerzas de izquierda en San Lázaro tendrán que recurrir a las alianzas para poder significar un verdadero contrapeso. El PRI hizo lo suyo con el Verde y con Nueva Alianza, y en conjunto podrían tener 263 curules.

Vidal Romero León, jefe del Departamento Académico de Ciencia Política del Instituto Tecnológica Autónomo de México (ITAM), planteó que el “PRI, el Verde, y el PAN siguen siendo suficientes para aprobar las leyes secundarias […] Yo creo que el Gobierno federal está en muy buena posición con estos resultados, para seguir adelante con su plan de reformas”.

“El PRI no tendrá complicaciones. Tiene una posición cómoda para hacer pasar la segunda generación de reformas o la modificación de las aprobadas por los votos que ganó el Verde. Hizo cálculos para hacer sus coaliciones porque sabía lo que podía perder, ya que se ha visto históricamente que en las elecciones intermedias son un castigo cuando un Gobierno federal es cuestionado […] los votos del Verde son una ventaja, aunque sea mínima, que le permitirá pasar las reformas”, comentó por su parte Ivonne Acuña Murillo, académica de la Universidad Iberoamericana.

La mayoría de las alianzas que el PRI estableció fueron con el Verde, que durante todo el proceso electoral violó en múltiples ocasiones las disposiciones del Instituto Nacional Electoral (INE), convirtiéndose en el partido con mayor número de quejas y multas millonarias en los nueve meses que duró la contienda, además de una petición de decenas de miles de ciudadanos para que se le quitara el registro.

Sergio Bárcena Juárez, académico de Análisis Político del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, dijo que lo que se espera es que no haya una gran repercusión por los resultados electorales del domingo pasado. “Es decir, no se ve una agenda Ejecutiva bloqueada. Porque las leyes secundarias van a poder pasar sin la necesidad de mucha negociación”.

Sin embargo, expuso, cuando se trate de reformas constitucionales que demanden las dos terceras partes, o la mayoría calificada del Congreso, ahí si se va a tener que establecer muchos más mecanismos de negociaciones del Ejecutivo y su coalición [PVEM, PRI, y Panal]. “Me parece que el nivel de aprobación de las iniciativas Presidenciales va a mantenerse en los niveles en los que está y no va a haber una gran modificación en términos de la implementación”, abundó.

“No se ven demasiadas dificultades en las reformas que quiera pasar el Presidente, además de que ya no necesita más reformas a la Constitución. No hay manera de que el PRI encuentre un partido opositor que le pudiera dar dolores de cabeza a la administración Peña”, comentó también el analista político Antonio de la Cuesta Colunga.

OPOSICIÓN SIMBÓLICA

Tras la jornada electoral del pasado domingo, los resultados del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y Movimiento Ciudadano (MC) sorprendieron a los analistas. Sin embargo, dijeron, la fragmentación de la izquierda ha dejado sólo pequeñas representaciones en la Cámara Baja, por lo que no representan un obstáculo para los partidos mayoritarios. Los partidos tendrán que recurrir también a la formación de alianzas para que su presencia no se limite sólo a las comisiones.

El PRD se fragmentó en esta elección “y ya no es el interlocutor fuerte que podría haber sido para el PRI. Esto, a quien más beneficia es al PAN, quien queda como el actor con el que forzosamente tiene que negociar el PRI”, expuso Romero León.

“Lo principal es esta fragmentación de la izquierda y quizá que se va el PT. Eso sí va a ser una dinámica distinta entre estas fuerzas de oposición. Pero difícilmente va a tener un impacto sustantivo”, sostuvo.

Sergio Bárcena coincidió en que Morena tendrá que “recurrir a estrategias parlamentarias que les hagan tener una mayor presencia. Aunque si uno lo analiza numéricamente, por sí mismo el partido no va a poder hacer, ni bloquear, ni por sí mismo va a poder implementar políticas públicas”.

Morena, dijo, tendrá que poner en práctica toda la experiencia en el ámbito parlamentario de sus legisladores, para implementar estrategia con las que pueda multiplicarse. “Esa es la lógica a la que se va a tener que sumar el partido. Aprender a cooperar con otros, para lograr objetivos estratégicos del propio partido, para su supervivencia y su fortalecimiento […] Yo entiendo que más bien va a ser simbólica la oposición, que en verdad se convierta en una oposición que bloquee por sí misma las iniciativas previas”, precisó.

El caso de Morena debe analizarse también con miras a las elecciones de 2018, en las que ya no tendrá restricciones para coaligarse en otros partidos, enfatizó Antonio de la Cuesta. Otro aspecto de su análisis es sobre la posición de Movimiento Ciudadano, ya que será importante saber cómo se posicionará respecto al PRD y Morena.

MC fue una de las fuerzas políticas que más avanzó en esta elección. “Su papel es importante porque dependiendo de hacia dónde se incline –PRD o Morena– será la bisagra que incline la balanza de la izquierda para saber quién será el líder de ese lado político, aunque lo más probable es que se de una alianza con Morena”, precisó De la Cuesta.

“Lo racional ante este escenario es buscar puntos de acuerdo. El discurso de Andrés Manuel López Obrador es provocador y se ha dedicado a denostar al PRD, aunque no siempre con fundamentos. Tendrá que reconsiderar, pues solo no podrá ir lejos”, agregó Gómez Tagle.

EL COSTO DE LAS REFORMAS EN PUERTA

A estos tres últimos años de la administración de Peña Nieto, le sigue la segunda generación de reformas entre las que se encuentran la del campo, la de seguridad social y la del agua, y su aprobación no se muestra complicada ya que el resto de los partidos no tienen la capacidad numérica para frenarlas. Esta reformas, coinciden los analistas, pueden ser importantes, pero no serán una prioridad.

“En términos políticos, se debe evaluar quién se aventará el costo político de la privatización del agua, no sé si el PRI esté dispuesto, porque una cosa es su ventaja en el Congreso, pero otra es el 2018 y el PRI buscará mantener su poder. Esas reformas son un escándalo”, comentó Acuña Murillo.

Vidal Romero, académico del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), explicó que uno de los temas más interesantes, va a ser el de la Reforma Fiscal. “Porque ahí el PAN no estaba de acuerdo, el PRI y PRD, que se encogió tanto, ya no pueden ser alianza, que fue como aprobaron la pasada legislación. Ahora [el tricolor] tiene que negociar con el PAN, que tiene ideas muy distintas de cómo rehacer la política fiscal […] Esa es la arena donde vamos a ver más cambios. Y creo que van a ser benéficos”.

Bárcena Juárez, profesor del Tec, coincidió en que va a ser una oportunidad para que el PAN, que ahora que tiene mayores oportunidades para formar alianzas, tome como estandarte los cambios a la Reforma Fiscal, de cara al proceso electoral del 2018.

(Con información de Sin Embargo)

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