Cubrebocas obligatorio

Postigo

Por José García Sánchez

Organismos internacionales apegados a la política tradicional, como la OEA son muy sensibles al tema de la defensa de los derechos humanos. Ante cualquier denuncia sobre su violación, la dan como un hecho consumado si es cometido por un gobierno cuya política desaprueba la derecha internacional.

A estos organismos basta la denuncia simple para dar por hecho que se violan los derechos humanos y empezar a crear puentes para descalificar ese gobierno. Buscan cualquier pretexto a través de provocaciones. Así sucedió en Bolivia donde con el pretexto der un supuesto fraude electoral, la OEA contribuyó enormemente a derrocar al gobierno legítimo de evo Morales.

Después de que fue derrocado y desterrado empezó el gobierno de Jeanine Áñez, a violar los derechos humanos de los bolivianos. Pero eso nunca lo vio la OEA.

Es por ello que desde algunos sectores opositores de la población traducen las declaraciones de la OMS como la necesidad de que se restrinjan las libertades individuales en México. Es decir, si la OMS señaló que la pandemia debe ser tomada más en serio por el gobierno de México la disidencia limita esa recomendación al uso obligatorio del cubrebocas, que de no ser utilizado implique un castigo ejemplar.

Los medios y los opositores hablan con admiración de los lugares y sus gobernantes donde se sanciona no usar este objeto, por lo regular son entidades de la República que no pertenecen al partido en el poder, donde se ha hasta asesinado por ni utilizarlo.

Cuando estos aditamentos preventivos no se usan, las medidas restrictivas no tienen límite de parte de las autoridades y los policías en ningún lugar de la República están preparadas para llevar a cabo esta obligatoriedad que violenta los derechos humanos.

Sin embargo, como sucedió con la OEA y sus aliados, esos medios y esos opositores serán los primeros en denunciar los excesos de las autoridades para obligar a utilizar el cubrebocas y di fundir la sanción correspondiente como un abuso de autoridad.

Es en la violación de los derechos humanos donde la crítica a los gobiernos diferentes a los que considera aliados el poder económico, donde tiende puente para una invasión ya sea cultural ideológica, mediática, y hasta militar.

Ejemplos de esto tienen mucho tiempo en América Latina y varios países de Asía donde hay producción de energéticos, minerales, y otras riquezas que quieren monopolizar un grupo muy reducido de empresarios o, lo que es peor, un solo empresario.

No ha habido un golpe de estado en América Latina que no haya tenido como pretexto la violación de los derechos humanos, aunque una vez constituido en gobernó golpista sea el que en realidad viole esos derechos.

La tentación de violentar los derechos humanos es permanente en todo gobierno, sobre todo cuando se trata de presiones externas que descalifican lo que se ha realizado para evitar mayores contagios. Las presiones de la OMS radican en variables que deben ajustarse; sin embargo, los ven la necesidad de otorgarle sanción ilegal a quienes no utilicen el cubrebocas buscan alteraciones en la violación a las garantías individuales.

La prisa por los organismos internacionales del pasado y la disidencia dentro del país es que en un mes se iniciará la vacunación en México y ellos pensaban que la pandemia, por una razón u otra, desgastaría considerablemente al actual gobierno de nuestro país.

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