Contra la educación pública

Bisagra

Por José Páramo Castro

 

La presión que se ejerce contra universidades públicas se realiza a partir de un daño unilateral: acusar a los catedráticos de acoso contra las alumnas. Postura muy válida sobre todo si va acompañada de la previa indiferenciada las autoridades que, por complicidad o por evitarse problemas, nunca atendieron una demanda que era es un grito ahogado en muchos planteles.

Sin embargo, habrá que ver también el problema desde perspectivas diferentes o bien añadirle la posibilidad de que se nutra el descontento de algunos con la infiltración de otros, tal vez muchos más que los indignados con justa razón.

La guerra contra la educación pública no es gratuita ni nueva, sobre todo en tiempos de crisis los conservadores imponen sus esquemas de educación privada para llevar al extremo de dejar sin educación a los más necesitados.

Así lo hicieron en Nueva Orleáns y Louisiana luego de las consecuencias del huracán Katrina, donde devastaron la educación pública para imponer un esquema educativo que sólo beneficia a los más pudientes en la región, marginando de la educación a la mayoría, porque en Estados Unidos hay más pobres que en México, pero todavía algunos ven a ese país como el espacio de las oportunidades.

El esquema de la educación privada también invadió a Chile, luego del Golpe de Estado militar, dejando fuera de la educación de ese país a muchos jóvenes. 

Habrá que reflexionar que, dentro de una lucha justa contra las autoridades, en la educación pública haya espacio también a una posibilidad de que se quiera descarrilar una educación que es parte de la historia.

Actualmente en México la derecha está muy cercana a universidades públicas. nadie puede negar de la influenciad el PAN en instituciones como el Instituto Politécnico Nacional, su influencia en la UNAM no es poca.

Ahora, ante la negligencia de los partidos de oposición para seguir manteniendo financieramente algunos movimientos artificiales de inconformidad, surgió un hecho que debe tomarse muy en cuenta y es precisamente el abandono de quienes tenían tomada la Preparatoria 6, “Antonio Caso”, de Coyoacán.

Lo anterior ocurrió luego de que el grupo de mujeres que lo mantenía en paro de actividades abandonó el plantel durante la tarde, indicó la Universidad en un comunicado, cuando se le preguntó a una de ellas sobre la causa de esa deserción respondió que el partido que les paga lo es había dado dinero.

Las autoridades universitarias ingresaron a las instalaciones en compañía de un notario, quien dio fe de la situación de abandono y de las condiciones y daños ocasionados por el pequeño grupo que mantuvo cerrada la escuela.

El partido que haya sido el que las mantuvo en paro, dejó de asistir al plantel por el coronavirus y se olvidó de las aristas, a pesarse que es parte importante de la apuesta contra la educación pública.

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