El desplume de un Cisne

“Con ciertas personas vale más ser traicionado que desconfiar.”Schopenhauer.

Como finalmente era de esperarse el diputado federal y presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Alberto Silva Ramos deja la dirigencia de su partido, sabedor que sale por la puerta de atrás ante la efímera y absurda intentona de querer pretender aspirar a gobernar Veracruz tras 11 años de gobiernos rapaces.

Ungido así mismo como en la solución que Veracruz necesitaba, le vendió como es su costumbre espejitos al gobernador Javier Duarte con la idea de que de llegar a ser él, su salida del gobierno estatal se daría sin contratiempos y sin ningún tipo de persecución.

Silva Ramos para ello, debió como ya era una costumbre de los fieles de esta administración recolectar y llenar la talega para cuando llegado el momento no se dieran las condiciones se pudiera si quiere comprar una isla y perderse.

Su paso por la alcaldía de Tuxpan fue la muestra, dejando un pasivo de cercano a los 200 millones de pesos la evidencia, y ni se diga mientras ocupo otros espacios en donde evidentemente hizo como el que no vio, cerrando la puerta y metiendo la mano al cajón.

Sumado a ello, sus antecedentes familiares que lo ponen en la lupa de una investigación por parte del mismo The Federal Bureau of Investigation (FBI) de los Estados Unidos por sus nexos con cierto grupo criminal a través de su hermano.

Aun cuando hizo hasta lo imposible para desacreditar al ahora precandidato de su partido Héctor Yunes Landa, el legislador federal sabe que sus días están contados.

Conocedor de las redes sociales expresaba este jueves, a través de su cuenta de Twitter, ‏@Beto_Silva_R: “Esta mañana he presentado mi renuncia a la Presidencia del Comité Directivo del PRI en el estado de Veracruz”.

Ante ello, fue mejor evitar los cuestionamientos de su salida, aun cuando se sabe que no son otros que el cobro de la factura a su complicidad con el gobierno Estatal.

Silva Ramos fue un poco más explicito en su cuenta de Facebook donde escribió: “Esta mañana he presentado mi renuncia a la Presidencia del Comité Directivo del PRI en el estado de Veracruz. Quiero agradecer a los integrantes del comité, a los líderes sectoriales, Presidentes de los comités municipales y seccionales su respaldo y trabajo con el cual hemos logrado construir una candidatura al gobierno del estado en la unidad y la inclusión. Desde el Congreso Federal seguiremos trabajando para el distrito que representó y para Veracruz. Unidos con Javier Duarte y con Héctor Yunes Landa. Vamos a ganar. Gracias!”

Así pasará a la historia la efímera y corta presidencia de quien nunca debió ser presidente del Comité Directivo Estatal del PRI y que pasará a la historia del olvido, pues finalmente el desplume del Cisne fue la conclusión de una renuncia anunciada.

Al tiempo.

Por: Luis Ramírez Baqueiro “Astrolabio político”

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