Desaparece Fidel Herrera

•La peor derrota de su vida

Fidel Herrera. Perdió y se fue…/Yerania Rolón Fidel Herrera Beltrán, el góber fogoso y gozoso, el heredero de Plutarco Elías Calles con su Maximato, fue el coordinador de la campaña de su discípula preferida y amada, Carolina Gudiño
Corro, como candidata a diputada federal por el distrito de Boca del Río.

Y perdió.

Y, por añadidura, desapareció del escenario local.

Se recluyó, digamos, en la avenida Río Pánuco, su búnker en el Distrito Federal.

Acaso se cobijó en el estado de Oaxaca, donde fue nombrado delegado del CEN del PRI.

Perdió, cuando todos sus fans (fanáticos, amigos, ninis y socios) juraban que derrotaría en su feudo a su enemigo desde hace 23 años Miguel Ángel Yunes Linares.

De nada, pues, le valió su experiencia como diputado federal en cuatro ocasiones y senador de la república y la gubernatura en el año 2004 y la gubernatura en el año 2010.

Perdió.

Y ni hablar, la Gudiño aterrizó en su realidad.

Ni diputada federal ni menos, mucho menos, la gubernatura como ella misma, soberbia, petulante, arrogante, creída, parida por los dioses, la barbie preferida del sexenio pasado, lo declaró a los medios en los días de la jornada electoral.

Bien decía el abuelo: en boca cerrada no entran moscas.

Incluso, y no obstante que Fidel puso a la Gudiño los generales de cinco estrellas del PRI (Raúl Zarrabal, Salvador Manzur, Ramón Ferrari, Alfredo Ferrari, Antonio Ferrari, Hugo Parroquín, Armando López Rosado, Raúl Ramos Vicarte y Marlon Ramírez, y al soldadito de plomo, Sergio Pazos junior), lograron el milagro.

Fracasaron, pues, todos.

El peor fracaso para el fogoso.

Desapareció del mapa y eso que ya se miraba como asesor de Carolina Gudiño en el Congreso de la Unión.

Ahora, ni hablar, la Gudiño a amamantar a su hija…

Quizá buscaría la gubernatura del club de Leones en alguna colonia popular de Boca del Río.

(Con información de Blog Expediente)

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