Cuitláhuac, lo que “diche” el uno, lo “diche” el dos

PARQUE JUÁREZ

Por Mónica Camarena Crespo

Cuitláhuac García Jiménez, el que presume “soy el gobernador”, no entiende que no entiende. Busca a toda costa imitar a su jefe, el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero hasta eso le sale mal, muy a pesar de que gustaba en sus tiempos de juventud de caracterizarse de payaso.

Apenas el lunes pasado, en pleno proceso electoral, cuando estaban a punto de arrancar las campañas de los candidatos locales, en su remedo de “mañanera” de cuarta desde Xalapa, descalificó al INE (seguro Lorenzo Córdova tiembla de miedo).

Con su lenguaje “cantinflesco”, Cuitláhuac, a destiempo como es su costumbre, decidió acompañar al presidente en su campaña de desprestigio al INE y también descalificó al árbitro electoral.

“Es extraño que estén así, como dicen mis alumnos, cuando yo era maestro; sobres, están sobres contra el presidente y contra los Gobernadores del partido que me postuló; y con los otros muy laxos, ni siquiera una declaración o recomendación a los otros gobernadores.

“Yo he visto sus redes y pa’su, parece que están en campaña, que ellos son los postulados, están pero sí activísimos, publicando de todo, inaugurando obras, haciendo todo y se supone que teníamos que cuidar las formas” externó ante reporteros el mandatario.

Es obvio que no tiene asesores o, sí los tiene, les paga por no hacer nada; el gobernador veracruzano echado para adelante con el cobijo presidencial, olvida que muy a pesar de que su Mesías busca desaparecer a las instituciones democráticas, aún falta mucho para que lo logre y que el pueblo sigue ejerciendo su derecho a votar.

Que la gente todavía tiene fresca en su memoria a Pío López Obrador con sus bolsas llenas, a Felipa con sus contratos y lo más grotesco e inolvidable, la protección y cobijo a un presunto violador como es Félix Salgado Macedonio ahora premiado con su “juanita”.

@monicamarena

 

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