CUITLÁHUAC GARCÍA: LA CAÍDA DE UNA MARIPOSA

Manifestaciones legítimas vs vandalismo gubernamental.

Por Christopher Rodríguez Jácome

Cuando un halcón negro -Blackhawk- es derribado en combate, se debe enviar a la infantería para recuperar el control de la aeronave y en su caso destruirla para evitar que caiga en manos enemigas. En Veracruz hoy cayó algo que aunque sin duda no era un halcón, demostró que, al estilo de Mohamed Ali, vuela como mariposa y con un traicionero aguijón de abeja.

El día de hoy se realizó una movilización pacífica en Xalapa, manifestación contra los abusos cometidos por parte de la policía estatal bajo el mando de Hugo Gutiérrez Maldonado, y este a su vez bajo las órdenes del Gobernador García Jiménez. La protesta comenzó en uno de los portones del cuartel de San José, cuartel general de la policía estatal en Xalapa, y se extendió a la Plaza Lerdo, ubicada frente a palacio de gobierno; en ambos puntos los manifestantes gritaron consignas exigiendo justicia por Andrés Navarro, joven ultimado a golpes hace un mes por la policía.

El Gobernador del estado, al sentir que alguien a lo lejos interrumpía sus labores cotidianas de palacio, apresuradamente tomó el teléfono para pedir una explicación al regiomontano a cargo de la seguridad en el estado, quien le puso al tanto de los hechos. Entre gritos de rechazo y proclamas de justicia, el Gobernador sugirió desplegar a 300 granaderos equipados con la más alta tecnología en macanas biónicas, grandes, grandotas, gruesotas y negrotas, para terminar con los reclamos. ¿Cómo es posible que alguien no me ame, si a la encuestadora que le pagamos ayer dijo que era yo más amado que las reinas del carnaval? Se preguntaba seriamente Cuit.

Hugo tuvo a bien el recordarle cómo les ha salido esa estrategia en el pasado, -No queremos otro tajinazo, jefecito- respondió Maldonado ante la pervertida propuesta del mandatario estatal. Pero algo tenemos que hacer, replicó Cuit, si caigo yo caes conmigo y… ¡con todos los meseros del mundo¡.

Maldonado, un tanto confundido por los desplantes del gobernador y sin idea de qué hacer, recurrió a los manuales de Fidel Herrera y Javier Duarte, por lo que mientras los manifestantes continuaban con su intinerario, personal de la Secretaría de seguridad pública fue citado a los bajos de Palacio de gobierno, donde se les dio la orden de sacarse el uniforme y vestirse de civil; al mismo tiempo, en la delegación de tránsito, oficiales de la policía vial fueron a hacer lo propio en el Interior del teatro del estado, y así mientras los manifestantes se encontraban en las escalinatas de la plaza Lerdo, se dió la orden de salir, había que recuperar la mariposa caída o destruirla para que nadie pudiera tomarla. Desde palacio salieron encapuchados a hacer destrozos en toda la zona centro a la vez que desde el teatro del estado sucedía lo mismo en toda la avenida Ávila Camacho.

Mientras esto sucedía, se activó la segunda parte del plan para recuperar la mariposa caída, había que darle más cámara a los rijosos que a los manifestantes, por lo que se soltó la ola de bots en redes sociales a señalar los actos vandálicos para desvirtuar la manifestación por el homicidio que cometieron los estatales.

Todo pudo haber salido bien para Cuit, solo hubo dos detalles que le jugaron en contra, pequeños pero importantes: los manifestantes legítimos tenían un cintillo azul que los identificaba, adelantándose a las viejas prácticas de los gobiernos opresores, dejaron al descubierto la farsa. El segundo detalle, y lo que más le dolió a nuestro alado y pintoresco Gobernador… a los encapuchados se les pasó la mano y se pasaron a traer las horripilantes letras propagandistas que días antes había colocado Cuit para ver desde su ventana.

La farsa se descubrió, ni los cientos de bots pudieron contra unos simples pañuelos azules. Y aunque muchos ciudadanos cayeron en el juego y se la compraron, lo cierto es que lo único bueno que resultó en este intento de desacreditar fue que se pasaron a traer tan espantosas letras entre las patas.

De los comercios vandalizados tendrán que responder Cuitláhuac y su gente, y aunque las tropas no lograron recuperar a la mariposa caída, sí lograron destruir cuando menos las espantosas letras.

Saludos desde la cuarentena.

00
Compartir