Cosmovisión

Por: Raúl López Gómez

Regresa Covid-19 con mayores contagios en el mundo

El colapso de la salud en el mundo a causa de la pandemia del Covid-19 resurge en Europa con una Cuarta Ola, mientras en América se da la Tercera Ola, todo esto como reflejo de la falta de conciencia colectiva, pero sobre todo de la difícil pugna de los intereses económicos de siempre de los gobiernos, que privilegian el mercado en lugar de proteger las vidas de los seres humanos.

Esa gran disputa tiene al mundo de nuevo confrontado y en muchas protestas en donde la gente en diversos países se resiste a entrar a esa nueva dinámica de orden y de prevención de los contagios.

En Europa comenzó el problema en donde en algunos países se exige a las personas un certificado médico que les autoriza a la movilidad y acceso a lugares públicos, lo que ha ocasionado protestas.

Las personas vacunadas y que presentan los exámenes de no haber contraído el contagio en los últimos seis meses tienen derecho a ese pase de movilidad.

La problemática se generó en este año, cuando desde la mayor parte de los países del orbe se relajaron todas las medidas preventivas, y después de un supuesto impasse de tranquilidad, comenzó de nuevo el retorno a la pandemia, ahora con tres variedades más letales, y que por lo mismo está pegando duro a la población joven que no ha sido vacunada y que no dejan de circular en lugares de diversión y esparcimiento.

Los especialistas quizá se han mostrado escépticos y hasta temerosos a hablar con la verdad a la gente para entrar de nuevo en una etapa de aislamiento obligado en algunas naciones, por el contrario, se han estimulado actividades educativas, recreativas y productivas, por lo mismo se registra el problema de nuevo del colapso de las instituciones de salud por el alto nivel de contagios como al principio del año pasado.

Los programas de vacunación prácticamente han ayudado a evitar mayor letalidad, y en algunos países como Israel se ha retornado a las medidas sanitarias como el uso del cubrebocas.

En México se anuncia ya el regreso a clases de todos los niveles educativos de forma presencial para finales de agosto, y se espera en ese mes se reduzcan los índices de contagios y de mortalidad, a fin de que se dé ese paso que tiene fines de estimular a la economía y con eso evitar de nuevo el cierre de negocios y en general un colapso financiero del sector privado. 

El fin del presidencialismo a ultranza

Después de los agravios de los últimos cinco mandatos del gobierno federal en el país, que dejaron toda una estela de abusos de poder, corrupción, impunidad y del más grande saqueo de todos los tiempos, el presidente Andrés Manuel López Obrador, con el respaldo de más de treinta millones de mexicanos que le dieron el voto, ahora su nivel de popularidad y aceptación, a pesar de todo, crece.

Y sin problema del factor envidiable de los enemigos políticos y adversarios gratuitos que andan desesperados y les carcome el odio porque se logre el fracaso de la consulta popular del domingo 1 de agosto para el juicio de los expresidentes, que quieren perdón y olvido a múltiples delitos de lesa humanidad y hasta de traición a la patria.

El presidente AMLO es el dueño de la pelota, dicho en la metáfora futbolera, por lo que dirige, mete goles y arma todo el juego, al dominar a plenitud toda la cancha; y mientras el árbitro –el INE—se deje golpear, el político tabasqueño sigue ganando partidos y hasta para convertirse por el momento en todo un campeón de campeones.

Muchos de los del neoliberalismo de la ultraderecha olvidan los atributos y ventajas que el gobierno de AMLO les da a sus cómodas vidas a plenitud, porque como conocedor de un sistema agónico que no fenece, sigue jugando como dueño del balón, y nadie se atreve a quitarle brillo a su mandato, a pesar de la óptica de que a los detractores no les calienta ni el sol.

Lo cierto es que gracias a las acciones del presidente AMLO, y de quienes lo critican como parte de un juego perverso, es que en el país existe paz social y gobernabilidad, porque en su teoría política, llevada a la praxis, todo le ha estado funcionando, y nada ni nadie por el momento le ha podido abollar la silla presidencial.

Los programas sociales, los programas del campo y las decisiones de abrazos y no balazos, están dando cierto ritmo de avance a toda la vida nacional, en donde los de antes no quieren reconocer que después del daño que le hicieron al tejido social y que propició delincuencia y pobreza extrema, ahora se ha podido recomponer en una forma tersa y sin mover el avispero.

Serán algunos años los que se requerirán para que el país recupere su nivel de tranquilidad, todas las acciones han sido profilácticas y milimétricas para no alborotar al gallinero, porque él sabe, y millones de mexicanos que el horno no está para bollos.

Entonces los que critican a AMLO están dolidos porque no pueden aletear, pero siguen viviendo en los privilegios de la abundancia económica del pasado y aun así siguen quejándose de que quieren retornar a pegarse a la ubre del presupuesto del que vivieron y casi quebraron al país.

Los pasos rápidos del gobierno de AMLO para recomponer al país en su estabilidad gubernamental han sido certeros, y con todo el efecto negativo de la pandemia el país sigue con un rumbo de dirección y destino a buen puerto, aunque es cierto para los que no lo quieren, sigue argumentando en torno al populismo, al paternalismo y a las acciones de apoyo a los pobres, que sin eso, la realidad el país estuviera de cabeza, y lo cierto es que en ningún lugar se ha saqueado una sola tienda, o ha estallado una sola huelga y los números del robo de combustibles se achicaron, pero los que tienen los ojos cerrados y aprietan los dientes de coraje se dan topes de pared, porque se va en el camino del progreso, después de que lo dejaron como un barco a la deriva.

Con el sentimiento hibrido de veracruzano, tabasqueño y chiapaneco, el presidente originario del sur del país tiene nerviosos a los de Atlacomulco, a los del pasado que saben que a pesar de que el agua les está a punto de llegar a los aparejos, sin duda que sólo uno, dos o tres pueden sentir el frio del encierro.

En donde estuvieron los de antes que sufrieron de los excesos del poder político, y en el clásico recuerdo en donde se reprimieron los sueños de los luchadores sociales históricos de este país.

Y sin olvidar a los millones de mexicanos, que también sufrieron de las penalidades de los gobiernos de: Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña, puede que se les haga por fin justicia.

AMLO, de gira por el puerto de Veracruz de fin de semana, para recordar los tiempos idos del calor de siempre de los cuasi-paisanos.

Ojalá y por fin le ponga final al problema de la falta de medicamentos que afecta a los niños enfermos con cáncer en todo el país, y en donde en estos lares el problema se ha recrudecido considerablemente.

La utopía de la paz en tiempos de pandemia

El magno escenario de la inauguración de las Olimpiadas de Tokio 2020 ha sido propicio para dar al mundo un mensaje de “esperanza y unidad”, luego de que se enfrenta a la más letal pandemia de todos los tiempos, y con muchas protestas de la gente en el Japón por ceder a las presiones de los intereses comerciales de transmisión y patrocinios.

Posturas encontradas en el terreno de la competencia deportiva milenaria, que se convierte una vez más en realidad con el himno universal de demanda de paz y de igualdad “Imagina” que compuso el ex Beatle John Lennon, como un gran legado para toda la humanidad que conmueve, pero los líderes de las potencias del orbe poco hacen por resolver y atender esa, la “utopía” de siempre, el de la desigualdad ante los duros efectos de la pandemia.

Son aspectos torales para la humanidad, vitales, importantes y trascendentes en donde la economía, y las reglas comerciales imperantes son las que mandan y dominan al planeta, sin ver la realidad de la lucha de clases, la desigualdad, la ausencia de respeto a los derechos humanos, a la legalidad y ante todo por el predominio de la pobreza, la gente busca respuesta al dilema de lo que acontece en un presente y futuro incierto que ahora es el de la salud para la vida.

El prestigiado abogado veracruzano, Ignacio Morales Lechuga, de pensamiento universal, incluyente y congruente con una visión siempre crítica, y de apego a la realidad, considera que, el mundo requiere de gobiernos humanitarios, no importa que sean de izquierda o de derecha:

Lic. Ignacio Morales Lechuga.

“Se debe cambiar el rumbo, ante el “episodio apocalíptico” que ha tocado vivir en este tiempo, y sobre todo de enfrentar a los gobiernos, que no se inmutan ante la tragedia de las poblaciones de sus países que enfrentan escasez de alimentos y medicinas, en forma general, sin importar el origen de sus ideologías, prevalecen en su existencia, ausentes a los problemas de la gente”.

Agrega, el exembajador de México en Francia, exrector de la Escuela Libre de Derecho y el jurisconsulto que se ha convertido en todo un “influencer” de mucha cercanía con jóvenes, quienes le dan título de lectura obligada por la contundencia de sus artículos de la prensa mexicana, y de su participación aguda con opiniones de temas diversos en la radio y la televisión:

“Realmente es un problema hemisférico de años, en donde la pandemia sólo descubre a la realidad de los crudos escenarios a los que se tiene que enfrentar la mayor parte de la humanidad en condiciones desesperantes, agudas y críticas ante la falta de un compromiso social y de auténtica preocupación, que ayude a preservar la vida de las actuales y futuras generaciones del planeta”.

Ante el desconcierto general, se da un aumento de los casos de la depresión en las personas a causa de las crisis humanitarias, la gente está acudiendo a la salida natural de la protesta, cuando no se le ven soluciones a los serios problemas que se agudizan por una pandemia a la que no se le ve fin, a causa de la ineptitud, desgano y hasta simulación de la mayoría de los gobiernos en el orbe, que apuestan a salvar a las economías, a las actividades comerciales y a sus propios mandatos, cuando la vida de los seres humanos debe estar por encima de todo lo material”, indica en su reflexión.

Y ¿cuál es su opinión sobre la consulta pública de este domingo en México, para llevar a juicio a los cinco últimos expresidentes? –“que en la realidad en este momento a la gente no le interesan esos temas del pasado, cuando lo que importa son los problemas del presente, por eso será notable que no saldrán a votar ni un 25 por ciento de los ciudadanos del padrón electoral” –.

El abogado Morales Lechuga, refiere que los gastos infructuosos de una consulta que no tendrá respuesta en tiempos de pandemia, y más aún cuando desde el propio presidente, se dan aspectos de una falta de respeto a una veda electoral, y por lo mismo se percibe ausencia de seriedad de una acción, que por lo pronto se considera como innecesaria y poco convincente en los tiempos de pandemia. Así las cosas.

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