El combustóleo mata

En los alrededores de las refinerías

Más de 25 mil personas mueren al año de manera prematura por respirar los residuos tóxicos de Pemex

Por Ángel Álvaro Peña

La hidroeléctrica en Manzanillo, Colima, ha comenzado a emitir combustóleo, producto altamente dañino para el ser humano; estos tóxicos se encuentran en la atmósfera de los lugares donde hay refinación, por lo que los trabajadores del petróleo, de Pemex, están expuestos a una serie de sustancias donde dejan su vida.

El combustóleo es el residuo que queda después de refinar petróleo crudo. Se prepara con otros materiales residuales y contiene un alto porcentaje de azufre. El combustóleo es un combustible industrial para generación de electricidad en locomotoras y barcos; en las refinerías se utiliza en los calentadores a fuego directo y debe mantenerse en tanques con altas temperaturas.

Sabemos que no existe un solo energético que se queme al 100 por ciento, y los residuos de esas sustancias se convierten en humo que contiene una serie de químicos que dañan directamente a los pulmones de los seres humanos.

En 2019, la producción de un megawatt hora con combustóleo fue de 138 dólares, mientras que el mismo megawatt generado con solar costó 67 dólares y la eólica 66, tomando el rango más alto de precios, según datos de la Secretaría de Energía, por lo que es necesario apostarle a las energías limpias.

Por su ineficiencia, altos costos económicos, de salud, ambientales y por sus emisiones de gases efecto invernadero, el combustóleo permanece en desuso y en espera de ser retirado del sistema eléctrico; sin embargo, las instituciones a cargo de ejecutar la política energética actual pretenden aprovecharlo para la generación de energía eléctrica.

El combustóleo produce partículas de dióxido de azufre (so2). Este gas forma sales que pueden ser transportadas en el ambiente y que, en ambientes húmedos, pueden formar ácidos. La exposición a sulfatos como a los ácidos derivados del SO2 es peligrosa para la salud debido a que ingresan directamente al sistema circulatorio humano a través de las vías respiratorias.

Organizaciones a favor del medio ambiente alertan al gobierno de Andrés Manuel López Obrador que quemar combustóleo tendrá serios impactos en la salud de las personas, sobre todo en quienes viven en áreas colindantes a las termoeléctricas y en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, así como otras cuencas densamente pobladas.

En Tuxpan, Veracruz, por ejemplo, se vive este grave problema donde, desde hace casi 30 años, la Termoeléctrica Adolfo López Mateos ha contaminado varios municipios y no sólo en el ambiente sino las aguas, los ríos, y hasta los alimentos.

En abril pasado, se alertó sobre las altas emisiones de dióxido de azufre, carbono negro y partículas suspendidas por la quema de combustóleo en la Termoeléctrica de Tula, Hidalgo, afectan a 22 millones de habitantes de la Zona Metropolitana del Valle de México, principalmente de la Ciudad de México y 59 municipios del Estado de México.

Según el diario Reforma, cada año mueren 25 mil personas en el país a causa del uso de combustóleo.

 

 

 

 

 

Foto: Energía Debate

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