“El ave canta, aunque la rama cruja”: PRI

Por Carlos O. Silva Bandala

Las señales y mensaje que la sociedad mandó al presidente de la República y gobernadores fueron explícitas. Para el presidente López Obrador los electores no se dejaron llevar por la pasión; la sensatez actuó en congruencia al buen juicio, prudencia y madurez que caracteriza hoy esencialmente a las clases medias. Para los gobernadores, el voto de castigo por su mala gestión.

Si bien el Presidente se vanagloria de haber ganado MORENA mayoritariamente en estas elecciones, que destaca en sus dichos en 11 de las 15 gubernaturas en contienda; por lo que toca al resultado final de diputados federales ganados por mayoría simple y completados con los plurinominales, el Presidente se muestra contento, pero a regañadientes.

El “palo” más significativo fueron las 8 entidades federativas que le arrebató MORENA al PRI, sin duda estrepitoso, que lo cimbra, y eso lo destaca el Presidente emocionado, a sabiendas que lo reposiciona en la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO).

Esa alegría coloca una cortina de humo a los resultados que favorecieron a MORENA en relación con los diputados a la nueva composición camaral, pues no le fue “muy bien”, como asevera. Le fue bien, pero hasta ahí. No logró MORENA/ AMLO la mayoría absoluta 50%+1; muy lejos la mayoría calificada por sí solo, que requiere de las dos terceras partes de votos o votantes. Esta cuenta necesarísima y fundamental para su Proyecto de Nación de la 4ª Transformación por los próximos 3 años, para lo cual se hace necesario que el Presidente/MORENA se haga de aliados, y aquí es donde el PRI sale a relucir y a hacerse notar.

El Presidente sabe bien a bien que el PRI con su nuevo grupo parlamentario en la Cámara de Diputados no se sumará tan fácilmente a su proyecto, y eso lo descompone en su persona. Impensable y aberrante sería que MORENA/AMLO buscase alianza con el PAN para dicho fin. De ahí que el Presidente se ve obligado a consensuar su Proyecto de Nación con el PRI, esencialmente.

El partido político que más afinidades tiene con MORENA en su ideario fundamental de filosofía es el PRI. La congruencia política del Presidente en su tránsito a la 4ª Transformación no da para un pacto entre liberales y conservadores; no entre MORENA y el PAN para lograr un fin común, que sin embargo con el PRI es viable y posible.

Si bien el PRI se quedará con 4 gobernadores y MORENA alcanza a 17, qué paradoja tan interesante y circunstancial, pues si bien el Proyecto de Nación de la 4ª Transformación en todo lo que pudiera establecer el Presidente, como importante y trascendente, pasaría sin tropiezos en los 17 o 18 congresos estatales para elevarlo a lo legal, legítimo y constitucional, previamente se requiere de la aprobación camaral donde hayan pasado agarraditos de la mano MORENA y PRI.

En la picota del pueblo, y hasta en notas internacionales periodísticas, ha habido comentarios muy recurrentes de que el PRI está a punto de morir o de desaparecer; nada más irreal a decir de los resultados electorales del 6 de junio. El PRI fue vapuleado por MORENA en la elección de gobernadores como se anota antes, los gobernadores priistas perdedores son una vergüenza para sus gobernados y para el partido. Fueron -aún lo son- pésimos gobernantes. La pompa y el dinero a beneficio propio, en política se las cobraron. A contrario sensu 71 diputados priistas como parte de la nueva Cámara de Diputados que se instalará para los próximos 3 años, representan un poder de concertación principalísimo en el rumbo de la Nación, “Los muertos que vos matáis gozan de buena salud”.

México es un país de instituciones que, a pesar de existir la mitad de la población en pobreza, no somos ignorantes ni salvajes. Nos regimos y conducimos por leyes e instituciones que garantizan libertad y paz pública. En mucho, unas y otras, han sido instauradas por los liberales desde el presidente Benito Juárez, y corregidas y aumentadas en los 70 años en que gobernó el PRI. Quiérase reconocer o no.

En las actuales circunstancias históricas por las que atraviesa el PRI, esos hechos electorales van mucho más allá de su derrota en 8 gobiernos estatales. El PRI se reposicionó y le “ato las manos” al Presidente para tomar decisiones unilaterales.

Al PRI le urge, y se hace imperativo, reconstruir la imagen de partido centro izquierda, centro derecha, liberal. En la composición de la Cámara de Diputados el peso específico de los nuevos legisladores priistas da claras señales para su reconstrucción de partido y defender sus ideales. Los mencionados diputados ya pusieron los pilares, ese es el kit.

A pesar de los tiempos y dificultades en que se encuentra el PRI, “Alito”, presidente del CEN, está al frente de una organización política nacional viviente, que sobrevive por encima de la falsa apreciación de su muerte o de su desaparición y está presente.

La reconstrucción del PRI en sus programas de acción y declaración de principios ha de ajustarse a la nueva realidad del desarrollo económico y social de la República. Hay que desempolvarlo, hay que sacudirlo desde adentro.

El poder político del PRI, del tamaño en que se encuentra a lo largo y ancho del país, sigue siendo muy importante en la gobernanza institucional correspondiente. Su base representativa de gobierno y legislativa está sembrada por todo el territorio. No se puede menospreciar, es una realidad que hoy por hoy el Presidente le reconoce, así sea a disgusto.

Alejandro Moreno, “Alito”, tiene la gran oportunidad histórica de convocar a esa alianza previsible entre MORENA y el PRI para un concilio político, una reunión, que no Asamblea Nacional, que no Consejo Político Nacional. Una reunión donde converjan los nuevos diputados federales que transitarán por los próximos 3 años, todos los senadores, los presidentes municipales de las principales ciudades del país, priistas; los coordinadores estatales en los congresos y a los más experimentados y “sabios” políticos priistas, que los hay, como lo son los expresidentes del CEN del PRI que, sin fobias ni mezquindades, se hace necesario ser concertados. Ahí está la sapiencia política de Manlio Fabio Beltrones, de Roberto Madrazo, de Francisco Labastida, solo para mencionar algunos. Todo esto porque “Alito” no debiera tomar decisiones a la alianza en comento, a Petit Comité, alianza que todo indica se dará, por el bien de la clase pobre y clase media, esta última donde el Presidente AMLO está en deuda a lo más por el bien de dicha clase. Esa es una preocupación y ocupación para el PRI sumamente a considerarse como lucha política donde el PRI debiera poner más atención. Las circunstancias y las señales que indican los resultados electorales son más que claros para el PRI.

El PRI no tiene punta de eje vertical político, autoritario, como lo fue por 70 años con los presidentes de la Republica priistas. Existe un dirigente nacional de coordinación de esfuerzos en gobernanzas y legislativos priistas. Esa unión, esa coordinación y coincidencia política nacional hace del presidente del CEN del PRI su principal responsabilidad. Al tiempo.

El PRI no muere, no por ahora, pero “Alito” sí puede acabar su vida política si no actúa diligentemente y en consecuencia. No caben más las confrontaciones pendencieras. Su reto es pasar a la historia del PRI como un reconocido líder político. El tiempo apremia o no hay mañana.

flormarcc2@gmail.com     

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