¿De qué se ríe Javier Duarte?

No hay razón para negarlo, la captura de Javier Duarte en Guatemala es un triunfo para la PGR. En primer lugar, el procurador Raúl Cervantes Andrade se anticipó al propio gobernador Yunes Linares que ha dedicado más tiempo a vendettas personales que a gobernar Veracruz. De eso se ríe Javier Duarte.

La PGR debería estar celebrando en grande la detención del ex gobernador porque quizá también se adelantaron a la justicia brasileña por la relación del gobierno de Javier Duarte con la turbia firma constructora Odebrecht.

Y en un escenario mucho más complejo, pero no por ello inverosímil, algún señalamiento desde los Estados Unidos, que hasta ahora ha derivado en la captura en la frontera con los Estados Unidos de Édgar Veytia, ex fiscal de Nayarit y del ex gobernador Tomás Yarrington en Italia; detenciones donde el gobierno mexicano no ha tenido nada que ver.

Duarte sabe que habrá un error al debido proceso y que el Sistema de Justicia Adversarial podría abrirle las puertas de la impunidad antes de que termine el actual sexenio. Como criminal sin culpa ríe Duarte. El ex priísta sabe que encontrará indulgencia en un hipotético gobierno de Andrés Manuel López Obrador como un plan B de su salvación. Esto porque tiene las pruebas de la alianza con Morena en la elección para gobernador en Veracruz del año pasado. Ayer mismo AMLO salió en su defensa al llamarle “chivo expiatorio”. Sabe que su admirado general Francisco Franco estaría orgulloso de él. De eso se ríe Javier Duarte.

Periscopio. La tradicional Guerra Civil beisbolera resucitó esta Semana Santa en el Parque Fray Nano de la Ciudad de México, al llevarse a cabo una serie más entre los Diablos Rojos del México y el club Tigres de Quintana Roo. Al iniciar el año, los felinos abandonaron la Liga Mexicana de Beisbol por diversas controversias. Estuvo en peligro la extinción del club que fundara en vida Alejo Peralta, al considerarse únicamente la venta de la franquicia, mas no el nombre. La situación se resolvió cuando Fernando Valenzuela y un grupo de inversionistas compraron el club y la franquicia a la familia Peralta. Este pequeño drama sacó a los aficionados que aún quedan del Tigres en la capital, y entre viernes, sábado y domingo asistieron en promedio 5,600 personas con el estadio Fray Nano. Al final, la serie se la llevó la pandilla escarlata de Alfredo Harp dos juegos a uno. El beisbol es un deporte familiar.

En el radar. El diplomático del Servicio Exterior Mexicano Jorge Castro Valle, propuesto por el presidente Enrique Peña para ocupar la embajada de nuestro país en Oslo y de pendiente ratificación en el Senado, cometió un error imperdonable en Twitter: Confundió la bandera de Noruega con la de Islandia. ¡Sacrilegio! ¿Por qué fue que abolimos las piras en la Plaza de Santo Domingo, por qué? Así le fue a quien ocupara la embajada de México en Suiza hasta la semana pasada. Entre la turba tuitera hubo quien no reparó en leer la huella digital del servidor público en su Twitter. Porque de haberlo hecho, notarían que el error no fue por ignorancia. El embajador mantiene una entusiasta conversación con los sectores de su competencia en Suiza. Y desde hace algunos meses compartía datos estadísticos de Noruega.

No se puede juzgar la trayectoria de un servidor público por un error de dedo. Aunque no hay que desestimar que Castro cargó con el desprestigio que pesa sobre la clase política mexicana en estos tiempos de escándalos cotidianos de corrupción. Tantita piedad, raza.

Bitácora de lo absurdo. El triunfalismo y el mensaje de venganza del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares respecto a la captura de Duarte es una muestra del nivel de descomposición política en el estado del Golfo y que el gobierno federal debería atender de manera más decidida. Ya nada más falta que, una vez concluido el proceso de extradición, Yunes pida la extradición de Duarte del Reclusorio Norte de la CDMX a Yuneslandia, Veracruz.

Por: Leo Augusto// Submarino Político// El gráfico

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