El “Cisne”, ¡sueños de opio!

Desde que arrancó su campaña Alberto Silva Ramos, llamó a sus paisanos a entregar el voto el 7 de junio “ya que servirán para lo que viene”.

¿Y qué es lo que viene?

Pues no será otra cosa que la sucesión gubernamental en la que el llamado “Cisne” –candidato de Javier Duarte- viene trabajando desde el arranque del sexenio.

El “grupo” que encabeza Fidel Herrera Beltrán, a quien se le vio el fin de semana muy en el desgano, pero obligado por Carolina Gudiño en Boca del Río, está cierto que la de dos no se moverá por más que exista la “instrucción” del presidente Peña Nieto dicha verbalmente al gobernador Javier Duarte de manera simultánea a la recomendación que también le hizo a Cesar Duarte, corrupto gobernador de Chihuahua quien anda caliente con imponer a su “delfín”, Héctor “Teto” Murguía.

Peña Nieto de meses atrás ha venido recibiendo una serie de reclamos de la clase política priista y de los mismos senadores Héctor y Pepe Yunes, en donde se da cuenta del desagarre del tejido social que ha sufrido Veracruz.

Se le ha señalado asimismo el estado que guardan las finanzas públicas, así como la escalada de corrupción que vive la entidad por las rapacerías de ese grupo. La misma oposición partidista incluso, ha puesto de manifiesto que Veracruz no aguanta una campaña electoral de dos años para después armar una de seis años que tendrían un costo de 3 mil 500 millones de pesos.

Acaso por ello con todo respeto a la instancia gubernamental le recomendó al gobernador de Veracruz encontrar –después del 7 de junio- el camino para regresar a los periodos sexenales en espera de mejores tiempos para homologar los periodos electorales con la federación.

La Fidelidad, sin embargo, se niega y está dispuesta a ir hasta el fondo con su proyecto transexenal.

Por ello la postura de Alberto Silva al insistir en que “yo voy por la de dos y la de seis será para Héctor Yunes Landa”.

Faltaría ver, desde luego, si ese plan ranchero lo aceptan Héctor y si Pepe está dispuesto a retirarse o en su caso preguntarle Alejandro Montano, quien representa a la poderosa corriente alemanista en Veracruz si está dispuesto a arriar banderas.

En realidad la presión política en Veracruz tiene al borde del estallido al Duartismo que a estas alturas ya no sabe ni cómo interpretar el “pre-cierre” de Silva en donde estuvo acompañado del hijo de Fidel Herrera, Javier y el modosito gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, quien sueña ser presidente.

Fidel, sin duda, sigue enfermo de poder.

Tiempo al tiempo.

(Por: Edgar Hernández/ Línea Caliente)
*Premio Nacional de Periodismo

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