De Fidel Herrera a Javier Duarte

•¿Cuándo se jodió Veracruz?
•¿Quién jodió a Veracruz?

I

El sarampión político de la inconformidad social le está brincando por todos lados al gobierno de Veracruz.

Los últimos en manifestarse fueron los burócratas de la sección 26 de la Secretaría de Salud, con sede en Cosamaloapan.

Todos, bloquearon las calles reclamando el pago de viáticos atrasados para efectuar sus labores, pues los envían a la guerra sin fusil.

Además, a poner cara modosa, porque deben negociar con intermediarios los gastos de caminos.

Incluso, a la marcha se unieron las delegaciones de Tierra Blanca, Tres Valle, Azueta, Isla, Rodríguez Clara, Chacaltianguis y Tlacotalpan.

Es decir, la Cuenca del Papaloapan, en víspera, incluso de que en dos semanas inicie la campaña electoral del candidato priista a la diputación federal, Antonio Tarek Abdalá.

Y, bueno, con tales antecedentes los vientos serán adversos, toda vez que Tarek fue tesorero de la secretaría de Finanzas y Planeación y es el más puro de los duartistas, y por tanto, la indignación crónica le brinca.

Tal cual, el sarampión se ha multiplicado en el cuerpo social de la tierra jarocha de norte a sur y de este a oeste.

Por todos lados aparecen desde burócratas reclamando, en este caso, viáticos, como profesores exigiendo prestaciones sociales como estudiantes clamando el pago atrasado de la beca.

Y, por supuesto, el grueso de los proveedores y ni se diga las compañías constructoras.

Diríase… en todo caso que la irritación social se ha vuelto una epidemia, al grado de que en SEFIPLAN han de tener una concha del tamaño del mundo y por tanto, a estas alturas se habrán acostumbrado a vivir con tales desaguisados.

II

No obstante, resulta paradójico lo siguiente:

Según el estribillo no hay dinero en SEFIPLAN para pagar, por ejemplo, las becas a estudiantes, unos 200 millones de pesos; pero, en contraparte, hay dinero para el festival Tajín, el carnaval jarocho y las fiestas de la Candelaria.

No hay dinero para entregar las participaciones federales a los alcaldes del PRD, PAN y Ave, que también han protestado en la vía pública; pero hay dinero para llevarse a una delegación periodística a Japón, sin ninguna razón de ser para el bienestar social, económico, educativo, de salud y de seguridad para los 8 millones de habitantes de Veracruz.

No hay dinero para cubrir pendientes a las constructoras; pero existe suficiente recurso para financiar las precampañas de los candidatos priistas a diputados federales.

No hay dinero para pagar salarios a los empleados de los Juegos Centroamericanos; pero hay recurso para seguir publicando todos los días un cuarto de plana en varios periódicos de la ciudad de México, y con frecuencia, hechos intrascendentes basados en declaraciones insulsas, sin ningún sentido, con una política errática de comunicación social.

No hay dinero para pagar los viáticos a los trabajadores del sector Salud; pero, en tanto hay fondos para el Foro Iberoamericano de Ciudades, donde la tesis central fue la misma del siglo pasado y el antepasado, que es reordenar el desarrollo urbano y de vivienda en las ciudades de Veracruz.

He ahí, pues, las contradicciones de un gobierno estatal que siembra en el alma ciudadano la duda y la sospecha de una administración eficiente.

En todo caso, una administración zorruna y mañosa, pues hay dinerito para unas cosas y para otras el tache. Tal cual es el tamaño de la concha.

III

Todo mundo, vaya, hasta los magnates periodísticos, se lamentan de pagos tardíos, atrasados, mejor dicho, atrasadísimos.

Por ejemplo, las versiones son que a los propietarios de la prensa escrita, hablada y digital les adeudan un promedio de dos años anteriores, es decir, hasta 24 meses, y en un aproximado de dos mil millones de pesos.

Peor tantito: según las versiones, el tercer director de Comunicación Social ha empezado a informar a los medios que los convenios se cancelan de aquí al mes de noviembre del año entrante, es decir, el resto del sexenio.

Pero, además, que revisarán los convenios para ver si los pagos pendientes proceden.

Y por eso mismo, como la mayor parte de los medios dependen del subsidio oficial, entonces, sus gerentes andan como chinches atrás del vocero y del secretario de Finanzas y de quien se pueda para cobrar, pues en unos casos se trata de cantidades millonarias, como por ejemplo, un periódico al que deben 40 millones de pesos.

Y si así están los medios, ya podrá el ciudadano visualizar la angustia vivida por los burócratas de la Secretaría de Salud, obligados a lanzarse a las calles de Cosamaloapan en una marcha regional para exigir, oh paradoja, el pago de viáticos.

A primera vista, entonces, de nada, pues, sirvió ni el entrenamiento como subsecretario y secretario de Finanzas y Planeación en el fidelato ni tampoco el doctorado en Economía en la Complutense, salvo, claro, que exista una actitud mañosa y zorruna, tipo Fidel Herrera.

POSDATA: A veces se cree que el cuentito de que no hay dinero en SEFIPLAN es un ardid oficial, digamos, para continuar sudando el erario en el mundo bursátil, de igual manera como aconteció en el sexenio de Agustín Acosta Lagunes… Desde luego también circula el rollo de que no hay dinero porque está haciendo el guardadito para comprar con todo el triunfo en las urnas de los candidatos priistas a diputados federales…

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